Novena
impresa en Santa Fe de Bogotá por Andrés Roderick en 1831, con las debidas
licencias. El Ilmo. Sr Dr. Fernando Caicedo y Florez, Arzobispo de Santa Fe de
Bogotá, se dignó conceder 80 días de Indulgencia por cada día de la Novena.
Puede rezarse en cualquier tiempo del año, o en particular antes del 15 de
Julio, día en que se conmemora la Dispersión de los Apóstoles para predicar el
Evangelio a todas las naciones, conforme al mandato de Cristo.
COMENZAMOS: 6 de julio.
FINALIZAMOS: 14 de julio.
FESTIVIDAD: 15 de julio: día en
que se conmemora la Dispersión de los Apóstoles para predicar el Evangelio a
todas las naciones, conforme al mandato de Cristo.
NOVENA A LOS SAGRADOS DOCE
APÓSTOLES, PRÍNCIPES Y
FUNDADORES (DESPUÉS DE
NUESTRO REDENTOR JESUCRISTO)
DE LA SANTA IGLESIA CATÓLICA
Por
la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠
enemigos, líbranos
Señor ✠
Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠,
y del Espíritu
Santo. Amén.
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío
Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, en quien creo, en quien espero, a
quien amo sobre todas las cosas, más que a mi vida, más que a mi alma, más y
más que a todas las criaturas: me pesa, Dueño mío, de haberos ofendido por ser
quien sois, tan bueno, tan santo, tan justo y tan misericordioso; que sois
abismo de bondad, abismo de santidad, abismo de justicia, abismo de
misericordia; y propongo nunca ofenderos, confesar enteramente mis culpas,
apartarme de las ocasiones de pecar, mejorar de vida, y buscar el Cielo con
vuestra divina gracia. Amén.
—Rezar un
Pater noster, Ave María y Credo.
ORACIÓN AL ETERNO PADRE
PARA TODOS LOS DÍAS
Amantísimo Padre, Eterno Señor y Padre de
las misericordias, Dios de toda consolación, amparo de
los arrepentidos pecadores, consuelo de los afligidos y origen de todo bien y
don perfecto: yo, el menor de tus siervos, postrado ante el real acatamiento de
Vuestra Majestad Soberana, os presento todos los infinitos merecimientos de
vuestro dilectísimo Hijo y mi Señor Jesucristo, y os pido y suplico por su
inefable Encarnación, por aquel ardentísimo amor con que se quedó con nosotros
Sacramentado hasta el fin del mundo, por su sacratísima Pasión y muerte, por su
gloriosa Resurrección, por su admirable Ascensión y por la venida de vuestro
Divino Espíritu, os dignéis mirarme con los benignísimos ojos de Padre, y
concederme el favor y remedio de la necesidad con que vengo y recurro a vuestra
soberana piedad, si conviene a honra y gloria vuestra, bien y provecho de mi
alma. Y porque conozco, Señor y Dueño mío, mi indignidad, para que se me
apliquen los méritos de mi Señor Jesucristo para el logro de esta mi petición,
interpongo a este fin para con el mismo Señor, vuestro dilectísimo Hijo, el
patrocinio y valimiento de todo su Colegio Apostólico, y unido con su Cabeza,
Capitán y Maestro, lo presento a vuestra dignación soberana, repitiendo mi
súplica por el sumo agrado y complacencia que tenéis en la Divina Persona de
vuestro Unigénito Hijo y sus santísimas obras, por el inefable amor con que
este Señor eligió y escogió del mundo a estos Héroes de la Gracia para
primicias de su Doctrina, Príncipes y fundamentos de su Iglesia Santa,
Ministros de su Evangelio y fidelísimos dispensadores de tan Soberanos
Misterios y Sacramentos con que enriqueció a la Iglesia, que adquirió con su
Sangre preciosa, por las excelentes virtudes de estos Varones sagrados, y por
el celo apostólico con que llenos de vuestro Divino Espíritu propagaron la Fe
de tan Soberanos Misterios por el Universo entero, y que todo sea a mayor
gloria y servicio vuestro como lo deseo y principalmente os pido, como
así mismo, el que por sus méritos derraméis en sus sucesores, ministros
vuestros, el mismo celo y espíritu para la exaltación de nuestra Santa Fe
Católica y de vuestro Santísimo Nombre, por todas las naciones del mundo, para
el aumento y feliz estado de la Santa Iglesia Católica, y de su suprema cabeza,
y para la conversión de todos los infieles al gremio santo de ella. Pídoos
también, Señor, inspiréis en los corazones de los Príncipes cristianos el
espíritu de paz, y finalmente os pido la permanencia de los justos en vuestra
gracia, la conversión de los pecadores a verdadera penitencia, y para todos la
gracia final con que, logrando una dichosa muerte en vuestra gracia, os alaben
con vuestro Hijo y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
—Repita un
Credo, en protestación de la Fe y veneración de los Santos Apóstoles que la
propagaron por el mundo.
DÍA PRIMERO – 6 DE JULIO
ORACIÓN A
LOS SANTOS APÓSTOLES SAN PEDRO Y SAN PABLO, PIDIENDO LAS VIRTUDES DE FE Y
ESPERANZA
Señor mío
Jesucristo, mi vida, mi verdad y mi guía, que para serlo de todas las
almas te dignasteis elevar al Santo Apóstol Pedro
a la suprema dignidad de Pastor y cabeza de tu
Iglesia Santa, primer fundamento y columna de la Fe, ilustrando para
ello su entendimiento con las luces de tu divinidad, y a tu Santo Apóstol Pablo le transformasteis con las
eficacias de tu gracia de perseguidor de tu Iglesia en Doctor de las gentes y
maestro de ella, de lobo carnicero en oveja mansa, y de vaso de ira en
vaso de elección para llevar por el mundo la gloria de tu santo Nombre: yo te
suplico humildemente por los merecimientos de uno y otro, ilustréis mi
entendimiento con un alto conocimiento de tu ser y perfecciones divinas, con
una fe viva de todas las verdades católicas, para que yo las crea y defienda
hasta dar por ellas la vida si fuere necesario, y que inflaméis con los
auxilios de tu divina gracia mi voluntad, y alentéis mi esperanza para arreglar
mis costumbres a tus santos mandamientos, para esperar con firmeza mi salvación
eterna y hacer cosas grandes en tu servicio; y para que con más confianza lo
desee, te pido por los méritos de los mismos Apóstoles Santos el favor y
beneficio que solicito con este obsequio, si conviene para tu gloria y bien de
mi alma, y si no conviene, resigna mi voluntad con la tuya perfecta y santa, y
deseo se cumpla en mí en tiempo y eternidad. Amén.
—Deténgase
un rato haciendo en silencio Actos de Fe y Esperanza, repitiendo y esforzando
la petición de su necesidad.
GOZOS APOSTÓLICOS
Pues
vuestros honores
Resuena
el metro sonoro:
Sacro
Apostólico Coro,
Rogad por
los pecadores.
En
vuestra virtud constante
Se
afianza y asegura
La
fábrica y hermosura
De
la Iglesia militante,
Siempre
quedará triunfante
Del
Infierno y sus horrores:
Sacro
Apostólico Coro,
Rogad por
los pecadores.
Con
vuestra sangre regada
Se
crio la Iglesia Santa,
Y
creciendo hermosa planta,
Da
su fruta sazonada,
Con
tal riego fecundada,
Se
conserva en sus verdores:
Sacro
Apostólico Coro,
Rogad por
los pecadores.
Sois
Príncipes eminentes,
Capitanes
esforzados,
Del
Cielo invictos soldados,
De
la Iglesia Presidentes:
Sois
sus Astros refulgentes,
Luminares
mayores:
Sacro
Apostólico Coro,
Rogad por
los pecadores.
Con
vuestra luz se ilumina
De
la verdad la columna,
Como
con el Sol la Luna
Brilla
con vuestra Doctrina,
A
todo el mundo encamina
Y
lo preserva de errores:
Sacro
Apostólico Coro,
Rogad por
los pecadores.
JESÚS
os formó Corderos,
Y
como fuertes Leones
Vencisteis
los Escuadrones
De
los Lobos carniceros,
De
los tiranos más fieros
Quebrantásteis
los furores:
Sacro
Apostólico Coro,
Rogad por
los pecadores.
Con
jueces os ha nombrado
El
sumo Rey de los Reyes,
Para
ejecutar sus leyes
En
el Supremo Juzgado,
Todo
os ha confiado
La
gloria de sus honores:
Sacro
Apostólico Coro,
Rogad por
los pecadores.
Abrís
las puertas del Cielo
A
todos los hombres dignos,
Y
la cierra a los indignos
El
ardor de vuestro celo,
Seguro
tiene el consuelo
Quien
logra vuestros favores:
Sacro
Apostólico Coro,
Rogad por
los pecadores.
Con
la obediencia debida
Se
rinden luego veloces,
De
vuestro imperio a las voces
El
mal, salud, muerte y vida,
Tanto
prodigio convida
A
esperar bienes mayores:
Sacro
Apostólico Coro,
Rogad por
los pecadores.
Pues
estas sacras memorias
Exaltan
vuestros blasones,
Moved
nuestros corazones
Para
seguir vuestras glorias,
Vuestras
sagradas victorias
Aumentan
nuestros temores:
Sacro
Apostólico Coro,
Rogad por
los pecadores.
Pues
de tantos loores
Es
digno vuestro decoro:
Sacro
Apostólico Coro,
Rogad por
los pecadores.
Antífona: Vosotros, que dejasteis todo y me
seguisteis, recibiréis el ciento y poseeréis la vida eterna.
℣.
Anunciaron la obra de Dios.
℟.
Y comprendieron sus hechos.
ORACIÓN
Oh Dios, que diste el Espíritu Santo a tus
Apóstoles, concede a tu pueblo el efecto de su piadosa petición, y a quienes
diste la Fe, concédele también la paz.
Protege, oh Señor, a tu pueblo, y conserva
con perpetua protección a los que confían en el patrocinio de tus Apóstoles
Pedro y Pablo, y los demás Apóstoles. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Señor,
pequé, tened misericordia de mí.
Alabado
sea el Santísimo Sacramento del Altar, y la Virgen concebida sin pecado
original.
En el
nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

