Novena
reimpresa en 1764 a devoción del padre Antonio de Albarracín, cura párroco de
Santa Eulalia en la ciudad de Murcia.
COMENZAMOS: 7 de noviembre.
FINALIZAMOS: 15 de noviembre.
FESTIVIDAD: 16 de noviembre.
NOVENA EN
HONOR A SANTA GERTRUDIS LA MAGNA
Puesto de
rodillas ante la Imagen de Santa Gertrudis, después de persignarte, dirás el
Acto de Contrición siguiente:
Por
la señal ✠ de la santa Cruz; de nuestros ✠ enemigos
líbranos,
Señor
✠ Dios
nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
ACTO DE CONTRICIÓN
Dulcísimo Jesús mío, por ser tan bueno como sois, me pesa en el alma de haberos ofendido, y propongo con vuestra divina gracia, antes morir que pecar.
DÍA PRIMERO – 7 DE NOVIEMBRE
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
¡Oh Jesús mío!, Esposo
amante de las Almas, que para quedaros con ellas os Sacramentáis: Yo os ofrezco
la fe viva con que vuestra Esposa Gertrudis os adoraba debajo de los cándidos
accidentes, pues con Luz Celestial, que de Vos recibía, os miraba vivo y
glorioso en la Hostia Consagrada, penetrando su fe la Majestad que allí se
encubre, siendo su alma arrebatada y llevada de su amor con una dulce
violencia. Haced, Dios mío, la imite en la fe, que sus
ruegos alcancen mi súplica, y que la acompañe en la Gloria. Amén.
—Rezar cinco
Padre nuestros y cinco Ave Marías, en memoria de las cinco Llagas que Jesús
imprimió en su corazón.
ORACIÓN PARA TODOS LOS
DÍAS
Oh Gloriosísima Virgen Santa Gertrudis, amante
Esposa de Jesús, a vos, Reina y Señora, que así os llamó vuestro Esposo,
concediéndoos el favor que cualquiera que con devota intención orase a Su
Majestad por medio de Vos, conseguiría todo el fruto que creyere poder alcanzar
un hombre por la oración de otros. A Vos, a quien ofreció Jesús, que a quien
prometieres algo de la divina bondad en la tierra, que lo tendría por bueno en
el Cielo. A Vos, a quien dijo Jesús, erais el Templo y Altar de la Ley vieja,
el que servía para refugio de los delincuentes. A Vos, quien llamó la amable
Ester, cuya hermosura era graciosa a sus divinos ojos, os
invoco, Santa mía, por Protectora y Abogada, representándoos todas las virtudes
que en Vos florecieron, os suplico pidáis a nuestro Dios y Señor, que yo os
imite en ellas, y logre por vuestra intercesión los divinos auxilios para
vencer las diabólicas tentaciones. Alcanzadnos de la Trinidad Santísima el
aumento de la Fe Católica y la extirpación de las herejías. También, amantísima
Madre mía, con toda mi alma os suplico me ayudéis a pedir a vuestro dulce
Esposo Jesús que consiga en esta Novena el favor que solicito, Santa mía, si
Jesús os franqueó los Tesoros de su amante Corazón, para que de ellos sacaseis
cuanto quisieres, y los repartieses a vuestra voluntad; y Vos, Señora, entrando
en él la mano, la sacasteis llena de un celestial licor y rociaste con él las
almas por quienes rogasteis. Llegad allí, Santa mía, y sacad el sí de la gracia
que voy a pedir (Pídase ahora el favor que cada uno
necesitare). Así lo espero lo haréis, Santa mía, y
también espero conseguirlo, mediando vuestra súplica, pues os tiene ofrecido
vuestro Esposo concederos cuanto Vos pidáis. Pero si no fuere del agrado de
Dios y bien de mi alma el que lo consiga, alcanzadme de su Majestad perfecta
resignación en su voluntad santísima y una felicísima muerte, para que
eternamente en la Gloria te alabe. Amén.
GOZOS EN HONOR A SANTA
GERTRUDIS LA MAGNA
Si
ostentáis tanto favor
Al
que rendido os implora,
Sed,
Gertrudis, protectora
De quien
arde en vuestro amor.
Ser
noble Benito os dio
Catedrática
María,
Pues
con sabrosa armonía,
Exponéis
cuanto os dictó:
Cristo
el ardiente fervor
Con
que vuestra fe le adora:
Sed,
Gertrudis, protectora
De quien
arde en vuestro amor.
Fuisteis
de letras divinas
Y
humanas Comentadora,
Y
por esto la Doctora
Sois
Vos la más Peregrina:
Claro
se ve en el valor,
Que
en tus libros se atesora.
Sed,
Gertrudis, protectora
De quien
arde en vuestro amor.
La
humildad que en Vos se encierra
Por
prodigio singular
Tenía
el nunca llegar
A
confundiros la tierra:
Decía:
«¿Cómo tu
ardor
No abrasa
a tal Pecadora?».
Sed,
Gertrudis, protectora
De quien
arde en vuestro amor.
Vuestra
pureza fue tanta
Que
le dio Cristo el blasón,
Con
Vos trocó el Corazón
Y
con sus Llagas lo esmalta:
Es
tan grande este favor,
Que
en el mundo igual se ignora:
Sed,
Gertrudis, protectora
De quien
arde en vuestro amor.
En
su noche con dulzura
En
tu corazón nació
El
Dios Niño, y te llamó
De
su Humanidad figura:
Como
sois tan pura Flor
Jesús
en tu pecho mora:
Sed,
Gertrudis, protectora
De quien
arde en vuestro amor.
Con
milagro singular
En
tus pechos se advirtió
Leche,
y que Jesús bajó
Visiblemente
a mamar:
Si
le dais suave Licor,
Y
como Madre os adora:
Sed,
Gertrudis, protectora
De quien
arde en vuestro amor.
Por
su Esposa os escogió
El
Oráculo sagrado,
Siete
anillos os ha dado,
Que
su Cariño labró:
Si
es tanto vuestro primor,
Que
el mismo Cristo enamora:
Sed,
Gertrudis, protectora
De quien
arde en vuestro amor.
Del
Costado de Jesús
Ricos
tesoros sacasteis,
Y
a tus Devotos llenasteis
De
claros rayos de luz:
Que
así premia vuestro ardor
Al
que de Vos se enamora:
Sed,
Gertrudis, protectora
De quien
arde en vuestro amor.
Al
tiempo que tú expiraste
Bajó
Celeste Escuadrón,
Cristo
abrió su corazón
Como
a tu casa a él entraste;
Así
el Divino Señor
A
quien le sirve mejora:
Sed,
Gertrudis, protectora
De quien
arde en vuestro amor.
Si
ostentáis tanto favor
Al
que rendido os implora,
Sed,
Gertrudis, protectora
De quien
arde en vuestro amor.
Antífona: Salid, hijas de Sión, y mirad a Gertrudis
con la corona con que Cristo la coronó el día de su desposorio, en el día de
gozo de su corazón.
℣.
Difundida está la gracia en tus labios.
℟.
Porque el Señor te bendijo eternamente.
ORACIÓN
Oh Dios, que
gozosamente te preparaste una mansión en el corazón de tu bienaventurada virgen
Santa Gertrudis, purifícanos clemente, por sus méritos e
intercesión, de toda mancha en nuestro corazón, para que merezcamos ser hechos
una digna habitación para tu divina Majestad. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

