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domingo, 16 de noviembre de 2025

NOVENA EN HONOR A SANTA GERTRUDIS LA MAGNA.

 

Novena reimpresa en 1764 a devoción del padre Antonio de Albarracín, cura párroco de Santa Eulalia en la ciudad de Murcia.

 

COMENZAMOS: 7 de noviembre.

FINALIZAMOS: 15 de noviembre.

FESTIVIDAD: 16 de noviembre.

 

NOVENA EN HONOR A SANTA GERTRUDIS LA MAGNA

  

Puesto de rodillas ante la Imagen de Santa Gertrudis, después de persignarte, dirás el Acto de Contrición siguiente:

 

Por la señal ✠ de la santa Cruz; de nuestros ✠ enemigos líbranos, Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

 

ACTO DE CONTRICIÓN

 

   Dulcísimo Jesús mío, por ser tan bueno como sois, me pesa en el alma de haberos ofendido, y propongo con vuestra divina gracia, antes morir que pecar.

DÍA PRIMERO – 7 DE NOVIEMBRE

 

ORACIÓN PARA ESTE DÍA

 

   ¡Oh Jesús mío!, Esposo amante de las Almas, que para quedaros con ellas os Sacramentáis: Yo os ofrezco la fe viva con que vuestra Esposa Gertrudis os adoraba debajo de los cándidos accidentes, pues con Luz Celestial, que de Vos recibía, os miraba vivo y glorioso en la Hostia Consagrada, penetrando su fe la Majestad que allí se encubre, siendo su alma arrebatada y llevada de su amor con una dulce violencia. Haced, Dios mío, la imite en la fe, que sus ruegos alcancen mi súplica, y que la acompañe en la Gloria. Amén.

 

—Rezar cinco Padre nuestros y cinco Ave Marías, en memoria de las cinco Llagas que Jesús imprimió en su corazón.

 

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS


   Oh Gloriosísima Virgen Santa Gertrudis, amante Esposa de Jesús, a vos, Reina y Señora, que así os llamó vuestro Esposo, concediéndoos el favor que cualquiera que con devota intención orase a Su Majestad por medio de Vos, conseguiría todo el fruto que creyere poder alcanzar un hombre por la oración de otros. A Vos, a quien ofreció Jesús, que a quien prometieres algo de la divina bondad en la tierra, que lo tendría por bueno en el Cielo. A Vos, a quien dijo Jesús, erais el Templo y Altar de la Ley vieja, el que servía para refugio de los delincuentes. A Vos, quien llamó la amable Ester, cuya hermosura era graciosa a sus divinos ojos, os invoco, Santa mía, por Protectora y Abogada, representándoos todas las virtudes que en Vos florecieron, os suplico pidáis a nuestro Dios y Señor, que yo os imite en ellas, y logre por vuestra intercesión los divinos auxilios para vencer las diabólicas tentaciones. Alcanzadnos de la Trinidad Santísima el aumento de la Fe Católica y la extirpación de las herejías. También, amantísima Madre mía, con toda mi alma os suplico me ayudéis a pedir a vuestro dulce Esposo Jesús que consiga en esta Novena el favor que solicito, Santa mía, si Jesús os franqueó los Tesoros de su amante Corazón, para que de ellos sacaseis cuanto quisieres, y los repartieses a vuestra voluntad; y Vos, Señora, entrando en él la mano, la sacasteis llena de un celestial licor y rociaste con él las almas por quienes rogasteis. Llegad allí, Santa mía, y sacad el sí de la gracia que voy a pedir (Pídase ahora el favor que cada uno necesitare). Así lo espero lo haréis, Santa mía, y también espero conseguirlo, mediando vuestra súplica, pues os tiene ofrecido vuestro Esposo concederos cuanto Vos pidáis. Pero si no fuere del agrado de Dios y bien de mi alma el que lo consiga, alcanzadme de su Majestad perfecta resignación en su voluntad santísima y una felicísima muerte, para que eternamente en la Gloria te alabe. Amén.

 

GOZOS EN HONOR A SANTA GERTRUDIS LA MAGNA

 

Si ostentáis tanto favor

Al que rendido os implora,

Sed, Gertrudis, protectora

De quien arde en vuestro amor.

 

Ser noble Benito os dio

Catedrática María,

Pues con sabrosa armonía,

Exponéis cuanto os dictó:

Cristo el ardiente fervor

Con que vuestra fe le adora:

Sed, Gertrudis, protectora

De quien arde en vuestro amor.

  

Fuisteis de letras divinas

Y humanas Comentadora,

Y por esto la Doctora

Sois Vos la más Peregrina:

Claro se ve en el valor,

Que en tus libros se atesora.

Sed, Gertrudis, protectora

De quien arde en vuestro amor.

  

La humildad que en Vos se encierra

Por prodigio singular

Tenía el nunca llegar

A confundiros la tierra:

Decía: «¿Cómo tu ardor

No abrasa a tal Pecadora?».

Sed, Gertrudis, protectora

De quien arde en vuestro amor.

    

Vuestra pureza fue tanta

Que le dio Cristo el blasón,

Con Vos trocó el Corazón

Y con sus Llagas lo esmalta:

Es tan grande este favor,

Que en el mundo igual se ignora:

Sed, Gertrudis, protectora

De quien arde en vuestro amor.

 

En su noche con dulzura

En tu corazón nació

El Dios Niño, y te llamó

De su Humanidad figura:

Como sois tan pura Flor

Jesús en tu pecho mora:

Sed, Gertrudis, protectora

De quien arde en vuestro amor.

  

Con milagro singular

En tus pechos se advirtió

Leche, y que Jesús bajó

Visiblemente a mamar:

Si le dais suave Licor,

Y como Madre os adora:

Sed, Gertrudis, protectora

De quien arde en vuestro amor.

 

Por su Esposa os escogió

El Oráculo sagrado,

Siete anillos os ha dado,

Que su Cariño labró:

Si es tanto vuestro primor,

Que el mismo Cristo enamora:

Sed, Gertrudis, protectora

De quien arde en vuestro amor.

 

Del Costado de Jesús

Ricos tesoros sacasteis,

Y a tus Devotos llenasteis

De claros rayos de luz:

Que así premia vuestro ardor

Al que de Vos se enamora:

Sed, Gertrudis, protectora

De quien arde en vuestro amor.

 

Al tiempo que tú expiraste

Bajó Celeste Escuadrón,

Cristo abrió su corazón

Como a tu casa a él entraste;

Así el Divino Señor

A quien le sirve mejora:

Sed, Gertrudis, protectora

De quien arde en vuestro amor.

 

Si ostentáis tanto favor

Al que rendido os implora,

Sed, Gertrudis, protectora

De quien arde en vuestro amor.

  

Antífona: Salid, hijas de Sión, y mirad a Gertrudis con la corona con que Cristo la coronó el día de su desposorio, en el día de gozo de su corazón.

 

℣. Difundida está la gracia en tus labios.

℟. Porque el Señor te bendijo eternamente.

 

ORACIÓN


   Oh Dios, que gozosamente te preparaste una mansión en el corazón de tu bienaventurada virgen Santa Gertrudis, purifícanos clemente, por sus méritos e intercesión, de toda mancha en nuestro corazón, para que merezcamos ser hechos una digna habitación para tu divina Majestad. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

 

En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.