Novena
dispuesta por un devoto del santo en 1800, y reimpresa en Barcelona por
Valentín Torrás en 1845. Puede rezarse en preparación de su fiesta (29 de Abril)
o antes del 4 de Junio, cuando sus reliquias fueron trasladadas a la iglesia de
San Eustorgio en Milán.
COMENZAMOS: 20 de abril.
FINALIZAMOS: 28 de abril.
FESTIVIDAD: 29 de abril.
NOVENA DEL
INVICTO MÁRTIR SAN PEDRO DE VERONA, APÓSTOL DE LA LOMBARDÍA, INQUISIDOR CELOSO
Y GLORIA DE LA RELIGIÓN DE PREDICADORES
Hecha
la señal de la Cruz en la capilla, o delante de alguna imagen de San Pedro
Mártir, avivando la fe y confianza en su patrocinio (para lo cual conducirá mucho
disponerse y confesarse, particular o generalmente, en uno de los días de la
Novena),
se dirá con toda devoción la siguiente oración preparatoria, que se repetirá
todos los días:
Por
la señal ✠ de la santa Cruz; de nuestros ✠ enemigos
líbranos,
Señor
✠
Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠,
y del Espíritu
Santo. Amén.
ORACIÓN
PREPARATORIA – PARA TODOS LOS DÍAS DE LA NOVENA
Clementísimo
Padre de misericordia y Dios de todo consuelo, que no queréis la muerte
de los pecadores, sino que se conviertan a verdadera penitencia y logren el
feliz estado de vuestra divina gracia; yo el más indigno de ellos, vuelvo
arrepentido y humillado, como el hijo pródigo, a casa de mi padre, que sois Vos,
amantísimo Dios mío: pequé, Padre amoroso, pequé contra el Cielo y el solio de
la Trinidad santísima, despreciando el inmenso poder de Dios Padre con mi
presunción, soberbia y altanería; la sabiduría de Dios Hijo con mis
ignorancias, y la bondad infinita de Dios Espíritu Santo con mi malicia. Yo,
indigno hijo de vuestro amor, disipé la sustancia de vuestra gracia, las
riquezas de las virtudes y el tesoro de los dones celestiales que me
entregasteis en el Bautismo; pero reconocido de mi vida derramada, vuelvo,
Señor, a que vistáis mi alma con la cándida estola de vuestra gracia, y
desnudándola de todos los hábitos viciosos, no piense en otro que en amaros y
serviros, ayudado con los méritos de mi Señor Jesucristo y del ínclito y
esclarecido San Pedro Mártir, mi patrón, protector y abogado, para que a los
influjos de su protección y de vuestra misericordia, deba los favores que
solicito por medio de esta santa Novena. Amén.
DÍA PRIMERO – 20 DE ABRIL
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Omnipotente
y soberano Dios, luz
inaccesible y eterna, que iluminas los entendimientos con el don especialísimo
de la Fe, fundamento del edificio espiritual y sin la cual es imposible
agradaros: por la excelencia con que brilló esta virtud en vuestro dignísimo
siervo San Pedro Mártir de Verona, que no obstante haber nacido de padres
herejes y criándose con ellos, pudo con la ayuda de vuestra gracia, siendo niño
de siete años, defenderla varonilmente contra las amenazas, castigos y
argumentos de un tío suyo, hereje perverso y obstinado; y por cuya dilatación y
defensa, siendo después Inquisidor, derramó su sangre, os suplico humildemente que por la
intercesión de San Pedro Mártir avivéis en mi alma esta luz sobrenatural, para
que repitiendo frecuentemente sus actos, me disponga a recibir vuestra gracia,
por fruto especial de esta santa novena.
Amén.
—Ahora se dirá tres veces el Padre nuestro, el Ave María y
Gloria Patri, y recogiéndose interiormente, cada uno pedirá al Santo el favor
que solicita en esta novena.
¡Oh sabiduría increada!, que ha preservado a San
Pedro de los errores de la herejía en la que nació y le comunicó la luz de la
verdadera fe, ilumina por intercesión del glorioso mártir nuestro intelecto
para que permanezca inmune a los errores que nos rodean y estemos dispuestos a
defender la integridad de la Santa Fe.
—Padre nuestro, Ave María y Gloria.
¡Oh Espíritu de Amor!, que encendiste en el corazón de San Pedro esa ardiente caridad hacia el prójimo que le hizo hacer generosamente el sacrificio supremo de sí mismo por el bien de sus hermanos y hermanas, infunde en nuestros corazones, por los méritos del Santo Mártir, el celo por la salvación de todas las almas y especialmente de las más queridas para nosotros.
—Padre nuestro, Ave
María y Gloria.
¡Oh Dios
Todopoderoso!, que
has comunicado a San Pedro el deseo y la fuerza de derramar sangre por tu
gloria y la salvación de nuestros hermanos, concédenos imitar al glorioso
mártir con la profesión abierta de nuestra fe y la constante correspondencia de
nuestras vidas con las enseñanzas de Jesús y su Santa Iglesia.
—Padre nuestro, Ave María y Gloria.
ORACIÓN
PARA TODOS LOS DÍAS
Benignísimo Protector y Abogado mío San
Pedro de Verona, Virgen
Purísimo, Doctor esclarecido, Inquisidor celoso y Mártir gloriosísimo, Vos
sabéis las necesidades y desconsuelos que padece mi corazón, y el ningún mérito
que tengo, para que Dios me mire con ojos benignos y misericordiosos, y así, oh
Padre mío, interponed vuestra mediación poderosa con su Majestad Santísima,
para que movido de vuestros ruegos, y obligados de vuestros méritos, consiga lo
que pretendo en esta novena, a mayor honra y gloria de Dios, y para más amarle
y servirle. Amén.
GOZOS
AL GLORIOSO MÁRTIR DE CRISTO SAN PEDRO DE VERONA
De
Mártir, Virgen y Doctor
Ceñís
laurel triunfante:
Sed
nuestro patrón amante,
De
Guzmán hermosa flor.
De
espinas, rosa brotáis,
Nacéis
de lodo, cristal,
De
sombras, sol sin igual,
De
noche, día asomáis:
De
Fe, portento brilláis
De
entre el más infiel error:
Sed
nuestro patrón amante,
De
Guzmán hermosa flor.
De
sus firmezas atlante
Ya
desde lejos os ve
En
vuestra niñez la Fe,
Pues
la blasonáis amante:
Sus
cimientos desde infante
Deletreáis
con primor:
Sed
nuestro patrón amante,
De
Guzmán hermosa flor.
De
la Fe el noble caudillo
Guzmán,
vuestra valentía
Conduce
con simpatía
A
su fortín y castillo:
Sois
de Fe espada y cuchillo,
Y
del hereje terror:
Sed
nuestro patrón amante,
De
Guzmán hermosa flor.
Vuestra
caridad ardiente,
Que
tierna a su Dios aspira,
De
los prójimos suspira
La
salud, siempre sedienta:
Arrancáis
muy diligente
La
cizaña, Inquisidor:
Sed
nuestro patrón amante,
De
Guzmán hermosa flor.
Argos
el más vigilante,
Finees
el más celoso
Circuláis
siempre ansioso
Contra
el error malignante:
Siempre
con pecho constante,
Nunca
con flaco valor:
Sed
nuestro patrón amante,
De
Guzmán hermosa flor.
Víctima
de Fe os sazona
Y
os rinde al Cielo el acero,
Quien
triplica con esmero
A
vuestras sienes corona:
Laurel
inmortal Verona
Cobra
por vuestro valor:
Sed
nuestro patrón amante,
De
Guzmán hermosa flor.
Con
el humor purpurado
Que
de vuestras venas dais,
La
misma Fe confesáis
Por
quien morís abrasado:
La
escribís enamorado
En
prueba de vuestro amor:
Sed
nuestro patrón amante,
De
Guzmán hermosa flor.
Vuestros
sellos prodigiosos
Publican
vuestra virtud,
Pues
son remedio y salud
En
los partos peligrosos:
Los
nublados espantosos
No
tema ya el labrador:
Sed
nuestro patrón amante,
De
Guzmán hermosa flor.
Nuestra
Fe siempre avivad
Mártir
valiente, animoso;
Dadnos,
Virgen glorioso,
Pura
flor de castidad:
Nuestras
almas ilustrad
Resplandeciente
Doctor:
Sed
nuestro patrón amante,
De
Guzmán hermosa flor.
Antífona:
Oh Mártir
egregio, Doctor de la verdad, vaso de pureza, norma de la santidad, por tus
sufragios obtennos el perdón de los pecados y la vida en la gloria con los
bienaventurados.
℣.
Ruega por
nosotros ¡Oh Padre San Pedro de Verona!
℞.
Para que
seamos dignos de las promesas de Jesucristo.
℣.
De rayo y
tempestad.
℞.
Líbranos,
Señor.
ORACIÓN
Concédenos
te suplicamos, Dios omnipotente, que
sigamos con congrua devoción la fe de tu bienaventurado Mártir San Pedro, quien
por la dilatación de su misma fe mereció obtener la palma del martirio. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠,
y del Espíritu Santo. Amén.

