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martes, 15 de octubre de 2024

NOVENA EN HONOR A SAN JUDAS TADEO.

 


La novena fue escrita en 1837 por el padre José Antonio Delgadillo, capellán de Nuestra Señora de Egipto, y reimpresa en 1905. Mons. Manuel José Mosquera y Arboleda, Arzobispo de Santa Fe de Bogotá, le otorgó las debidas licencias y por cada oración concedió ocho días de indulgencia. Puede rezarse en cualquier momento del año, y si es por devoción, puede hacerse en preparación a la fiesta de San Judas Tadeo, que es el 28 de Octubre.

 

COMENZAMOS: 19 de octubre.

FINALIZAMOS: 27 de octubre.

FESTIVIDAD: 28 de octubre.

 

PRÓLOGO


Los particulares beneficios tanto espirituales como temporales que el Señor ha dispensado a los devotos de San Judas Tadeo, son tantos y tan multiplicados que sería imposible referirlos; baste saber que no hay persona que habiéndose acogido a la protección de este Santo Apóstol no haya sido favorecida. El crecido número de fieles que tienen la devoción de San Judas Tadeo, transmitida de padres a hijos por sólo el ejemplo o consejo, acredita que es un buen protector. El hecho de haberse dado a luz una novena hace más de un siglo, y otra pocos años después, la cual fue reimpresa, y el asegurarse que hay un libro de los prodigios obrados por este Santo Apóstol, convence igualmente que sus devotos han querido de algún modo manifestarle su gratitud por los muchos y repetidos favores que han obtenido de su piadosa intercesión. El gran padre San Bernardo ha sido uno de los más celosos devotos de nuestro santo Apóstol San Judas Tadeo. El autor de la Vida de aquel santo padre refiere que recibió con admirable veneración y devoción una reliquia que de este Santo Apóstol se le enviaron de Jerusalén, y que al tiempo de morir mandó que se la pusiesen sobre el pecho, y que se le enterrase con ellas.

 

Todos estos hechos deben persuadir a los fieles de Jesucristo que la intercesión de San Judas Tadeo es una de las más eficaces para alcanzar el consuelo en nuestras aflicciones, el remedio en nuestros males, y sobre todo la gracia de una buena muerte para ser eternamente bienaventurados; sin embargo, alguna vez acontece no obtenerse visiblemente la protección del santo en la necesidad temporal sobre la cual se le suplica, mas no por eso debe creerse que ha dejado de auxiliar por otros medios que son más convenientes a quien le interesa, y también debe considerarse que no siempre lo que se pide es lo que conviene, aunque se desee con ansia, pues si se alcanzara tal vez traería peores consecuencias que la necesidad misma de la que trata de salir.

 

NOVENA EN HONOR A SAN JUDAS TADEO

     

Por la señal de la santa Cruz; de nuestros enemigos líbranos, Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.

   

ACTO DE CONTRICIÓN

 

   Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Criador y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido: propongo firmemente de nunca más pecar, y de apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, y de confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta, y de restituir y satisfacer si algo debiere: os ofrezco mi vida, obras y trabajos en satisfacción de todos mis pecados; y así como os lo suplico, así confío en vuestra bondad y misericordia infinita me los perdonaréis, por los merecimientos de vuestra preciosísima Sangre, Pasión y Muerte en la Cruz, y me daréis gracia para enmendarme y para perseverar en vuestro santo servicio hasta la muerte. Amén.

 

ORACIÓN PREPARATORIA PARA TODOS LOS DÍAS


   Oh bienaventurado San Judas Tadeo, digno Apóstol de Jesucristo, amigo inseparable y muy amado del Salvador, a ti me acojo, a ti me dirijo desde lo más íntimo de mi alma para suplicarte me pongas bajo tu protección. Yo me enajeno de gozo al contemplarte; tu poder, tu gloria y tu privanza con Dios Eterno elevan mis ideas, y hacen que me reconozca la más vil y pecadora de todas las criaturas. ¿En quién mejor que en ti, oh santo mío, puedo poner mi confianza? ¿A quién con más razón consagrarle mis afectos? En nadie más que en ti, que, por tu paciencia en los trabajos, por tu celo en la religión, por tu desprecio del mundo, por tu fe y tu caridad fuiste exaltado a un puesto tan grande por tu Maestro. Recibe, pues, oh San Judas Tadeo glorioso, el pequeño homenaje que te dedica mi devoción, acéptala bondadoso y eleva ante el trono de la Santísima Trinidad el débil clamor de este devoto tuyo. No repares en el interés con que la hago, ni en la tibieza con que me postro en tu presencia, atiende sí a tu gloria, a que sea respetado y de consuelo tu nombre, y al mejor bien del que se acoge a tu amparo y patrocinio. Amén.

 


DÍA PRIMERO - 19 DE OCTUBRE

 

LECCIÓN: Se distingue San Judas del traidor en su sobrenombre de Tadeo, y tanto Judas como Tadeo significan “alabanza” o “confesión”. También se le titula Lebeo, que quiere decir “hombre de juicioso entendimiento, y que intercede misericordioso”.

 

ORACIÓN

   Omnipotente y sempiterno Dios, que en lo profundo de tu inagotable Sabiduría, te dignaste disponer que San Judas Tadeo llevase unos nombres tan misteriosos y significativos cual le convenían por la confesión sincera que hacía de tu divinidad, por las alabanzas que te tributaba en el misterio augusto de las tres personas en una sola esencia y naturaleza, y por la caridad ardiente con que se interesaba por los hombres: concededme por su poderoso valimiento, que uniendo mi débil fe a la grande y fervorosa de nuestro Santo Apóstol, confiese con él y como él de todo corazón y con toda el alma vuestra santo Nombre, crea los augustos y sacrosantos misterios de la redención que la Iglesia me propone, bendiga y me regocije en tu misericordia. Amén.

 

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

 

   Oh bienaventurado San Judas Tadeo, obrero infatigable de la viña del Señor, solícito propagador del Evangelio, yo me regocijo con toda la ternura de mi corazón, y te felicito por la Incomparable dignidad a que te elevó el Señor haciéndote su Apóstol, y porque a la manera que los Arcángeles, los Tronos, las Dominaciones y demás espíritus celestiales se hallan asistentes ante el trono poderoso de la Trinidad Beatísima, así también estás unido por los vínculos de la fe y de la sangre con la Trinidad Sacrosanta de la tierra, Jesús, María y José. Yo doy gracias al Eterno hacedor de cuanto existe, se mueve y tiene ser, porque te eligió en la sabiduría de sus consejos para embajador de su doctrina, para que anunciases la salud a los miserables hijos de Adán, y para que predicases la encarnación del Unigénito del Padre, su pasión, su muerte, su resurrección, y su gloriosa ascensión a los Cielos. Yo doy gracias a Dios, que con su presencia ocupa los espacios, porque te dio un alma tan grandiosa, y llena de tanta caridad que parece se afligió y atormentó cuando dijo el Señor que se manifestaría a sus discípulos, y no lo prometía para todos los hombres. Tú eres admirable ciertamente, y aunque llevas un mismo nombre con el traidor, el mundo cristiano siempre te distingue de éste y te venera. Tú eres de grande valimiento en la presencia del Altísimo, y por tanto te suplico, que, por tu grandes merecimientos y eficaz intercesión, me alcances propicio del Señor, que sea socorrido en la necesidad que te manifiesta mi corazón, que sea merecedor de su gracia, y que, puesto en cualquier peligro de alma y cuerpo, me libre de él por su misericordia.

 

También te ruego, oh santo protector mío, que, si la súplica que te hago en esta novena no conviene para la salud de mi alma, ni para el buen éxito de mis intereses, que no me dejes sin consuelo, sino que me inspires paciencia, y me des conformidad para sufrir con toda resignación la necesidad que padezco.

 

—Aquí se pide lo que se desea alcanzar.

 

Salve, felicísimo San Judas Tadeo: yo saludo, bendigo y adoro en tu nombre a la Santísima Trinidad porque te dio el ser y te estrechó por los vínculos de la sangre con Jesús, María y José.

—Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

 

Salve, felicísimo San Judas Tadeo: yo saludo, bendigo y adoro en tu nombre a la Santísima Trinidad porque te escogió para Apóstol de Jesucristo y testigo de su divinidad.

—Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

 

Salve, felicísimo San Judas Tadeo: yo saludo, bendigo y adoro en tu nombre a la Santísima Trinidad porque te concedió la dichosa palma del martirio y el descanso eterno en la Gloria.

—Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

 

GOZOS EN HONOR A SAN JUDAS TADEO

   

Pues que al Cielo elevamos

Nuestros más sinceros votos,

Alcanza a tus devotos

La gracia que te suplicamos.

 

El divino Redentor

De tus virtudes prendado,

Te elevó al apostolado

Dándoos pruebas de su amor;

Por tan singular favor

De júbilo nos llenamos.

Alcanza a tus devotos

La gracia que te suplicamos.

 

A Persia fuiste a anunciar

El Evangelio de Dios,

Y apenas se oye tu voz

Con prodigio singular,

El demonio no osa hablar

Como antes a los persianos.

Alcanza a tus devotos

La gracia que te suplicamos.

 

Los idólatras que vieron

Sus falsos dioses vencidos,

De su error arrepentidos

A la fe se convirtieron,

Y al Omnipotente dieron

El culto que hoy tributamos.

Alcanza a tus devotos

La gracia que te suplicamos.

 

Echan sobre ti serpientes

Unos impostores magos,

Y en ellos hacen estragos

A tu mandato obedientes,

Y por eso los creyentes

Tu santidad admiramos.

Alcanza a tus devotos

La gracia que te suplicamos.

 

Aprisionado te viste

En un templo de gentiles,

Y allí a los ídolos viles

Dar en tierra les hiciste:

De este modo defendiste

La fe que profesamos.

Alcanza a tus devotos

La gracia que te suplicamos.

  

Con frenético delirio

Te atormentan los impíos,

Corre tu sangre a ríos

Y vuela tu alma al Empíreo,

A recibir del martirio

La palma que hoy veneramos.

Alcanza a tus devotos

La gracia que te suplicamos.

 

Contra tan crueles paganos,

Al ver Dios vuestros agravios,

Despidió granizo y rayos

Dando muerte a tus tiranos:

Así triunfan los cristianos

Que en Dios creemos y confiamos.

Alcanza a tus devotos

La gracia que te suplicamos.

 

Son vuestros portentos tales,

Que al quererlos referir

Sería preciso concurrir

A criaturas celestiales,

A lenguas angelicales,

Que en la tierra no encontramos.

Alcanza a tus devotos

La gracia que te suplicamos.

 

Quien recuerda tu memoria,

¡Oh Tadeo esclarecido!

Aquí será protegido

Y premiado allá en la gloria.

Este triunfo, esta victoria,

Por vuestro medio esperamos.

Alcanza a tus devotos

La gracia que te suplicamos.

 

Pues que hasta el Cielo elevamos

Nuestros más sinceros votos,

Alcanza a tus devotos

La gracia que te suplicamos.

 

. Ruega por nosotros, bienaventurado San Judas Tadeo.

. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

 

ORACIÓN

 

   Oh Dios, que te dignaste revelarnos el conocimiento de tu Nombre por la predicación de tu esclarecido Apóstol San Judas Tadeo; concédenos que, celebrando la gloria de tu ilustre discípulo, aprovechemos la gracia que nos fue anunciada por tan celoso confesor de tu nombre. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

 

En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.