Novena
dispuesta a solicitud de un cordialisimo devoto Franciscano de este Glorioso
Santo, y a expensas de una afectuosísima devota de dicho Santo Patriarca San
Joaquín, impresa en Murcia en la Oficina de Antonia Ramírez, viuda de Felipe
Teruel, entre 1781 y 1799.
COMENZAMOS: 7 de agosto.
FINALIZAMOS: 15 de agosto.
FESTIVIDAD VETUS ORDO: 16 de agosto (día después de la Asunción)
OTRAS FESTIVIDADES:
20 de marzo (día de su tránsito)
26 de julio (día de Santa Ana, su esposa).
MODO DE
HACER LA NOVENA
Como el fin principal de esta Novena mira a
implorar, o impetrar de Dios algún beneficio, forzoso es disponerse de modo que
no se haga indigno de alcanzarle, porque es temeridad y arrojo pedir favores a
quien se desagrada y ofende. Por eso el primer paso
de esta Novena ha de ser examinar la conciencia, y el que reconociere en sí
grave culpa, purificar su Alma por el Sacramento de la Penitencia, para que,
reconciliado con Dios, esté dispuesto a que su Majestad y su Santo Abuelo le
favorezcan. Y siempre en cualquier acontecimiento será muy laudable que
a lo menos un día de la Novena, no deje de confesar y comulgar. Asimismo, ha de
pedir con total resignación en la Divina voluntad, no deseando sino lo que
fuere más gloria de Dios, y utilidad de su alma. Con eso confiado puede
esperar, si lo que pide es conforme a estos fines, no dejará de lograrlo. Y si
alguna vez no alcanzare lo que solicitaba, esté cierto que no le convenía, y
que no será frustrada su petición, pues el Santo en lugar de ella le alcanzará
otra cosa que le sea más útil.
Para más obligar
al Santo Patriarca, cada día proponga imitar una de sus virtudes, y ponga
cuanto cuidado pudiere en cumplir con puntualidad lo que ofreciere, siendo su
principal empleo, en aquel día, ejercitar la virtud que le toca, y este es el
mayor servicio que puede hacer al Santo. Asimismo, cada día, acuérdele
al Santo uno de sus mayores gozos, y por él le puede pedir, le haga la merced
que solicita. Finalmente, no se olvide que, como dice San Bernardo, pedir
riquezas, dignidades, honras, y otros bienes de esta calidad, que son propios
del mundo, las más veces, es a instancias del amor propio, y así es menester
purificar la intención y dirigirla bien a Dios, para que no le desagrade. Con
estos avisos puede dar principio a su Novena, en la forma que se sigue,
valiéndose de las oraciones aquí puestas, o de las que le dictare su devoción.
DEVOCIÓN Y
NOVENA DEL GLORIOSO PATRIARCA SEÑOR SAN JOAQUÍN, ABUELO DE JESUCRISTO Y PADRE
DE LA SERENÍSIMA VIRGEN MARÍA NUESTRA SEÑORA
Puesto de
rodillas (si no lo impidiere alguna indisposición) delante de la Imagen del
Santo, se persignará con devoción, y levantando el corazón a Dios, diga:
Por
la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos,
líbranos
Señor ✠
Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠,
y del Espíritu
Santo. Amén.
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío
Jesucristo, Dios, y Hombre verdadero, Criador, y Redentor mío, por ser Vos quien sois, y
porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos
ofendido, y propongo firmemente de nunca más pecar, y de apartarme de todas las
ocasiones de ofenderos, y de confesarme, y cumplir la penitencia que me fuere impuesta;
y ofrezco mi vida, obras y trabajos en satisfacción de todos mis pecados; y
como os lo suplico, así confío en vuestra bondad y misericordia infinita, me
los perdonaréis por los merecimientos de vuestra Sangre y Pasión, y me daréis
gracia para enmendarme, y para perseverar hasta la muerte. Amén
Jesús.
ORACIÓN A SAN JOAQUÍN
PARA TODOS LOS DÍAS
Gloriosísimo
Patriarca San Joaquín, que entre todos los
Santos del Cielo fuisteis privilegiado y escogido para una dignidad tan
suprema, como ser Padre de la más Divina Aurora, de la más preciosa Perla, de
la más fragrante Flor, de la más lucida Estrella; y, en fin, de la más hermosa
y pura criatura, María Santísima, Madre de pecadores y Reina de los Ángeles. Me
gozo con todo el afecto de mi corazón, de que Dios te hiciese tan dichoso y
feliz, señalándote por Padre de la que escogió para Madre suya, y por Abuelo
del Verbo Divino, vestido de nuestra naturaleza humana. Por eso considerando tu
gran poder en esa Corte Celestial, donde así el Nieto, como la Hija, te miran
con la estimación debida a tu dignidad y excelencia, y las Angélicas Jerarquías
por su respeto te veneran y sirven. Yo miserable pecador afligido en este valle
de lágrimas, con esta enfermedad, trabajo o desconsuelo (según fuere) que al
presente me congoja, recurro a las aras de tu piedad, con firme esperanza de
que seré socorrido, y así te ofrezco el obsequio de esta Novena, corta dádiva
para quien tanto merece. Ruégote que la recibas con agrado, atendiendo al amor
con que te invoco, y merezca yo que me seas Abogado ante el Trono de la Divina
Clemencia.
Patriarca
glorioso, Santísimo Joaquín, humildemente te ruego, que si lo que en esta
Novena pido es para gloria de Dios, honra tuya y bien de mi alma, interpongas
tu autoridad con la Majestad Divina, y alcances del Todopoderoso me lo conceda,
en el modo que para Él sea más agradable, y para mí más útil; y si no, te pido
con instancia, que, en lugar de esta petición, logre yo lo que más conduce para
el bien de mi alma, que es lo que principalmente deseo. Padre mío, Abogado y
Protector mío, atiende a la confianza con que te invoco. Recibe el piadoso
sacrificio de mis ruegos, no deseches la triste amargura de mi necesidad; y
pues en el mundo fuisteis atribulado, padeciendo desconsuelos y aflicciones,
compadécete de quien en las suyas te llama. Consuélame, piadosísimo y amado
Padre, para que, logrando este beneficio, sea perpetuo mi reconocimiento. Esto
te suplico por el amor que tuviste a tu Santísima Hija, para que, asistido de
tu protección Soberana, viva como quien sabe que ha de morir, y en aquella
triste hora no me olvides, para que, asistido de tu favor, alcance
perseverancia final en la gracia, que me lleve a gozar a tu amorosa compañía,
en la gloria. Amén.
—Aquí
rezará tres Padre nuestros, tres Ave Marías, y tres Gloria Patri, a los tres
inefables gozos del Santo. El primero, de haber sido escogido para Abuelo del
Hijo de Dios Humanado. El segundo, de haber sido elegido para Padre de la Madre
del mismo Dios. Y el tercero, por ser entre todas las criaturas (después de la
Santísima Virgen), el más conjunto en parentesco a la Beatísima Trinidad.
DÍA PRIMERO – 7 DE AGOSTO
Ruégote,
Patriarca Santo mío, que
concedáis mi petición en el modo que te tengo significado, por el gozo grande
que tuviste cuando el Arcángel San Gabriel serenó la tempestad de tus lágrimas,
anunciándote la Concepción Inmaculada de la Santísima Virgen, y mandándote que
volvieses a la compañía de tu Esposa. Y para más
obligarte propongo en este día imitar tu pureza, guardando mi alma de toda
mancha, y procurando apartar de mí todos los pensamientos menos puros, acciones
y palabras menos decentes; mortificando los sentidos, y apartando todas las
ocasiones que conociere pueden ser ruina de mi alma, retardando el cumplimiento
de mi palabra, en la imitación de esta virtud Angélica, la cual confío
conseguir por tu intercesión soberana y favor de la Divina gracia. Amén.
GOZOS EN HONOR A SAN JOAQUÍN
Pues
de nuestro Salvador,
Sois
el Santo más valido:
Socorred,
Joaquín querido,
A
quien os pide favor.
De
Reyes, Sangre y Nobleza,
Nazaret
os concedió,
Que
el Verbo Divino unió
A
su infinita grandeza.
¡Oh
qué admirable fineza!
Para
vos sublime honor:
Socorred,
Joaquín querido,
A
quien os pide favor.
Fuisteis,
cual Sol refulgente,
Desde
la primera edad,
Singular
en Santidad,
En
Virtudes eminente:
De
Dios, como llama ardiente,
Os
abrasaba el amor:
Socorred,
Joaquín querido,
A
quien os pide favor.
Por
larga infecundidad
Padecisteis
irrisiones,
Afrentas
y mil baldones,
Con
grande conformidad
Honró
Dios tanta humildad
Con
daros la Hija mejor:
Socorred,
Joaquín querido,
A
quien os pide favor.
Ana
pura es vuestra Esposa,
José
Justo, amado Yerno;
MARÍA,
candor eterno,
Hija
vuestra, toda hermosa,
De
santidad prodigiosa,
Madre
digna del Señor:
Socorred,
Joaquín querido,
A
quien os pide favor.
De
toda gracia fecundo
Sois
feliz el mejor Padre,
Como
vuestra Hija la Madre,
Que
hubo jamás en el mundo:
Sois
Patriarca sin segundo,
A
todos muy superior:
Socorred,
Joaquín querido,
A
quien os pide favor.
MARÍA a
Dios ofreciste,
Noble
don y más precioso,
Que
fuera de Dios, dichoso
Ofrecer
a Dios pudiste,
De
bien tanto os deshiciste,
De
vos mismo vencedor:
Socorred,
Joaquín querido,
A
quien os pide favor.
Con
vuestro fruto bendito
A
la Iglesia dais aumento,
Más
que cuantos (¡oh
portento!)
Justos
hay en su distrito;
Y
perdió Luzbel maldito
Con
su insolente furor:
Socorred,
Joaquín querido,
A
quien os pide favor.
De
sí misma por deudora
Tenéis
a la Virgen Madre,
La
querida de Dios Padre,
De
todos Reina y Señora,
De
sus Padres honradora,
Que
es el Empeño mayor:
Socorred,
Joaquín querido,
A
quien os pide favor.
Libró
cabal Dispensera
A
vos su Padre y modelo,
Y
único de Dios Abuelo,
La
gracia en valor primera;
De
otra suerte no cumpliera
Con
las leyes del primor:
Socorred,
Joaquín querido,
A
quien os pide favor.
JESÚS
Nieto liberal,
Por
tanta Prenda y talento,
Y
grande merecimiento,
Os
dio gloria Celestial,
Después
de la Maternal,
Cualquiera
le es inferior:
Socorred,
Joaquín querido,
A
quien os pide favor.
Con
júbilo y alegría,
Por
tan altas excelencias,
Os
tributan reverencias
Ana, José, y MARÍA,
También
JESÚS nuestra guía,
Insigne
y raro esplendor:
Socorred,
Joaquín querido,
A
quien os pide favor.
¿Cuál
será vuestro poder,
Pues
se os rinden los mejores
Y
más excelsos Señores
Que
en el Cielo puede haber?
Feliz
quien al fenecer
Os
tendrá por valedor:
Socorred,
Joaquín querido,
A
quien os pide favor.
Pues
de nuestro Salvador
Sois
el Santo más valido:
Socorred,
Joaquín querido,
A
quien os pide favor.
Antífona: Alabemos al varón glorioso en su
generación, porque el Señor le dio la bendición sobre todas las naciones y
confirmó su Testamento sobre su cabeza.
℣. Su posteridad será poderosa en la tierra.
℟. La generación de los justos será bendita.
ORACIÓN
Oh Dios,
que
preferiste ante todos tus Santos al bienaventurado San Joaquín para ser el
Padre de la Madre de tu Hijo: concédenos te suplicamos, que cuantos veneramos
su Fiesta podamos gozar siempre de su patrocinio. Por el
mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

