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martes, 8 de agosto de 2023

NOVENA EN HONOR A SANTA ELENA EMPERATRIZ.

 

Novena compuesta a mediados del siglo XIX, y aprobada por Mons. José Ignacio Montoya Palacio, Obispo de Medellín, el 17 de Enero de 1877.


COMENZAMOS: 9 de agosto.

FINALIZAMOS: 17 de agosto.

FESTIVIDAD: 18 de agosto.


ADVERTENCIA


   El objeto principal de esta Novena es pedir a Dios, por la intercesión de Santa Elena, el triunfo de las armas católicas sobre los enemigos y perseguidores de la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo, de su Iglesia y de su moral divina, y el remedio de todas las calamidades públicas. Será lo más conveniente que los fieles se preparen, por medio de la confesión y de la comunión, para merecer, en estado de gracia, ser escuchados en sus oraciones. La Novena puede hacerse en cualquier tiempo; pero los principales son:


—nueve días antes del 18 de Agosto, en que se celebra la fiesta de la Santa;

—3 de Mayo, día de la Invención de la Santa Cruz;

—16 de Julio, o del 14 de Septiembre, en que se celebran el Triunfo y la Exaltación de la misma Santísima Cruz.


NOVENA EN HONOR A LA GLORIOSA EMPERATRIZ SANTA ELENA


Puesto en la presencia de Dios el que hiciere la novena, persígnese devotamente y haga el siguiente Acto de Contrición:


Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.


   Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, que estáis realmente presente en el Cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar: ante vuestra soberana presencia se presenta este vil gusanillo de la tierra, esta miserable nada que, degenerada de su grandioso y elevado ser por el pecado original, esclava del demonio y sujeto a la muerte eterna, moraría en compañía de los réprobos si Vos, Dios mío, en vuestros inescrutables designios, no os hubierais compadecido del hombre pecador, dándole la vida de la gracia a costa de vuestra misma vida, rendida voluntariamente en un afrentoso patíbulo, del cual se había dicho mil quinientos años antes: «Maldito es de Dios el hombre que muere colgado en un leño». Por este mismo leño que santificasteis con vuestro contacto divino, y que ha venido a ser la insignia que nos sella, distingue y da el título de hijos de Dios y herederos del Cielo; os pedimos, ¡oh Salvador nuestro!, el perdón de los pecados actuales con que hemos manchado y dado muerte a nuestras almas. Dadnos, Señor, que podamos hacer un acto de verdadera contrición, don precioso que sólo Vos podéis conceder, que no podemos alcanzar por nosotros mismos, siendo, como somos, incapaces hasta de un buen pensamiento. Por vuestra misericordia infinita, por los méritos de vuestra Sangre, Pasión y muerte santísimas, y por aquella caridad inmensa con que bajasteis del Cielo a la tierra y Os quedasteis Sacramentado con nosotros, os pedimos, con todo el fervor de nuestros espíritus, que nos libréis de la repentina e impenitente muerte y que, deshecho nuestro corazón en amargo llanto, podamos decir como verdaderos penitentes: «pecamos, Dios mío; pecamos, Señor y Padre nuestro; pecamos y nos pesa; tened misericordia de nosotros». Amén.

DÍA PRIMERO - 9 DE AGOSTO


ORACIÓN PARA ESTE DÍA


   Gloriosa Santa Elena, que destinada por el Altísimo para desempeñar la importantísima misión que había de engrandecer al Cristianismo con los más elevados timbres de gloria y poderío, te concedió un hijo cuya educación, por estar separado de su padre, quedó a tu solo cuidado, y a quien supiste preparar su tierno corazón como un fértil terreno en que había de germinar la semilla fecunda, cuyos renuevos lozanos exterminasen la vil cizaña de la idolatría que por más de trescientos años afligiera a la Iglesia de Jesucristo; supiste formar aquel gran Príncipe que, por virtud de la Cruz del Salvador y a favor de tus ruegos, había de alcanzar la más completa victoria sobre el tirano Majencio. Te suplicamos, Santa gloriosa, por el gozo que experimentasteis al oír de la boca de Constantino que aquella victoria la debía a la virtud de la Santa Cruz, y por los singulares favores que te dispensó el Altísimo, nos alcances de su Soberana Majestad la gracia de una verdadera contrición, y el favor especial de ver en nuestros tiempos triunfantes a la Iglesia Católica de los ataques de sus perseguidores; a estos infelices, libres de la espesa venda que les impide conocer su error, y a cada uno de los que te hacemos esta Novena, el logro de la gracia particular que te pedimos. Amén.


—Se pide interiormente lo que se desea.


ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS


   Omnipotente y Soberano Jesús, que compadecido de nuestra miseria os ofrecisteis a vuestro Eterno Padre como víctima superabundante para rescatarnos, devolviéndonos la cédula de condenación y esclavitud eterna que nuestros padres firmaron por su desobediencia en el Paraíso, condenándonos a no ver la hermosura de vuestro rostro y a ser desventurados por toda la eternidad. Para esto, Señor, quisisteis encarnar en el seno purísimo de una Virgen Inmaculada a quien, en vuestra justicia, misericordia y poder, preservasteis de toda culpa, no obstante que era hija de aquellos mismos padres delincuentes; quisisteis haceros por este medio descendiente, como hombre, del primer padre pecador, y cargar, siendo justísimo e impecable, con la inmensa deuda de todo el linaje humano; y no siendo bastante la humanidad entera para desagraviar a un Dios ofendido, os ofrecisteis, como Dios y como hombre, para rescatarnos; y tomando la forma de un criminal de lesa Majestad Divina, sufristeis la más afrentosa muerte, elevado en una Cruz, patíbulo infame, que vino a ser por vuestra mediación el signo de alianza entre Dios y el hombre, la señal de paz entre el Cielo y la Tierra. Os suplicamos, Señor, por la predilección con que escogisteis a la bienaventurada Santa Elena, entre todos los Santos, para que como antorcha lucidísima descubriese aquel tesoro oculto por vuestros enemigos, y lo legase a la Iglesia que os confiesa Creador, Redentor y Glorificador. y que por los méritos de la misma gloriosa Santa, nos concedáis todas las virtudes con que habéis favorecido a vuestros fieles confesores, y el triunfo contra todos los que niegan la obediencia a vuestro Vicario sobre la tierra y desconocen vuestro poder en el Cielo, en donde todos alabemos vuestro nombre por toda la eternidad. Amén.


—Tres Padrenuestros y Avemarías, con Gloria Patri, en memoria de los tres clavos que traspasaron las Santísimas manos y pies de Nuestro Señor Jesucristo.


GOZOS A SANTA ELENA EMPERATRIZ


Santa Emperatriz Elena,

Fiel amante del Señor:

Alcanza victoria plena

A la Cruz del Redentor.

  

Nacida en país pagano,

Su corrupción no imitaste,

Las virtudes practicaste

Cual las practica el cristiano,

Siguiendo el impulso humano

Que te infundiera el Criador.

Alcanza victoria plena

A la Cruz del Redentor.

 

De Constancio casta esposa,

Fuiste de esposas modelo,

Ejercitando tu celo

En agradarle amorosa,

Y en no disgustarle en cosa

Que alterase el mutuo amor.

Alcanza victoria plena

A la Cruz del Redentor.

 

Sin justicia repudiada,

E inocente en tu conciencia,

Soportaste con paciencia

Ofensa tan señalada,

Que fue por ti perdonada

Sin que abrigaras rencor.

Alcanza victoria plena

A la Cruz del Redentor.

 

Llamado al trono tu hijo,

Tu situación mejoró,

Y la amargura calmó

De tu padecer prolijo;

Y te dio dominio fijo,

Y riquezas y esplendor.

Alcanza victoria plena

A la Cruz del Redentor.

 

En caridad encendida

Cristiana fuiste a tu vez,

Discípula de quien es

Camino, Verdad y Vida:

Y te viste distinguida

Con gran humildad y fervor.

Alcanza victoria plena

A la Cruz del Redentor.

 

Cuando el grande Constantino,

Ardiendo en santos anhelos,

Vio aparecer en los cielos

Aquel Lábaro divino:

Viste ensancharse el camino

De la gloria del Señor.

Alcanza victoria plena

A la Cruz del Redentor.

 

«Vencerás con este signo»,

Dijo la voz celestial,

Y el ejército imperial

El triunfo alcanzó condigno;

Y tu hijo se mostró digno

De la fe del Salvador.

Alcanza victoria plena

A la Cruz del Redentor.

  

Por devoción a la Cruz

A Jerusalén marchaste,

Y los sitios visitaste

Que santificó Jesús:

Él te llenó de su luz,

De fe, esperanza y amor.

Alcanza victoria plena

A la Cruz del Redentor.

  

Y hallaste el madero santo

En fuerza de excavaciones,

De limosnas y oraciones,

Y de ayunos y de llanto:

Tembló el Infierno de espanto;

Tú de ternura y amor.

Alcanza victoria plena

A la Cruz del Redentor.

  

De tres cruces que se hallaron

Se ignoraba cuál sería

La en que al Hijo de María

Los judíos enclavaron,

Y a un cadáver las tocaron

Para evitar el error.

Alcanza victoria plena

A la Cruz del Redentor.

  

Al tacto de la tercera

El muerto resucitó,

Y el milagro declaró

Que era la Cruz verdadera:

Así tu piedad sincera

Recibe el premio mayor.

Alcanza victoria plena

A la Cruz del Redentor.

  

Y eriges templos suntuosos

Y piadosas fundaciones:

Y heroicas son tus acciones,

Y tus méritos gloriosos:

Das a los menesterosos

Pan, y consuelo, y valor.

Alcanza victoria plena

A la Cruz del Redentor.

  

Llena de merecimiento

Llegas al fin de tu vida,

Y eres de Dios asistida

En tan terrible momento;

Vuelas a su llamamiento

En éxtasis arrobador.

Alcanza victoria plena

A la Cruz del Redentor.

 

Ve la patria colombiana

Ardiendo en impía guerra,

Bañada en sangre la tierra

Por una secta tirana.

¡Haz que la discordia insana

Se disipe, y su furor!

Alcanza victoria plena

A la Cruz del Redentor.

 

Enemigos implacables

De la virtud y el hogar,

La Iglesia quieren volcar

Y destruir con sus sables.

¡Tú sus armas formidables

Embotarás, y su ardor!

Alcanza victoria plena

A la Cruz del Redentor.

 

Protege desde tu gloria

A los soldados cristianos

Que, alzando al Cielo las manos,

Piden alcanzar victoria:

Y te aclamará la historia

Su caudillo vencedor.

Alcanza victoria plena

A la Cruz del Redentor.

 

Haz que humillado el impío

Reconozca su impotencia,

Y haga digna penitencia

De su loco desvarío;

Que venza como al judío

La Cruz al perseguidor.

Alcanza victoria plena

A la Cruz del Redentor.

 

Y el pueblo reconocido

A tu augusta protección,

Crecerá en su devoción,

De tus favores vencido:

Y tu nombre bendecido

Será con santo fervor.

Alcanza victoria plena

A la Cruz del Redentor.

  

Santa Emperatriz Elena,

Fiel amante del Señor:

Alcanza victoria plena

A la Cruz del Redentor.


. Ruega por nosotros, bienaventurada Santa Elena.

. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.


ORACIÓN


   ¡Oh Señor mío Jesucristo!, que os dignasteis revelar a la Emperatriz Santa Elena el lugar en donde estaba sepultada vuestra Cruz Sacrosanta para que, hallado tan preciado tesoro, se viese enriquecida vuestra Iglesia: concedednos por intercesión de tan dichosa Santa, que por el mérito del divino Madero consigamos los premios de la vida eterna. Y por los favores que dispensasteis a aquella gloriosa heroína del cristianismo, aun después de su muerte, obrando prodigiosamente milagros por su intercesión y por medio de sus reliquias, que guarda su sepulcro: os pedimos afectuosamente el triunfo y esplendor de vuestra santa Religión en nuestra República y en todo el mundo. Os lo pedimos también, y especialmente por la virtud y méritos de la santísima Cruz, por los de los Clavos que hirieron vuestros santísimos pies y manos, y por los de la Lanza que traspasó vuestro sacratísimo costado, y nos abrió la puerta de vuestro amabilísimo Corazón. Amén.


—Un credo, acompañando a Jesús en su última agonía, por intención de los agonizantes.


En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.