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jueves, 11 de mayo de 2023

NOVENA COMPLETA A NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO DE FÁTIMA.


Devocionario – Misal. Practicas cristianas. Novena a nuestra señora de Fátima.

Por el Padre Celso Mejido Diaz, Misionero del Sagrado Corazón.

8va. Edición. Parroquia – Santuario de Nuestra Señora de Fátima, 1951. (Bs. As. Argentina)

Impreso en talleres gráficos de Editorial Báraga del Centro Misional Báraga, colon 2544, Remedios de Escalada, Argentina.



COMENZAMOS: 4 de mayo.

FINALIZAMOS: 12 de mayo.

FESTIVIDAD: 13 de mayo.


ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS.


“No se aparte María de tu boca,

No se aparte de tu corazón; y para

Conseguir la ayuda de su intercesión,

No te desvíes de los ejemplos de su

Virtud. Si la sigues, no te extravías;

Si la ruegas, no desesperas; si en

Ella piensas, no te pierdas. Si Ella

Te tiene de su mano, no caes; Si Ella

Te protege, nada temas; si Ella te

Guía, no te fatigas; si Ella te

Ampara, llegas al puerto…”

(San Bernardo).


Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.


ACTO DE CONTRICIÓN


Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Criador y Redentor mío, por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido: propongo firmemente de nunca más pecar, y de apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, y de confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta, y de restituir y satisfacer si algo debiere: ofrezcos mi vida, obras y trabajos en satisfacción de todos mis pecados; y así como os lo suplico, así confío en vuestra bondad y misericordia infinita me los perdonaréis, por los merecimientos de vuestra preciosísima Sangre, Pasión y Muerte, y me daréis gracia para enmendarme y para perseverar en vuestro santo servicio hasta la muerte. Amén.


ORACIÓN PREPARATORIA

(Para todos los días)


     Santa maría, Reina de los cielos, Madre de Nuestro Señor Jesucristo y de la Iglesia, mírame a tus pies humildemente postrado, contemplándote como arco iris de paz, de bondad y de misericordia. Acudo a suplicarte protección, porque sé que nadie se libra de males, ni consigue salvación, ni logra gracia alguna, a no ser por tu poderosa intercesión.

     Concédeme, oh Madre de piedad, aquellas interiores disposiciones que inculcaste a los tres niños pastorcitos por medio del Ángel de la Paz. Unido a ellos, quiero hacerte esta novena para obtener la solución favorable en los conflictos que me afligen (o para darte las más rendidas gracias por los beneficios alcanzados).

—Por eso quiero también con ellos y con el Ángel repetir fervorosamente:

     “Oh Dios mío, creo, adoro, espero y os amo. Os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman”.

     “Santísima Trinidad, Padre e Hijo y Espíritu Santo, yo os ofrezco, con adoración profunda, el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los sagrarios de la tierra, en reparación de los ultrajes que se os infieren”.

     “Por los méritos infinitos de tu Sagrado Corazón y por la intercesión del Corazón Inmaculado de María, os pido la conversión de los pecadores”, y las gracias que solicito en esta novena. Así sea.


DÍA PRIMERO —4 DE MAYO.

Oración para todos los días

Por la señal…

Acto de contrición y Oración preparatoria.


LA SANTÍSIMA VIRGEN PIDE VIDA DE FE


CONSIDERACIÓN. Las palabras de la presente Oración preparatoria incluyen las que el Ángel de Fátima enseño a los tres pastorcitos por orden de la Santísima Virgen, con el fin de disponerlos para la gran misión que les iba a confiar.

     Esas palabras piden y exigen la adhesión íntima a las verdades fundamentales de nuestra fe católica, como Jesús, durante su vida mortal, condicionaba las curaciones de las almas y de los cuerpos a la fe y confianza que depositaban en Él los pacientes, los enfermos y los desorientados en sus ideas y costumbres.

     El varón santo y justo vive de la fe, afirma el sagrado texto. Obra, se nutre interiormente de los motivos sobrenaturales. Así afronta cuantos obstáculos se le presentan en la vida.

     Resulta evidente que, abandonada la santa fe, rechazada la voluntad de Dios, que determina el bien y el mal, ya casi nada valen las leyes, nada vale la autoridad pública; además suprimidas por estas falaces doctrinas la esperanza y anhelo de los bienes inmortales, es natural que los hombres espontáneamente apetezcan de modo inmoderado y con avidez las cosas terrenas, deseen con ansia vehemente las cosas ajenas. Así nacen entre los ciudadanos los odios, las envidias, las discordias y las rivalidades; así se originan los desórdenes de la vida privada y pública; así, finalmente, se deforman las costumbres con los malos espectáculos, con los libros, con los diarios y hasta con los crímenes.

     Ese don sobrenatural de la fe lo recibimos los cristianos en el santo Bautismo. La fe debe ser viva, esto es, acompañadas de buenas obras, y firme, excluyendo el error, la duda, las supercherías, los fraudes espiritistas, etc.

     La fe se convierte en la virtud de la esperanza, cuando creemos firmemente en los soberanos bienes que Dios tiene preparados en la gloria para aquellos que perseveran luchando hasta el fin.

   La fe verdadera nos conduce al amor de Dios, y nos da aquella disposición decidida de querer antes perder todas las cosas terrenales que ofenderle; nos impele a la caridad con el prójimo haciéndonos realizar sacrificios heroicos; nos hace ver con ellos auténticos hermanos.

     ¿Crees firmemente los artículos de la fe tal cual se contienen en el Credo? Sólo así agradarás a Dios y a la Santísima Virgen, y te dispondrás para recibir las gracias y milagros que anhelan alcanzar en esta novena.

     ¿Das culto público a Dios, por ejemplo, oyendo Misa todos los domingos y fiestas de guardar, participando en ella comulgando?

     Ofrécete a menudo a Dios diciéndole: “Toma, Señor, y recibe toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad; cuanto tengo y poseo. Todo me lo diste, Señor, y a Ti te lo devuelvo todo; dispón como te plazca. A mí dame tu amor y gracia que eso me basta.”


MEDITA. —La Santísima Virgen nos exhorta a creer en el poder de intercesión de su Inmaculado Corazón; pídele fervorosamente el don de la fe.


EJEMPLOS


LAS PALOMAS. La paloma, ave que se distingue por su apacibilidad y blancura, es símbolo del Espíritu Santo. Al alma pura se la compara con la paloma. La Santísima Virgen es el alma más inmaculada. La paloma llevó al arca de Noé una ramita de olivo, símbolo de la paz, reconciliación y alegría. La paloma es muy fiel mensajera.

     La paloma se relaciona con las apariciones de la Virgen en Cova de Iría. Ella aparece en esta época de odios, guerras y goces desenfrenados para brindarnos la paz.

     Nuestra Madre Celestial, en su triunfal paseo desde Cova de Iría a Lisboa, allá en Portugal, recorre 180 km. Pasa por Bombarral, pueblo que es foco de perversas ideas. La hija de un médico suelta allí cinco palomas blancas. Tres van a posarse en las plantas de la Virgen a la vista de 10.000 personas. Acompañan quietecitas la imagen de la Virgen, sin comer, ni beber, durante tres días y tres noches. Al llegar a Lisboa no se dejan aturdir ni espantar por los fulgores de las velas, por los ruidos de la multitud, ni por los cantos sagrados y bandas de música. Se suceden torrenciales lluvias y las palomitas permanecen empapadas, pegadas a la imagen milagrosa. Las tapan con ramos de flores y salen airosas ante el público. Al hablar su Eminencia el Cardenal Patriarca de Lisboa se vuelven hacia él hasta tanto que terminó su discurso.

   Una vez en el templo, una palomita se posa sobre el trono del Patriarca, otra sobre el comulgatorio, y la tercera sobre la imagen de Nuestra Señora de Fátima. Hechos semejantes se fueron repitiendo en otros templos, pueblos y ciudades.

     En el año 1948 fue llevada esta milagrosa imagen a España e idénticos episodios realizan las palomitas. España tributó a Nuestra Señora de Fátima el más espléndido homenaje que se puede imaginar.

     Estas palomitas nos dan a todos delicados ejemplos de perseverancia al lado de la Reina de cielos y tierra. Nos hablan de penitencia, de paciencia, mansedumbre y paz, que tanto precisan individuos, sociedades y naciones. Aprendamos estas lecciones.

     “…La imagen de Nuestra Señora de Fátima estuvo en Nazaret, y aquí se repitió el prodigio de las palomas”.

     Hubo varias conversiones; citaré tan solo un caso:

     Erase un profesor de escuela del Gobierno, que hablaba frecuentemente contra Dios y Nuestra Señora a sus alumnos. Al día siguiente de la llegada de la estatua a Nazaret, confesó públicamente, delante de todos los alumnos, que creía en Dios y en su Madre Santísima.”


—REZAR EL MISTERIO COMPLETO QUE CORRESPONDA A ESTE DÍA.


ORACIÓN FINAL

(Para todos los días)


     Oh dulcísima Reina del mundo, Madre de Dios y nuestra, que, al aparecerte con rostro dolorido a los tres niños pastorcitos, nos has pedido la fiel observancia de los mandamientos divinos, el rezo cotidiano del Rosario, la reparación y la consagración a tu Inmaculado Corazón, a fin de conseguir la ansiada paz mundial; impulsado por el filial anhelo de complacerte, acudo a prometerte la real correspondencia a tus deseos y a implorar que protejas al Papa, a los obispos, a los sacerdotes, a los religiosos y demás fieles cristianos. Orienta, bondadosa Reina de la paz, a los gobernantes; convierte a los pecadores y paganos; consuela a los afligidos y perseguidos. Cura, oh Virgen de las fuentes milagrosas, a los enfermos; asiste a los agonizantes y alivia a las almas del Purgatorio. Te ruego, en fin, oh Blanca y Peregrina Señora del Rosario, por todas mis necesidades… (Pida cada uno la gracia que desea alcanzar).


     Yo, confiado en tu omnipotencia suplicante, me abandono en tus amorosos brazos. Recíbeme, como hijo, en tu maternal regazo. Y no me desampares en la vida ni en la muerte.   Así sea.


—NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA, REINA DE LA PAZ,

         RUEGA POR NOSOTROS.


—NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA, REINA DEL ROSARIO,

        RUEGA POR NOSOTROS.


—NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA, SALUD DE LOS ENFERMOS,

     RUEGA POR NOSOTROS.


—NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA, CONSUELO DE LOS DESAMPARADOS,

    RUEGA POR NOSOTROS.


¡OH DULCE CORAZÓN DE MARÍA, SED LA SALVACIÓN DEL ALMA MÍA!


En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.