Novena compuesta por un sacerdote de la Compañía de Jesús, con Imprimátur otorgado por Mons. Pedro Espinosa y Dávalos, gobernador de la Mitra (luego Obispo) de Guadalajara (México), el 19 de Agosto de 1853. Los Gozos son de la autoría del Beato Diego José de Cádiz OFM Cap.
COMENZAMOS: 6 de junio del 2025.
FINALIZAMOS: 14 de junio del 2025.
FESTIVIDAD: Domingo siguiente a Pentecostés. Este año 2025 sería el 15 de
junio.
MODO
DE PRACTICAR LA NOVENA.
El
tiempo de hacer esta novena puede ser cualquiera del año, pues todos los días
son del Señor; pero principalmente se podrá hacer nueve días antes de la fiesta
de la Santísima Trinidad, en el cual tiempo, con la dirección del confesor,
comulgará tres veces, ayunará si pudiere, los tres días de las témporas de
aquella semana (Miércoles, Viernes y Sábado infraoctava de Pentecostés), y
frecuentará entre día actos de fe, esperanza y caridad de este sacrosanto
misterio.
NOVENA EN HONOR DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD
Por
la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos,
líbranos
Señor
✠ Dios
nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
Puesto
de rodillas delante de alguna imagen de la Beatísima Trinidad, hará con todas
veras este Acto
de Contrición:
Amorosísimo
Dios, Trino y Uno, Padre, Hijo y Espíritu Santo, en
quien creo, en quien espero, a quien amo con todo mi corazón, cuerpo y alma,
potencias y sentidos, por ser Vos mi Padre, mi Señor y mi Dios, infinitamente
bueno y digno de ser amado sobre todas las cosas: me pesa, Trinidad Santísima;
me pesa, Trinidad misericordiosísima; me pesa, Trinidad amabilísima, de haberos
ofendido, sólo por ser quien sois; propongo y os doy palabra de nunca más
ofenderos y de morir antes que pecar; espero en vuestra suma bondad y
misericordia infinita, y en la poderosísima intercesión de vuestra querida
Hija, Madre y Esposa María Santísima mi Señora, que me habéis de perdonar todos
mis pecados y me daréis gracia para perseverar en un verdadero amor y cordialísima
devoción de vuestra siempre amabilísima Trinidad. Amén.
ORACIÓN
PARA TODOS LOS DÍAS
Augustísima
e inefable Trinidad, Eterno Dios Trino y Uno: humildemente
postrado ante tu divina presencia como hijo de la Iglesia católica, creo y
confieso que eres un solo Dios en la Esencia y Trino en las Personas. Yo te
adoro Padre Ingénito, Hijo Unigénito y Espíritu Santo Consolador, tres Personas
distintas y un solo Dios verdadero, te deseo alabar, servir y amar, como te
aman, sirven y alaban los espíritus angélicos, que dividió tu sabiduría en tres
jerarquías, y cada jerarquía en tres coros, para que fueran sombra de tu
Trinidad admirable. Yo te pido me des una fe firme de este altísimo Misterio,
un aborrecimiento eficaz a toda ofensa tuya, especialmente mortal, un vivísimo
dolor de las muchas que contra ti he cometido y un amor ardientísimo tuyo, con
el cual observe tus divinos preceptos y solo atienda a agradarte y servirte, de
modo que merezca verte, como deseo, por toda la eternidad; y juntamente te pido,
misericordiosísima Trinidad, me concedas el favor que deseo alcanzar en esta
novena, si ha de ser para gloria tuya y bien de mi alma. Amén.
—Aquí se
rezan tres Credos, y al fin de cada uno un Gloria Patri.
DÍA
PRIMERO
Benignísimo
Dios Trino y Uno, Criador amantísimo de los hombres: yo
te ofrezco el ardientísimo amor con que los Serafines todos se abrazan en tu
purísimo amor, con el cual incesantemente se consagran en sentidos afectos a tu
mayor obsequio, ¡ojalá yo te amara tan fina y
puramente como estos amantes espíritus! Concédeme, amabilísimo Dios, una
centella de tu amor, y pues los Serafines al amarte, alaban tu santidad,
repitiendo «Santo, Santo, Santo»; haz que yo solo tenga
aprecio a la virtud y santidad, y que la conserve en esta vida, para merecer
amarte con los Serafines eternamente en la gloria. Amén.
—Aquí se
pedirá a la Santísima Trinidad lo que se desea.
ORACIÓN PARA TODOS LOS
DÍAS.
Misericordiosísimo
Dios, Uno en la Esencia y Trino en las Personas, que
me criaste a imagen y semejanza tuya, para que en esta vida te conozca y te amé,
y en la otra te goce eternamente: yo te suplico por ti mismo, y por los méritos
de mi Redentor Jesucristo, no permitas que por la culpa se borre en mi alma tu
divina Imagen, sino que solo atienda en todos mis pensamientos, palabras y
obras a agradarte, para que siendo morada tuya, siempre habites en mí por la
gracia. A ti, pues, Eterno Padre, que me diste a tu Hijo para mi remedio; a ti,
Hijo Unigénito, que te hiciste Hombre para redimirme; a ti, Espíritu Santo
consolador, que santificas el alma para hacerla hija de Dios; a ti, Trinidad
Divina, con todo afecto te pido me des tus eficaces auxilios, para vencer mis
desordenadas pasiones y borrar mis culpas por medio de una verdadera confesión,
y que en lo venidero no ame otra cosa sino a ti, perseverando en tu gracia
hasta la muerte.
Gloria te sea dada, Trinidad Santísima,
dulcísima, hermosísima, nobilísima, excelentísima, resplandeciente, serena y
ajena de toda turbación: imperial Majestad, por las rubicundas Llagas de mi
amador, amado y escogido entre millares mi Señor Jesucristo. Amén.
GOZOS EN
HONOR DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD
Dios
Uno y Trino a quien tanto
Arcángeles,
Querubines,
Ángeles y
Serafines
Dicen: Santo, Santo, Santo.
Gózate,
amable Deidad,
En
tu incomprensible esencia,
Y
de que por tu clemencia
Perdonas
nuestra maldad;
Por
esta benignidad,
En
místico dulce canto,
Ángeles y
Serafines
Dicen: Santo, Santo, Santo.
¡Oh
inefable Trinidad,
Bien
sumo, Eterno, Increado,
Al
hombre comunicado
Por
exceso de bondad!
Y
porque en la eternidad
De
tu ser te gozas tanto,
Ángeles y
Serafines
Dicen: Santo, Santo, Santo.
Gózate,
pues tu luz pura,
Con
ser tan esclarecida,
No
llega a ser comprendida
Por
alguna criatura;
Por
eso al ver tu hermosura,
Con
sagrado horror y encanto,
Ángeles y
Serafines
Dicen: Santo, Santo, Santo.
Eres
Todopoderoso,
Sabio,
Inmenso, Criador,
Justo,
Remunerador,
Bueno,
Misericordioso;
En
tus Santos prodigioso
Has
sido y eres; por tanto,
Ángeles y
Serafines
Dicen: Santo, Santo, Santo.
Gózate
de que en tu ser
Todo
es sumo, todo igual;
Que
perfección desigual
En
Ti no puede caber;
Llegando
esto a conocer
El
Trisagio sacrosanto,
Ángeles y
Serafines
Dicen: Santo, Santo, Santo.
Aunque
ciega, nuestra fe
Se
aventaja a la razón,
Pues
con la revelación
Iluminada
se ve;
Enigma
es todo lo que
Ahora
vemos; entretanto,
Ángeles y
Serafines
Dicen: Santo, Santo, Santo.
Fiada
nuestra esperanza
En
tu promesa divina
Hacia
la patria camina
Con
segura confianza;
Entretanto
que esto alcanza,
Con
el más melifluo canto,
Ángeles y
Serafines
Dicen: Santo, Santo, Santo.
Tu
suma amable bondad
Nuestro
corazón inflama,
Derivándose
esta llama
De
tu inmensa caridad;
Amad,
criaturas, amad
A
quien por amarlo tanto,
Ángeles y
Serafines
Dicen: Santo, Santo, Santo.
Sea
ya nuestro consuelo
El
Trisagio que Isaías
Con
suaves melodías
Oyó
cantar en el Cielo,
Donde
con ferviente anhelo,
Por dar al
Infierno espanto,
Ángeles y
Serafines
Dicen: Santo, Santo, Santo.
Dios Uno y
Trino a quien tanto
Arcángeles,
Querubines,
Ángeles y
Serafines
Dicen: Santo, Santo, Santo.
Antífona: Bendita sea la Santa e individua Trinidad,
que todas las cosas cría y gobierna, ahora y siempre, y por infinitos siglos de
los siglos.
℣.
Bendigamos al Padre y al Hijo con el Espíritu
Santo.
℟.
Alabémosle y ensalcémosle en todos los siglos.
ORACIÓN
Omnipotente y sempiterno Dios, que
concediste a tus siervos el conocer la gloria de tu eterna Trinidad en la
confesión de la verdadera fe y el adorar la Unidad en tu augusta Majestad; Te
rogamos, Señor, que por la fuerza de esa misma fe nos veamos siempre libres de
todas las adversidades. Por Cristo, Señor nuestro. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del
Espíritu Santo. Amén.

