domingo, 3 de agosto de 2025

NOVENA EN HONOR A SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO.

 




Traducción de la Novena publicada en Roma por la imprenta de Vincenzo Poggioli en 1818, con Imprimátur por el Ilmo. Sr. D. Cándido María Frattini, arzobispo titular de Filipos y vicegerente de la Diócesis de Roma, y por el P. Fray Filippo Anfossi OP, Maestro del Sagrado Palacio Apostólico.

 

COMENZAMOS: 24 de julio.

FINALIZAMOS: 1º de agosto.

FESTIVIDAD: 2 de agosto.

 

NOVENA EN HONOR A SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO

   

 

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.

 

. Oh Dios, venid en mi auxilio.

. Señor, apresuraos a socorrerme.

. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

. Como era en el principio, ahora y siempre, y por todos los siglos de los siglos. Amén.

  

ORACIÓN


   Os suplicamos, Señor, que por la virtud del Espíritu Santo purifiquéis clemente nuestros corazones y nos protejáis de toda adversidad. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.



DÍA PRIMERO – 24 DE JULIO

 

   Nos alegramos con vos, ¡oh San Alfonso María!, y bendecimos a Jesucristo por tanto amor que ardió en vuestro corazón hacia nuestra Santa Fe Católica y Apostólica Romana, que es la fuente y raíz de todos los bienes de las almas, el principio de nuestra eterna salud y el primer nudo que une el corazón de los Cristianos con Dios, sin el cual es imposible agradarle, darle gusto y salvarnos. Esta Fe fue en vos verdaderamente heroica y admirable en tal modo que no solo cautivasteis vuestro intelecto en obsequio de todas las verdades reveladas, deseando eficazmente sellarlas todas y cada una con la propia sangre, sino que ardisteis siempre en un verdadero deseo de imprimirlas en todos los corazones de los hombres escribiendo tantas obras para defenderla de las calumnias de los Sectarios, y afirmarla en los corazones vacilantes, y nunca cesasteis por toda vuestra larga vida de escribir tantas bellas obras de piedad que son como sus más fuertes reparos y sustento. ¡Oh Santo protector nuestro!, por vuestros méritos y por el amor que tuvisteis y tenéis a Jesús y María, y por el compromiso que tuvisteis y tenéis de ver dilatada y aumentada esta misma Fe, obtenednos a todos nosotros este gran don de creer firmemente todas las verdades reveladas, y que como tales nos enseña nuestra Santa Madre Iglesia; de hacerlas la norma y regla de nuestros pensamientos, deseos, afectos y operaciones, prontos más a perderlo todo, e incluso la vida misma, antes que faltar a cualquiera de estas verdades, a fin que como vos, y a vuestra imitación podamos devenir grandes en la Santa Fe y para siempre salvarnos.

 

—Padre nuestro, Ave María y Gloria.

  

Aquella llama dulce y pura que a todas horas en ti ardía, en nuestro corazón, ¡oh Alfonso María!, obtenédnosla de Jesús.

  

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS


   ¡Oh glorioso San Alfonso María, nuevo pero poderoso abogado nuestro que con tanto celo y caridad procurasteis aquí en la tierra la santificación de todo el mundo y la conversión de los pecadores y de los errantes! Ahora que gozáis en el Cielo el premio de vuestras apostólicas fatigas donde vuestra caridad es perfecta y consumada, acoged piadoso las súplicas y ruegos que nosotros vuestros devotos, aunque indignos, os presentamos, y obtenednos de Dios por los méritos de nuestro Señor Jesucristo, y por intercesión de la Santísima Virgen Inmaculada María un general arrepentimiento y perdón de todos nuestros pecados cometidos, un firme propósito de nunca más cometerlos, la reforma de nuestras costumbres, un desapego de todos los bienes de este falaz mundo, y un vivo deseo de los bienes eternos. Obtenednos un amor tierno y filial hacia Dios y la caridad fraterna hacia nuestro prójimo. Obtenednos una especial devoción hacia el Augustísimo Sacramento del Altar, y la gracia de recibirlo por Viático antes de morir. Obtenednos un gran amor a Jesucristo, a su dolorosísima Pasión y desoladísima muerte; e impetradnos una filial confianza en su gran Madre María Virgen, siempre pura e inmaculada. Y finalmente obtenednos el gran don de la santa Perseverancia, a fin que viviendo como vos enamorados de Jesús y María, tengamos la suerte de morir como vos asistidos por María y por Jesús, y repitiendo siempre sus Santísimos nombres, y diciendo: «Jesús y María, ayudadnos; María y Jesús defendednos; Jesús y María, salvadnos», para así llegar después de la muerte a la posesión de aquella felicidad que vos ahora gozáis y gozaréis en el Cielo por toda la eternidad, y con vos alabar, bendecir, agradecer y amar a Dios, Jesús y María por todos los siglos de los siglos. Amén.

  

GOZOS

    

Ejemplar de perfección,

De toda virtud modelo:

Sed en todo desconsuelo,

Alfonso, nuestro patrón.

   

De Ligorio en noble cuna

Fue Nápoles vuestro oriente,

Que en vos nobleza eminente

Con la santidad se aduna:

De la gracia en posesión

Entráis luego que del suelo.

Sed en todo desconsuelo,

Alfonso, nuestro patrón.

   

Jesús, María dijeron

A no tardar vuestros labios,

Que nunca en ellos resabios

De otro lenguaje cupieron:

A Dios diste el corazón

Desde niño sin recelo.

Sed en todo desconsuelo,

Alfonso, nuestro patrón.

   

Aunque como ángel voláis

De la virtud a la altura,

Cilicios a la cintura

Con rigor os aplicáis:

Alas vuestro corazón

Tiene para tanto vuelo.

Sed en todo desconsuelo,

Alfonso, nuestro patrón.

     

De Gonzaga imitador

Fuisteis, ¡oh gran penitente!,

Y no menos inocente,

¡Oh fiel víctima de amor!

A María con fervor

Amasteis y con desvelo.

Sed en todo desconsuelo,

Alfonso, nuestro patrón.

     

El don precioso obtuvisteis

De la santa castidad,

Y de cualquier liviandad

A la menor sombra huisteis:

Con todo en la confesión.

¡Oh qué amargura y duelo!

Sed en todo desconsuelo,

Alfonso, nuestro patrón.

     

De Ángeles por el sustento

Anhelabais fervoroso;

Lo recibíais gozoso

Con indecible contento:

Ardía vuestro corazón

Hecho un Etna o Mongibelo.

Sed en todo desconsuelo,

Alfonso, nuestro patrón.

     

En las ciencias Querubín

Os mostrasteis estudiando,

Y al Dios de amor contemplando,

Erais como un Serafín:

Toma el cielo por blasón

Que moráis mucho en el suelo.

Sed en todo desconsuelo,

Alfonso, nuestro patrón.

   

De sacerdotes espejo

Para que fueseis un día,

Renunciáis la abogacía

Con muy prudente consejo:

Deseabais la religión

Con ansia, afán y anhelo.

Sed en todo desconsuelo,

Alfonso, nuestro patrón.

     

Con angélico recato

En el siglo retirado,

Con vuestro Señor amado

Era siempre vuestro trato:

Erais de santa oración

A los jóvenes modelo,

Sed en todo desconsuelo,

Alfonso, nuestro patrón.

   

De una nueva religión

Dios os quiso fundador,

Que del pobre con fervor

Cuidase la salvación:

Desempeñáis la misión

Con el más ferviente celo.

Sed en todo desconsuelo,

Alfonso, nuestro patrón.

     

Entre sabios eminentes

Justo lugar ocupasteis;

Huir a todos enseñasteis

De las ciencias pestilentes:

Practicabais con tesón

Lo que enseñabais con celo.

Sed en todo desconsuelo,

Alfonso, nuestro patrón.

   

Al sagrado tribunal

Asistíais con frecuencia;

Librabais con vuestra ciencia

Al pecador de su mal:

Al puerto de salvación

Lo llevabais con desvelo.

Sed en todo desconsuelo,

Alfonso, nuestro patrón.

     

Las esposas del Señor

Llamaron vuestra atención;

La senda de perfección

Las trazasteis con fervor:

¡Qué señal de salvación

Caminarla con anhelo!

Sed en todo desconsuelo,

Alfonso, nuestro patrón.

   

De obispos por fiel dechado

El Señor os escogió,

Y de gracias os lleno

Para ser muy buen prelado:

Muchos llevó a salvación

Vuestro pastoral desvelo.

Sed en todo desconsuelo,

Alfonso, nuestro patrón.

   

Un tránsito glorioso

Terminó en fin vuestra vida;

La corona a vos debida

Os dio el Señor bondadoso:

Con eterna consolación

De ella gozáis en el cielo.

Sed en todo desconsuelo,

Alfonso, nuestro patrón.

   

Ejemplar de perfección,

De toda virtud modelo:

Sed en todo desconsuelo,

Alfonso, nuestro patrón.

   

. Rogad por nosotros, San Alfonso María.

. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

 

ORACIÓN


   Oh Dios, que, por vuestro Confesor y Pontífice San Alfonso María, encendido en celo por las almas, concediste fecundidad a tu Iglesia con una nueva familia, os suplicamos, que enseñados por sus saludables advertencias y confirmados por sus ejemplos, merezcamos llegar felizmente a Vos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

  

En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.

  

jueves, 31 de julio de 2025

NOVENA A SAN JOAQUÍN Y SANTA ANA.

 




Novena dispuesta por un Carmelita Descalzo, y publicada en Barcelona en 1800, con aprobación eclesiástica. Se publica en esta bitácora a instancias de un devoto de San Joaquín y Santa Ana, en desagravio al manto de duda que Bergoglio tendiera sobre ellos el domingo 26 de Julio de 2020.

 

COMENZAMOS: 17 de julio.

FINALIZAMOS: 25 de julio.

FESTIVIDAD: 26 de julio.

 

ADVERTENCIA QUE DEBE OBSERVAR EL DEVOTO DE SAN JOAQUÍN Y SANTA ANA, PARA CONSEGUIR POR MEDIO DE ESTOS DEVOTOS SANTOS LO QUE DESEA

 

Antes de prescribir algunas deprecaciones con que el devoto de San Joaquín y Santa Ana explique su afecto a estos Gloriosos Santos, es menester advertirle que para lograr su protección más cumplidamente, se determine a imitar en cuanto le fuere posible sus Virtudes, para que así tenga más cumplido efecto su petición.

  

Pues, como dijo Cristo Señor nuestro por San Mateo, c. 7. n. 21: «Non omnis qui dicit mihi, Dómine, Dómine, intrábit in Regnum Cœlórum: sed qui facit voluntátem Patris mei, qui in Cœlis est, ipse intrábit in Regnum Cœlórum», que quiere decir: no aquel que dice: Señor, Señor, invocando a Dios solo con las palabras, merecerá que Dios le asista para que entre en el Reino de los Cielos, sino aquel que, haciendo la voluntad de Dios, observa sus preceptos, logrará el Reino de su Gloria. Porque como dice el mismo Señor en el capítulo, aquel que, oyendo los ejemplos de Virtudes, se mueve a ejercitarlas, ese es semejante al que edifica su casa sobre piedra: «Omnis ergo qui áudit verba mea hæc, et facit ea, assimilábitur viro sapiénti, qui ædificávit domum suam supra petram». Y ya se ve que este es un Varón Sabio, que logra con mucha firmeza el fruto de su trabajo.

  

Pero al contrario, el que oye las palabras de Dios y no las pone por obra, perseverando en sus vicios, este, dice el mismo Señor, es semejante a un varón necio, que edifica su casa sobre arena: «Et omnis qui áudit verba mea hæc, et non facit ea, símilis erit viro stulto, qui ædificávit domum suam super arénam»: pues, si no queremos parecer al necio en su obra, sino al Sabio en la suya, menester es que veamos los ejemplos y virtudes de los Santos y los imitemos en cuanto pudiéremos, para entrar en el Reino de su verdadera devoción, y lograr por su medio lo que pretende.

  

Pues para que el verdadero devoto de San Joaquín y Santa Ana muestre con obras su amor, contemple sus Virtudes e imite sus ejemplos, limpiando primero su conciencia con un verdadero arrepentimiento de sus pecados; y si fuere (a juicio prudente del Confesor) más conveniente hacer confesión general, la haga, para que así logre mejor el fin de su Novena.

  

Hecho esto, dará cada uno según su posibilidad algunas limosnas, acordándose de las que hacían estos Santos, distribuyendo su hacienda en tres partes: la una para el Templo, en culto del Señor: la otra para los pobres; y la restante para el decente alimento de su familia, como dice San Jerónimo. Algunas nobles personas han experimentado su devoción, convidando el día de su Fiesta, o el de su Novena a un hombre, a una mujer, y a una hija suya, en memoria y culto de San Joaquín, Santa Ana y María Santísima su hija, regalándoles en ese día, y dándoles algún decente vestido de limosna: y no dudo que la apreciará mucho Dios, y la estimarán en tanto grado estos Santos, que en la presencia Divina la corresponderán solicitando del Señor muchos auxilios y gracias para bien de sus almas: Y lo que pretenden conseguir por su medio lo alcanzarán del Señor, si conviene para gloria suya, que este norte hemos de llevar siempre en nuestras peticiones, para que sean aceptas en la presencia Divina. Dios nuestro Señor por su gran piedad y misericordia, prevenga a todas las almas con las bendiciones de su dulzura, para que le alaben. Amén.

  

NOVENA A SAN JOAQUÍN Y SANTA ANA, PADRES DIGNÍSIMOS DE MARÍA SANTÍSIMA

 

 

  

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.

 


ACTO DE CONTRICIÓN


   Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y digno de ser amado sobre todas las cosas, me pesa en el alma de haberos ofendido, y propongo firmemente la enmienda, ofreciendo confesarme y apartarme de las ocasiones de ofenderos, y espero me perdonareis por los infinitos méritos de vuestra preciosa Sangre, dándome auxilios para perseverar en gracia hasta la muerte. Amén.

 

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS


   Gloriosos Santos Joaquín y Ana, Padres dignísimos de María Santísima, Madre de Dios y Señora nuestra, y Abuelos felicísimos de nuestro Divino Redentor Jesús. Yo, el más indigno de vuestros Devotos, postrado a vuestros pies, con rendido y humilde corazón os pido no despreciéis mis ruegos, sí antes bien con benignos ojos atended a mi necesidad y presentadla a vuestra Dulcísima Hija, para que sea introducida por su medio en la presencia del Santísimo Jesús su Divino Hijo: que, con esta recomendación, no dudo será oída mi petición, y despachada en mi favor, para gloria suya. ¿Cómo puedo yo dejar de valerme de vuestra soberana protección, sabiendo que tenéis tanta mano en la presencia de Dios? ¿Cómo puedo yo dudar del favor, si interpone sus méritos vuestra Dulcísima Hija? ¿Y cómo he de juzgar yo os niegue esta Señora lo que justamente pedís? ¿Y cómo vuestro Divino Nieto, siendo tan rico en misericordia, os ha de negar lo que solicitáis en beneficio de vuestros Devotos? Aunque mis pecados lo desmerezcan, no obstante, eso, Santos míos, interponed vuestros méritos con los de vuestra Santísima Hija, que con ellos ciertamente espero conseguir la gracia que por medio de vuestra poderosa intercesión suplico. Sea para alabar a Dios, sirviéndole perfectamente en esta vida, para gozarle después eternamente en la Gloria. Amén.



DÍA PRIMERO: 17 de julio

 

ORACIÓN

 

   Alegraos y gozaos, gloriosos Santos Joaquín y Ana, de la grande y sublime dignidad para que Dios os crio, eligiéndoos entre todas las criaturas para que fueseis Padres de María Santísima, y Abuelos felicísimos de nuestro Divino Redentor Jesús. Y pues con esta ilustre regalía os hizo Dios manantiales de las gracias y misericordias que había de comunicar al cuerpo místico de su Iglesia: Os suplico, Santos míos, os sirváis de conseguir a mi alma (aunque sea la más indigna de todas) los favores que acostumbráis repartir entre aquellas que os sirven con rendido afecto y obsequioso cariño. Y así, por esa tan gran gloria con que sois venerados de toda la Corte del Empíreo, os pido me alcancéis del Señor el perdón de todos mis pecados, con un dolor grande en mi corazón, para que viviendo ajustado a todas las obligaciones de mi estado, merezca lograr en esta vida la divina gracia, con todas aquellas que necesito, para que persevere en su santo servicio, hasta conseguir la eterna gloria. Amén.

  

GOZOS A SAN JOAQUÍN Y SANTA ANA


 

Pues por Hija os dio el Señor

A su Madre Soberana,

Sed nuestro amparo y favor,

Gloriosos Joaquín y Ana.

  

Entre las Familias todas

Os escogió el Padre Eterno,

Porque de tan santas Bodas

Naciese contra el Infierno

A ser su espanto y terror

La Estrella de la mañana.

Sed nuestro amparo y favor,

Gloriosos Joaquín y Ana.

Padre nuestro, Ave María y Gloria.

  

Siendo de Jesús Abuelos,

Disteis remedio eficaz

A los venenosos duelos

De la Serpiente sagaz,

Endulzando el sinsabor

De aquella triste manzana.

Sed nuestro amparo y favor,

Gloriosos Joaquín y Ana.

Padre nuestro, Ave María y Gloria.

  

En vuestra vida Santa

Jamás cupo reprehensión

Pues si toda fue perfección,

Según Jerónimo canta:

No manchó vuestro candor,

Ninguna culpa liviana.

Sed nuestro amparo y favor,

Gloriosos Joaquín y Ana.

Padre nuestro, Ave María y Gloria.

  

Estériles estuvisteis

Por años muy dilatados,

Y teniéndoos por culpados

Grave penitencia hicisteis,

Castigándoos con rigor

En Oración cotidiana.

Sed nuestro amparo y favor,

Gloriosos Joaquín y Ana.

Padre nuestro, Ave María y Gloria.

  

Siendo del Templo arrojados,

En un Desierto habitasteis,

Y en la soledad lograsteis

El ser de Dios consolados;

Gabriel fue el anunciador

De MARÍA Soberana.

Sed nuestro amparo y favor,

Gloriosos Joaquín y Ana.

Padre nuestro, Ave María y Gloria.

  

Con tan alegre Embajada

A vuestra casa volvisteis,

Y a Dios mil gracias le disteis

Junto a la Puerta Dorada,

Recuperando el honor

Que os quitó turba villana.

Sed nuestro amparo y favor,

Gloriosos Joaquín y Ana.

Padre nuestro, Ave María y Gloria.

  

Llorando de noche y día,

A Dios agradasteis tanto,

Que lograsteis a MARÍA,

Por fruto de vuestro llanto:

Siendo admiración mayor

En vuestra edad tan anciana.

Sed nuestro amparo y favor,

Gloriosos Joaquín y Ana.

Padre nuestro, Ave María y Gloria.

  

Su Celestial Compañía,

Más frutos en breve rato

Os causó, que os causaría

De los Ángeles el trato

Así lo enseña un Autor,

Con devoción pura y sana.

Sed nuestro amparo y favor,

Gloriosos Joaquín y Ana.

Padre nuestro, Ave María y Gloria.

  

De amor singular fineza

Fue el ofrecerla en el Templo,

Os ara dar al Mundo ejemplo

Privándoos de su belleza,

Porque sirviese al Señor

Desde su Niñez temprana.

Sed nuestro amparo y favor,

Gloriosos Joaquín y Ana.

Padre nuestro, Ave María y Gloria.

     

LETANÍAS LAURETANAS


Señor, ten piedad de nosotros.

Jesucristo, ten piedad de nosotros

Señor, ten piedad de nosotros

  

Cristo, óyenos

Cristo, escúchanos.

 

Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros.

Dios Hijo Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.

Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.

Santísima Trinidad que eres un sólo Dios, ten piedad de nosotros.

 

Santa María, ruega por nosotros.

Santa Madre de Dios, ruega por nosotros.

Santa Virgen de vírgenes, ruega por nosotros.

Madre de Cristo, ruega por nosotros.

Madre de la Iglesia, ruega por nosotros.

Madre de la Divina gracia, ruega por nosotros.

Madre purísima, ruega por nosotros.

Madre castísima, ruega por nosotros.

Madre inviolada, ruega por nosotros.

Madre incorrupta, ruega por nosotros.

Madre amable, ruega por nosotros.

Madre admirable, ruega por nosotros.

Madre del Buen Consejo, ruega por nosotros.

Madre del Creador, ruega por nosotros.

Madre del Salvador, ruega por nosotros.

Virgen prudentísima, ruega por nosotros.

Virgen venerable, ruega por nosotros.

Virgen laudable, ruega por nosotros.

Virgen humildísima, ruega por nosotros.

Virgen poderosa, ruega por nosotros.

Virgen clemente, ruega por nosotros.

Virgen fiel, ruega por nosotros.

Espejo de justicia, ruega por nosotros.

Trono de la Sabiduría, ruega por nosotros.

Causa de nuestra alegría, ruega por nosotros.

Vaso espiritual, ruega por nosotros.

Vaso honorable, ruega por nosotros.

Vaso de insígne devoción, ruega por nosotros.

Rosa mística, ruega por nosotros.

Torre de David, ruega por nosotros.

Torre de marfil, ruega por nosotros.

Casa de oro, ruega por nosotros.

Arca de la Alianza, ruega por nosotros.

Puerta del Cielo, ruega por nosotros.

Estrella de la mañana, ruega por nosotros.

Arca de salvación, ruega por nosotros.

Mística ciudad de Dios, ruega por nosotros.

Adoratriz perpetua de Jesús Sacramentado, ruega por nosotros.

Salud de los enfermos, ruega por nosotros.

Refugio de los pecadores, ruega por nosotros.

Consuelo de los afligidos, ruega por nosotros.

Auxilio de los Cristianos, ruega por nosotros.

Corredentora del género humano, ruega por nosotros.

Medianera de todas las gracias, ruega por nosotros.

Terror de los demonios, ruega por nosotros.

Exterminadora de todas las herejías, ruega por nosotros.

Reina Inmaculada, ruega por nosotros.

Reina de los Ángeles, ruega por nosotros.

Reina de los Patriarcas, ruega por nosotros.

Reina de los Profetas, ruega por nosotros.

Reina de los Apóstoles, ruega por nosotros.

Reina de los Mártires, ruega por nosotros.

Reina de los Confesores, ruega por nosotros.

Reina de las Vírgenes, ruega por nosotros.

Reina de todos los Santos, ruega por nosotros.

Reina concebida sin mancha de pecado, ruega por nosotros.

Reina asunta a los Cielos, ruega por nosotros.

Reina del Santísimo Rosario, ruega por nosotros.

Reina del clero, ruega por nosotros.

Reina de la Iglesia, ruega por nosotros.

Reina de la familia, ruega por nosotros.

Reina de la paz, ruega por nosotros.

 

Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, perdónanos Señor.

Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, escúchanos Señor.

Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros.

 

. Salva, Señor, a tu siervo.

. Que espera en ti, Dios mío.

. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.

. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

. Señor, escucha mi oración.

. Y llegue a ti mi clamor.

  

ORACIÓN


   Protege, oh Señor, a tus siervos con las armas de paz: y haz que quienes confían en el patrocinio de la Bienaventurada siempre Virgen Santa María, estén seguros contra todos los enemigos.

  

   Oh Dios, que preferiste ante todos tus Santos al bienaventurado San Joaquín para ser el Padre de la Madre de tu Hijo: concédenos te suplicamos, que cuantos veneramos su Fiesta podamos gozar siempre de su patrocinio.

  

   Oh Dios, que te dignasteis conceder a Santa Ana la gracia de dar al mundo a la Madre de tu Unigénito Hijo, haz, por tu misericordia, que nos ayude junto a Ti la intercesión de aquélla cuya fiesta celebramos. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

 

En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.