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martes, 8 de agosto de 2023

NOVENA EN HONOR A SAN JOAQUÍN.

Novena dispuesta a solicitud de un cordialisimo devoto Franciscano de este Glorioso Santo, y a expensas de una afectuosísima devota de dicho Santo Patriarca San Joaquín, impresa en Murcia en la Oficina de Antonia Ramírez, viuda de Felipe Teruel, entre 1781 y 1799.

COMENZAMOS: 7 de agosto.

FINALIZAMOS: 15 de agosto.

FESTIVIDAD VETUS ORDO: 16 de agosto (día después de la Asunción)


OTRAS FESTIVIDADES

20 de marzo (día de su tránsito) 

26 de julio (día de Santa Ana, su esposa).


MODO DE HACER LA NOVENA


   Como el fin principal de esta Novena mira a implorar, o impetrar de Dios algún beneficio, forzoso es disponerse de modo que no se haga indigno de alcanzarle, porque es temeridad y arrojo pedir favores a quien se desagrada y ofende. Por eso el primer paso de esta Novena ha de ser examinar la conciencia, y el que reconociere en sí grave culpa, purificar su Alma por el Sacramento de la Penitencia, para que, reconciliado con Dios, esté dispuesto a que su Majestad y su Santo Abuelo le favorezcan. Y siempre en cualquier acontecimiento será muy laudable que a lo menos un día de la Novena, no deje de confesar y comulgar. Asimismo, ha de pedir con total resignación en la Divina voluntad, no deseando sino lo que fuere más gloria de Dios, y utilidad de su alma. Con eso confiado puede esperar, si lo que pide es conforme a estos fines, no dejará de lograrlo. Y si alguna vez no alcanzare lo que solicitaba, esté cierto que no le convenía, y que no será frustrada su petición, pues el Santo en lugar de ella le alcanzará otra cosa que le sea más útil.

   Para más obligar al Santo Patriarca, cada día proponga imitar una de sus virtudes, y ponga cuanto cuidado pudiere en cumplir con puntualidad lo que ofreciere, siendo su principal empleo, en aquel día, ejercitar la virtud que le toca, y este es el mayor servicio que puede hacer al Santo. Asimismo, cada día, acuérdele al Santo uno de sus mayores gozos, y por él le puede pedir, le haga la merced que solicita. Finalmente, no se olvide que, como dice San Bernardo, pedir riquezas, dignidades, honras, y otros bienes de esta calidad, que son propios del mundo, las más veces, es a instancias del amor propio, y así es menester purificar la intención y dirigirla bien a Dios, para que no le desagrade. Con estos avisos puede dar principio a su Novena, en la forma que se sigue, valiéndose de las oraciones aquí puestas, o de las que le dictare su devoción.


DEVOCIÓN Y NOVENA DEL GLORIOSO PATRIARCA SEÑOR SAN JOAQUÍN, ABUELO DE JESUCRISTO Y PADRE DE LA SERENÍSIMA VIRGEN MARÍA NUESTRA SEÑORA   


Puesto de rodillas (si no lo impidiere alguna indisposición) delante de la Imagen del Santo, se persignará con devoción, y levantando el corazón a Dios, diga:


Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.


ACTO DE CONTRICIÓN


   Señor mío Jesucristo, Dios, y Hombre verdadero, Criador, y Redentor mío, por ser Vos quien sois, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido, y propongo firmemente de nunca más pecar, y de apartarme de todas las ocasiones de ofenderos, y de confesarme, y cumplir la penitencia que me fuere impuesta; y ofrezco mi vida, obras y trabajos en satisfacción de todos mis pecados; y como os lo suplico, así confío en vuestra bondad y misericordia infinita, me los perdonaréis por los merecimientos de vuestra Sangre y Pasión, y me daréis gracia para enmendarme, y para perseverar hasta la muerte. Amén Jesús.


ORACIÓN A SAN JOAQUÍN PARA TODOS LOS DÍAS


   Gloriosísimo Patriarca San Joaquín, que entre todos los Santos del Cielo fuisteis privilegiado y escogido para una dignidad tan suprema, como ser Padre de la más Divina Aurora, de la más preciosa Perla, de la más fragrante Flor, de la más lucida Estrella; y, en fin, de la más hermosa y pura criatura, María Santísima, Madre de pecadores y Reina de los Ángeles. Me gozo con todo el afecto de mi corazón, de que Dios te hiciese tan dichoso y feliz, señalándote por Padre de la que escogió para Madre suya, y por Abuelo del Verbo Divino, vestido de nuestra naturaleza humana. Por eso considerando tu gran poder en esa Corte Celestial, donde así el Nieto, como la Hija, te miran con la estimación debida a tu dignidad y excelencia, y las Angélicas Jerarquías por su respeto te veneran y sirven. Yo miserable pecador afligido en este valle de lágrimas, con esta enfermedad, trabajo o desconsuelo (según fuere) que al presente me congoja, recurro a las aras de tu piedad, con firme esperanza de que seré socorrido, y así te ofrezco el obsequio de esta Novena, corta dádiva para quien tanto merece. Ruégote que la recibas con agrado, atendiendo al amor con que te invoco, y merezca yo que me seas Abogado ante el Trono de la Divina Clemencia.

   Patriarca glorioso, Santísimo Joaquín, humildemente te ruego, que si lo que en esta Novena pido es para gloria de Dios, honra tuya y bien de mi alma, interpongas tu autoridad con la Majestad Divina, y alcances del Todopoderoso me lo conceda, en el modo que para Él sea más agradable, y para mí más útil; y si no, te pido con instancia, que, en lugar de esta petición, logre yo lo que más conduce para el bien de mi alma, que es lo que principalmente deseo. Padre mío, Abogado y Protector mío, atiende a la confianza con que te invoco. Recibe el piadoso sacrificio de mis ruegos, no deseches la triste amargura de mi necesidad; y pues en el mundo fuisteis atribulado, padeciendo desconsuelos y aflicciones, compadécete de quien en las suyas te llama. Consuélame, piadosísimo y amado Padre, para que, logrando este beneficio, sea perpetuo mi reconocimiento. Esto te suplico por el amor que tuviste a tu Santísima Hija, para que, asistido de tu protección Soberana, viva como quien sabe que ha de morir, y en aquella triste hora no me olvides, para que, asistido de tu favor, alcance perseverancia final en la gracia, que me lleve a gozar a tu amorosa compañía, en la gloria. Amén.


—Aquí rezará tres Padre nuestros, tres Ave Marías, y tres Gloria Patri, a los tres inefables gozos del Santo. El primero, de haber sido escogido para Abuelo del Hijo de Dios Humanado. El segundo, de haber sido elegido para Padre de la Madre del mismo Dios. Y el tercero, por ser entre todas las criaturas (después de la Santísima Virgen), el más conjunto en parentesco a la Beatísima Trinidad.



DÍA PRIMERO – 7 DE AGOSTO


   Ruégote, Patriarca Santo mío, que concedáis mi petición en el modo que te tengo significado, por el gozo grande que tuviste cuando el Arcángel San Gabriel serenó la tempestad de tus lágrimas, anunciándote la Concepción Inmaculada de la Santísima Virgen, y mandándote que volvieses a la compañía de tu Esposa. Y para más obligarte propongo en este día imitar tu pureza, guardando mi alma de toda mancha, y procurando apartar de mí todos los pensamientos menos puros, acciones y palabras menos decentes; mortificando los sentidos, y apartando todas las ocasiones que conociere pueden ser ruina de mi alma, retardando el cumplimiento de mi palabra, en la imitación de esta virtud Angélica, la cual confío conseguir por tu intercesión soberana y favor de la Divina gracia. Amén.


GOZOS EN HONOR A SAN JOAQUÍN


Pues de nuestro Salvador,

Sois el Santo más valido:

Socorred, Joaquín querido,

A quien os pide favor.

 

De Reyes, Sangre y Nobleza,

Nazaret os concedió,

Que el Verbo Divino unió

A su infinita grandeza.

¡Oh qué admirable fineza!

Para vos sublime honor:

Socorred, Joaquín querido,

A quien os pide favor.

 

Fuisteis, cual Sol refulgente,

Desde la primera edad,

Singular en Santidad,

En Virtudes eminente:

De Dios, como llama ardiente,

Os abrasaba el amor:

Socorred, Joaquín querido,

A quien os pide favor.

 

Por larga infecundidad

Padecisteis irrisiones,

Afrentas y mil baldones,

Con grande conformidad

Honró Dios tanta humildad

Con daros la Hija mejor:

Socorred, Joaquín querido,

A quien os pide favor.

  

Ana pura es vuestra Esposa,

José Justo, amado Yerno;

MARÍA, candor eterno,

Hija vuestra, toda hermosa,

De santidad prodigiosa,

Madre digna del Señor:

Socorred, Joaquín querido,

A quien os pide favor.

 

De toda gracia fecundo

Sois feliz el mejor Padre,

Como vuestra Hija la Madre,

Que hubo jamás en el mundo:

Sois Patriarca sin segundo,

A todos muy superior:

Socorred, Joaquín querido,

A quien os pide favor.

 

MARÍA a Dios ofreciste,

Noble don y más precioso,

Que fuera de Dios, dichoso

Ofrecer a Dios pudiste,

De bien tanto os deshiciste,

De vos mismo vencedor:

Socorred, Joaquín querido,

A quien os pide favor.

 

Con vuestro fruto bendito

A la Iglesia dais aumento,

Más que cuantos (¡oh portento!)

Justos hay en su distrito;

Y perdió Luzbel maldito

Con su insolente furor:

Socorred, Joaquín querido,

A quien os pide favor.

   

De sí misma por deudora

Tenéis a la Virgen Madre,

La querida de Dios Padre,

De todos Reina y Señora,

De sus Padres honradora,

Que es el Empeño mayor:

Socorred, Joaquín querido,

A quien os pide favor.

   

Libró cabal Dispensera

A vos su Padre y modelo,

Y único de Dios Abuelo,

La gracia en valor primera;

De otra suerte no cumpliera

Con las leyes del primor:

Socorred, Joaquín querido,

A quien os pide favor.

 

JESÚS Nieto liberal,

Por tanta Prenda y talento,

Y grande merecimiento,

Os dio gloria Celestial,

Después de la Maternal,

Cualquiera le es inferior:

Socorred, Joaquín querido,

A quien os pide favor.

 

Con júbilo y alegría,

Por tan altas excelencias,

Os tributan reverencias

Ana, José, y MARÍA,

También JESÚS nuestra guía,

Insigne y raro esplendor:

Socorred, Joaquín querido,

A quien os pide favor.

   

¿Cuál será vuestro poder,

Pues se os rinden los mejores

Y más excelsos Señores

Que en el Cielo puede haber?

Feliz quien al fenecer

Os tendrá por valedor:

Socorred, Joaquín querido,

A quien os pide favor.

 

Pues de nuestro Salvador

Sois el Santo más valido:

Socorred, Joaquín querido,

A quien os pide favor.


Antífona: Alabemos al varón glorioso en su generación, porque el Señor le dio la bendición sobre todas las naciones y confirmó su Testamento sobre su cabeza.

. Su posteridad será poderosa en la tierra.

. La generación de los justos será bendita.


ORACIÓN


   Oh Dios, que preferiste ante todos tus Santos al bienaventurado San Joaquín para ser el Padre de la Madre de tu Hijo: concédenos te suplicamos, que cuantos veneramos su Fiesta podamos gozar siempre de su patrocinio. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén.


En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.