Mostrando entradas con la etiqueta Novena a San Santiago el Mayor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Novena a San Santiago el Mayor. Mostrar todas las entradas

jueves, 31 de julio de 2025

NOVENA EN HONOR A SAN SANTIAGO EL MAYOR, PATRONO DE ESPAÑA.

 


Novena escrita por Diego Antonio Cernadas de Castro (el Cura de Fruime), a mediados del siglo XVIII, con algunas correcciones. Mons. Bartolomé de Rajoy y Munar, arzobispo de Santiago de Compostela, en 1839, se dignó conceder 80 días de indulgencia a todos los fieles que devotamente hicieren la Novena a San Santiago el Mayor.

 

COMENZAMOS: 16 de julio.

FINALIZAMOS: 24 de julio.

FESTIVIDAD: 25 de julio.

 

 

ADVERTENCIA


La novena se empezará nueve días antes del día de su fiesta, que es a veinticinco de julio, o del día treinta de diciembre, en que se celebra la fiesta de traslación, o del día veintitrés de mayo, en que se celebra su aparición en la gloriosa batalla de Clavijo.

 


NOVENA EN HONOR A SAN SANTIAGO EL MAYOR, PATRONO DE ESPAÑA

 

 

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.

 

ACTO DE CONTRICIÓN


   Dios y Señor infinitamente Misericordioso, sin cuyo auxilio nada podemos y nada valen nuestras obras, dignaos, Señor, concedérmele, para que os sea agradable este culto que deseo rendir a vuestro amado Discípulo y glorioso Patrón de España, a quien debemos la Fe con que os adoramos los españoles. No miréis, Señor piadosísimo, a la gravedad de mis culpas, que humildemente os confieso. Perdonádmelas, Señor, por la Pasión y Muerte de vuestro Santísimo Hijo y dulcísimo Redentor mío, por las lágrimas de su Purísima Madre, y por el martirio de nuestro Apóstol, pues de todo corazón me pesa de haberos ofendido, por ser quien sois infinitamente amable, poderoso y justo. Quisiera antes morir que haber agraviado a vuestra inmensa Majestad: propongo firmísimamente enmendarme con vuestra gracia, que espero de vuestra misericordia, y hacer por ella todo lo posible para vivir y morir como hijo de la Santa Madre Iglesia, y de mi Padre y maestro el Apóstol Santiago, y merecer alabaros con él eternamente en la Gloria. Amén.

    

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS


   Fidelísimo Discípulo del Divino Maestro Jesucristo, que mereciste os escogiese por una de las primeras columnas de su Iglesia, y por fundador y Patrono de las de España, que por vuestra predicación y merecimientos recibió la Fe Católica, y espera mantenerla hasta el fin del mundo. ¡Oh Padre y protector de todos los fieles!, especialmente los Españoles, a quienes dejasteis por prenda de vuestro paternal amor el tesoro preciosísimo de vuestro sagrado cuerpo gloriosamente depositado en la magnífica Basílica de Compostela, a cuya espada debe España sus triunfos, en cuyo Bordón tiene su seguro arrimo, y por cuyos respetos franquea Dios la puerta de sus misericordias con tanta Indulgencia para la remisión de sus culpas: Bendito seáis de todas las naciones naturales y extranjeras: aclamado seáis y venerado de todas por ínclito Patrón nuestro. Gózome, Santo mío, de que de todas las partes del mundo concurran a venerar vuestras sagradas reliquias, y os pido rendidamente me alcancéis parte de los merecimientos de tantos devotos peregrinos, como con tanta fatiga, mortificación y penitencia buscan vuestro amparo, y veneran vuestro patrocinio. Con todos ellos os amo, con ellos os venero, y con ellos quisiera ir publicando por tantas partes del Orbe, cuantas pasan en su dilatada peregrinación vuestras excelentes prerrogativas y vuestro glorioso nombre. Confirmadme, Santo mío, en la Santa Fe que os debo, y en el Santo temor de Dios que tanto necesito. Concededme del Todopoderoso el favor que os pido en esta Novena, para tener ese motivo más de daros las gracias en la Gloria. Amén.

DÍA PRIMERO - 16 DE JULIO

 

   Gloriosísimo Apóstol y amantísimo Patrón nuestro San Santiago, que a la primera voz con que el Divino Maestro os llamó para discípulo suyo, os resolvisteis prontísimamente a seguirlo, abandonando con ánimo generoso las conveniencias y esperanzas del mundo, y aún a vuestro padre, por entregaros enteramente a la voluntad y servicio del Señor: infinitas gracias doy a su Majestad por este singular beneficio que os hizo, y a Vos os ensalzo y engrandezco por la puntualísima obediencia y fidelidad con que le habéis correspondido. Bien veis, Santo mío, cuán metido me hallo en las redes de mis pasiones, preso de mi amor propio, y atado a mis temporales intereses, que me impiden seguir a Dios y atender a sus amorosos llamamientos. Alcanzadme del Señor una alentada resolución como la vuestra, para romper estos lazos y desembarazarme de todos los cuidados que me estorben el servicio de Dios, y dadme una rendida atención a sus divinas inspiraciones para aplicarlas y obedecerlas, como Vos lo hicisteis. Promoved y fomentad la Fe, la Religión, y aun la felicidad temporal de la Iglesia, y particularmente de la España que por Patrón os venera, para que imitándoos en seguir a Cristo acá en la tierra, os acompañemos también en gozar de su vista en la Gloria. Amén.

 

—Aquí se rezará tres veces el Padre nuestro y Ave María, en reverencia de la vocación, predicación y martirio del Santo.

 

GOZOS


Santiago, Apóstol glorioso

De la España esclarecida

En la muerte y en la vida

Sed nuestro Patrón piadoso.

 

Al punto que habéis oído

A Jesús que os ha llamado,

Del mar del mundo arriesgado,

Las redes echáis a olvido:

A su interés engañoso

Disteis pronta despedida.

En la muerte y en la vida

Sed nuestro Patrón piadoso.

 

Viendo que, de celo lleno,

Serías Rayo inflamado,

Y Jesús os dio el señalado

Título de hijo del Trueno:

De nombre tan misterioso

Se vio la verdad cumplida.

En la muerte y en la vida

Sed nuestro Patrón piadoso.

 

El secreto os confió,

Señal de su amor bien fija,

Cuando a la difunta hija

De Jairo resucitó:

Así premia amoroso

Vuestra lealtad conocida.

En la muerte y en la vida

Sed nuestro Patrón piadoso.

 

Cuando en el Tabor notoria

Hizo su inmensa grandeza,

Parte quiso su fineza

Daros en aquella gloria:

Para todo lance honroso

Su dignación os convida.

En la muerte y en la vida

Sed nuestro Patrón piadoso.

 

De su agonía en el Huerto,

Por testigo os ha escogido,

Siendo, estando Vos dormido,

Su amor con Vos más despierto:

No hay sudor, ni afán penoso,

Que de estimaros le impida.

En la muerte y en la vida

Sed nuestro Patrón piadoso.

 

Digno vuestro valor fue

De que os fiase la hazaña

De conquistar toda España,

Para el reino de la Fe:

Dejasteis, Rayo fogoso,

La gentilidad rendida.

En la muerte y en la vida

Sed nuestro Patrón piadoso.

 

Por premiar vuestros desvelos

Desde Jerusalén fina

Vino a España peregrina

La Emperatriz de los Cielos:

Templo le hicisteis famoso,

Que acredita su venida.

En la muerte y en la vida

Sed nuestro Patrón piadoso.

 

Después de tanta proeza,

De los Apóstoles fuisteis

El primero que ofrecisteis

Por la Fe vuestra cabeza:

Lleváis en esto dichoso

Primacía distinguida.

En la muerte y en la vida

Sed nuestro Patrón piadoso.

 

Vivo siempre en la caricia

Con que la queréis honrar,

Muerto ya, le volvió a dar

Vuestro cuerpo alma a Galicia:

No hay con honor tan glorioso,

Nación más engrandecida.

En la muerte y en la vida

Sed nuestro Patrón piadoso.

 

Santiago, Apóstol glorioso

De la España esclarecida

En la muerte y en la vida

Sed nuestro Patrón piadoso.

 

Antífona: ¡Oh Bienaventurado Apóstol!, que escogido entre los primeros fuiste el primero de los Apóstoles que mereciste beber el Cáliz del Señor. ¡Oh glorioso reino de España!, fortalecido con tal Patrón, y enriquecido con la prenda de su Santo Cuerpo, por cuya intercesión te hizo tan grandes favores el Todopoderoso.

 

. Ruega por nosotros, Bienaventurado Santiago.

. Para que seamos dignos de las promesas de Jesucristo.

 

ORACIÓN


   Señor, santificad y proteged a vuestro pueblo, a fin de que, ayudado por la asistencia de vuestro Apóstol Santiago, os sea agradable por su conducta y os sirva en perfecta tranquilidad de espíritu. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.