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jueves, 23 de mayo de 2024

NOVENA EN HONOR A NUESTRA SEÑORA, REINA DE TODOS LOS SANTOS Y MADRE DEL AMOR HERMOSO.

 



Novena dispuesta por el padre Tomás Saurina OP para la Real Archicofradía del Culto Perpetuo o Corte de María, y publicada en Palma de Mallorca por la imprenta de Juan Guasp en 1849.

COMENZAMOS: 22 de mayo.

FINALIZAMOS: 30 de mayo.

FESTIVIDAD: 31 de mayo.

A LOS INDIVIDUOS DE LA CORTE DE MARÍA, LA JUNTA DIRECTIVA.

Proponiéndose nuestra Real Archicofradía, por medio del culto continuo que tributa a la Santísima Virgen María visitando diariamente una de sus más célebres Imágenes, que esta Reina y Madre de Misericordia se nos muestre propicia en todo tiempo, y especialmente en la hora de nuestra muerte, ninguna novena parece más adecuada a tan piadoso fin que la de la Asunción de Nuestra Señora a los cielos, donde fue sublimada sobre los Coros angélicos y proclamada Reina de todos los Santos.

 

Así que la Junta directiva, de común acuerdo, ha adoptado para uso de nuestra Archicofradía la siguiente Novena, compuesta de devotas consideraciones tomadas del versículo 5, capítulo 8 del Cantar de Cantares, que San Pedro Damián entiende de nuestra celestial Reina. «¿Quién es esta que sube del desierto, abundante en delicias, apoyada sobre su amado?», y de un coloquio y súplica particular para cada día. ¡Ojalá que todos nosotros, no contentos con fijar la vista en la sacratísima Virgen Madre de Dios y nuestra, que subió de la tierra al cielo nadando en delicias y apoyada en su amado Hijo, procuremos, a imitación de tan soberana Patrona, desprendernos de las cosas terrenas, acaudalar virtudes, y unirnos íntimamente a Jesucristo durante esta nuestra peregrinación, para que todos y cada uno de los que se alistaren en nuestra Real Archicofradía merezcan ser cortesanos del Cielo!

NOVENA DE LA REINA DE TODOS LOS SANTOS Y MADRE DEL AMOR HERMOSO, TUTELAR DE LA REAL ARCHICOFRADÍA DEL CULTO CONTINUO O CORTE DE MARÍA

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén. 

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles siervos, y enciende en ellos el fuego de tu divino amor.

. Envía tu Espíritu, y serán criados.

. Y renovarás la faz de la tierra.

ORACIÓN

    Oh Dios, que instruiste e ilustraste los corazones de los fieles con las luces de tu Espíritu Santo; haz que el mismo Espíritu ilumine nuestras almas, imprimiendo en ellas su verdad, y que las consuele sin cesar por medio de un gozo todo celestial. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.

HIMNO

¡Oh Virgen la más pura y más gloriosa,

Entre los astros bellos ensalzada,

Que al niño por quien tú fuiste criada

Sustentas a tus pechos amorosa!

 

Tú vuelves con el fruto sacrosanto

Lo que perdió infeliz Eva engañada,

Y del Cielo la puerta antes cerrada

Abres a los que yacen en el llanto.

   

Tú eres puerta del Rey más excelente,

Y de la luz morada esclarecida:

Aplauda la salud que redimida

Logra ya tan feliz toda la gente.

  

Jesús, sea a Ti la gloria y alabanza,

Que de Virgen naciste el más hermoso,

Con el Padre y Espíritu amoroso

Por los siglos eternos sin mudanza. Amén.

DÍA PRIMERO – 22 DE MAYO

CONSIDERACIÓN.

   «¿Quién es esta?», preguntan los Ángeles en la Asunción de María, dice San Pedro Damián, como lo preguntaban en la Ascensión del Señor. Mas ¿quién será capaz de dar una respuesta adecuada a semejante pregunta? ¿Quién es esta? ¿Qué queréis que os respondamos, Ángeles santos? Esta es el Milagro de la Divina Omnipotencia, o por mejor decir, el esfuerzo del brazo de Dios: «Hizo alarde del poder de su brazo, porque ha hecho en mí cosas grandes aquel que es poderoso». Esta es la gloria de la Ciudad Santa у el honor de su pueblo. Ved pues quién es esta; y si os parece que aun decimos poco, mayor es que todos los Santos, y más que vosotros mismos, y aun más que los Querubines y Serafines. En una palabra, ella es la Madre de Dios y la Señora de las virtudes, que bien se la puede aplicar con la debida proporción aquella misma respuesta que ya os fue dada por lo que toca a su divino Hijo.

 

   Pues vengamos al fruto. «¿Quién eres tú?», nos preguntarán también a cada uno de nosotros al querer entrar por las puertas del Paraíso. «¿Quién eres tú?». –«Soy cristiano», responderemos. –«Mas ¿dónde están las obras dignas de cristiano? La soberbia, la envidia, el desarreglo de las pasiones, ¿son caracteres de cristiano?». –«Soy hermano de diferentes congregaciones». –«Pero ¿dónde está la frecuencia a sus ejercicios? ¿dónde la observancia de sus reglas?». –«Soy devoto de María; soy asociado a su Corte». –«Pero ¿dónde está la imitación de sus virtudes?, ¿dónde la humildad, la paciencia, la pureza y la mansedumbre, para poder tener parte en la gloria con la Señora de las virtudes?». Las reflexiones que aquí se proponen son muy importantes; ponderémoslas despacio, y resolvámonos de veras a cumplir nuestros deberes como cristianos, como congregantes, y como devotos y asociados a la Corte de María, si queremos tener parte en la gloria de esta gran Reina y Señora.

COLOQUIO Y SÚPLICA

   ¡Oh amabilísima Virgen María, que para disponeros a una santa muerte os preparasteis con tan gran cúmulo de méritos adquiridos con la práctica de las virtudes! Interceded por todos los que diariamente os obsequiamos y hacemos la Corte, para que conociendo que solo la virtud practicada mediante la gracia del Señor es el camino que nos conduce a la celestial patria, andemos siempre solícitos y cuidadosos en no separarnos de la senda de la virtud, preparándonos de este modo para una santa muerte. Amén.

—Aquí cada uno pedirá lo que desee conseguir por medio de esta Novena.

—Ahora, para más obligar a nuestra celestial Reina a que nos alcance cuanto la hemos pedido, y una feliz y santa muerte, la saludaremos con tres Ave Marías unidos al primer coro de los Ángeles:

   Soberana Reina de todos los Santos у Madre del amor hermoso; por vuestro tránsito felicísimo os suplicamos que a todos los que en la tierra componemos los coros de vuestra Corte, y os visitamos y obsequiamos en vuestras más célebres imágenes, nos alcancéis auxilios eficaces para que sea feliz y santa nuestra muerte. Dios te salve, María, &c.

   Soberana Reina de todos los Santos у Madre del amor hermoso; por vuestra Asunción gloriosa a los cielos, os suplicamos que a todos los que en la tierra componemos los coros de vuestra Corte, y os visitamos y obsequiamos en vuestras más célebres imágenes, nos alcancéis que después de nuestra muerte tengamos la dicha de ser llevados por los Ángeles al reino de los cielos. Dios te salve, María, &c.

   Soberana Reina de todos los Santos y Madre del amor hermoso; por la excelsa e incomprensible gloria de haber sido coronada por la Trinidad augusta Emperatriz y Reina de todo el universo, os suplicamos que a todos los que en la tierra componemos los coros de vuestra Corte, y os visitamos y obsequiamos en vuestras más célebres imágenes, nos alcancéis que después de nuestra muerte tengamos la felicidad de ser coronados en la Gloria, para que en compañía vuestra y de todos los Santos alabemos y ensalcemos a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Dios te salve, María, &c.

. La santa Madre de Dios es exaltada.

. Sobre los coros angélicos al celestial reino.

ORACIÓN

   Señor, perdona los delitos de tus siervos, para que los que no podemos agradaros con nuestras acciones, alcancemos la salvación por medio de la intercesión de la Madre de tu Hijo Jesucristo nuestro Señor, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

LETANÍA.

Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, ten misericordia de nosotros.

Señor, ten piedad de nosotros.

 

Cristo, óyenos.

Cristo, escúchanos.

 

Dios Padre, Criador de los cielos, ten misericordia de nosotros.

Dios Hijo, Redentor del mundo, ten misericordia de nosotros.

Dios Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros.

Trinidad santa, que eres un solo Dios, ten misericordia de nosotros.

 

Santa María, ruega por nosotros.

Santa Madre de Dios, ruega por nosotros.

Santa Virgen de las Vírgenes, ruega por nosotros.

Madre de Cristo, ruega por nosotros.

Madre de la divina gracia, ruega por nosotros.

Madre purísima, ruega por nosotros.

Madre castísima, ruega por nosotros.

Madre intacta, ruega por nosotros.

Madre incorrupta, ruega por nosotros.

Madre sin mancha, ruega por nosotros.

Madre amable, ruega por nosotros.

Madre admirable, ruega por nosotros.

Madre del Buen consejo, ruega por nosotros.

Madre del Creador, ruega por nosotros.

Madre del Salvador, ruega por nosotros.

Virgen prudentísima, ruega por nosotros.

Virgen digna de reverencia, ruega por nosotros.

Virgen digna de alabanza, ruega por nosotros.

Virgen poderosa, ruega por nosotros.

Virgen clemente, ruega por nosotros.

Virgen fiel, ruega por nosotros.

Espejo de justicia, ruega por nosotros.

Trono de la sabiduría eterna, ruega por nosotros.

Causa de nuestra alegría, ruega por nosotros.

Vaso espiritual de elección, ruega por nosotros.

Vaso digno de honor, ruega por nosotros.

Vaso insigne de devoción, ruega por nosotros.

Rosa mística, ruega por nosotros.

Torre de David, ruega por nosotros.

Torre de marfil, ruega por nosotros.

Casa de oro, ruega por nosotros.

Arca de alianza, ruega por nosotros.

Puerta del cielo, ruega por nosotros.

Estrella de la mañana, ruega por nosotros.

Salud de los enfermos, ruega por nosotros.

Refugio de los pecadores, ruega por nosotros.

Consoladora de los afligidos, ruega por nosotros.

Auxilio de los cristianos, ruega por nosotros.

Reina de los Ángeles, ruega por nosotros.

Reina de los Patriarcas, ruega por nosotros.

Reina de los Profetas, ruega por nosotros.

Reina de los Apóstoles, ruega por nosotros.

Reina de los Mártires, ruega por nosotros.

Reina de los Confesores, ruega por nosotros.

Reina de las Vírgenes, ruega por nosotros.

Reina de todos los Santos, ruega por nosotros.

Reina concebida sin pecado original, ruega por nosotros.

Reina asunta al Cielo, ruega por nosotros.

Reina del Santo Rosario, ruega por nosotros.

Reina de la paz, ruega por nosotros.

 

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, óyenos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros.

 

Antífona: Bajo de tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies nuestras súplicas en las necesidades, antes bien líbranos de todos los peligros, oh siempre Virgen gloriosa y bendita.

   Dios te salve, Reina y Madre de misericordia; vida y dulzura, esperanza nuestra, Dios te salve: a Ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a Ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas: Ea pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh Clementísima! ¡Oh piadosa! ¡Oh dulce Virgen María!

. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.

. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

Oremos.

ORACIÓN

   Omnipotente y sempiterno Dios, que por la cooperación del Espíritu Santo preparaste el cuerpo y alma de la gloriosa Virgen y Madre María para que mereciese ser digna morada de tu Hijo; concédenos a los que nos alegramos con esta conmemoración, que por su intercesión piadosa seamos libres de todo mal, como también de la muerte eterna. Por el mismo Cristo nuestro Señor, que contigo vive y reina en la unidad del mismo Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.