viernes, 5 de julio de 2024

NOVENA A LOS DOCE APÓSTOLES.

 




Novena impresa en Santa Fe de Bogotá por Andrés Roderick en 1831, con las debidas licencias. El Ilmo. Sr Dr. Fernando Caicedo y Florez, Arzobispo de Santa Fe de Bogotá, se dignó conceder 80 días de Indulgencia por cada día de la Novena. Puede rezarse en cualquier tiempo del año, o en particular antes del 15 de Julio, día en que se conmemora la Dispersión de los Apóstoles para predicar el Evangelio a todas las naciones, conforme al mandato de Cristo.


COMENZAMOS: 6 de julio.

FINALIZAMOS: 14 de julio.

FESTIVIDAD: 15 de julio: día en que se conmemora la Dispersión de los Apóstoles para predicar el Evangelio a todas las naciones, conforme al mandato de Cristo.

 

NOVENA A LOS SAGRADOS DOCE

 APÓSTOLES, PRÍNCIPES Y

 FUNDADORES (DESPUÉS DE

 NUESTRO REDENTOR JESUCRISTO)

 DE LA SANTA IGLESIA CATÓLICA



   

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.

  

ACTO DE CONTRICIÓN


   Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, en quien creo, en quien espero, a quien amo sobre todas las cosas, más que a mi vida, más que a mi alma, más y más que a todas las criaturas: me pesa, Dueño mío, de haberos ofendido por ser quien sois, tan bueno, tan santo, tan justo y tan misericordioso; que sois abismo de bondad, abismo de santidad, abismo de justicia, abismo de misericordia; y propongo nunca ofenderos, confesar enteramente mis culpas, apartarme de las ocasiones de pecar, mejorar de vida, y buscar el Cielo con vuestra divina gracia. Amén.

  

—Rezar un Pater noster, Ave María y Credo.

  

ORACIÓN AL ETERNO PADRE PARA TODOS LOS DÍAS

 

   Amantísimo Padre, Eterno Señor y Padre de las misericordias, Dios de toda consolación, amparo de los arrepentidos pecadores, consuelo de los afligidos y origen de todo bien y don perfecto: yo, el menor de tus siervos, postrado ante el real acatamiento de Vuestra Majestad Soberana, os presento todos los infinitos merecimientos de vuestro dilectísimo Hijo y mi Señor Jesucristo, y os pido y suplico por su inefable Encarnación, por aquel ardentísimo amor con que se quedó con nosotros Sacramentado hasta el fin del mundo, por su sacratísima Pasión y muerte, por su gloriosa Resurrección, por su admirable Ascensión y por la venida de vuestro Divino Espíritu, os dignéis mirarme con los benignísimos ojos de Padre, y concederme el favor y remedio de la necesidad con que vengo y recurro a vuestra soberana piedad, si conviene a honra y gloria vuestra, bien y provecho de mi alma. Y porque conozco, Señor y Dueño mío, mi indignidad, para que se me apliquen los méritos de mi Señor Jesucristo para el logro de esta mi petición, interpongo a este fin para con el mismo Señor, vuestro dilectísimo Hijo, el patrocinio y valimiento de todo su Colegio Apostólico, y unido con su Cabeza, Capitán y Maestro, lo presento a vuestra dignación soberana, repitiendo mi súplica por el sumo agrado y complacencia que tenéis en la Divina Persona de vuestro Unigénito Hijo y sus santísimas obras, por el inefable amor con que este Señor eligió y escogió del mundo a estos Héroes de la Gracia para primicias de su Doctrina, Príncipes y fundamentos de su Iglesia Santa, Ministros de su Evangelio y fidelísimos dispensadores de tan Soberanos Misterios y Sacramentos con que enriqueció a la Iglesia, que adquirió con su Sangre preciosa, por las excelentes virtudes de estos Varones sagrados, y por el celo apostólico con que llenos de vuestro Divino Espíritu propagaron la Fe de tan Soberanos Misterios por el Universo entero, y que todo sea a mayor gloria y servicio vuestro como lo deseo y principalmente os pido, como así mismo, el que por sus méritos derraméis en sus sucesores, ministros vuestros, el mismo celo y espíritu para la exaltación de nuestra Santa Fe Católica y de vuestro Santísimo Nombre, por todas las naciones del mundo, para el aumento y feliz estado de la Santa Iglesia Católica, y de su suprema cabeza, y para la conversión de todos los infieles al gremio santo de ella. Pídoos también, Señor, inspiréis en los corazones de los Príncipes cristianos el espíritu de paz, y finalmente os pido la permanencia de los justos en vuestra gracia, la conversión de los pecadores a verdadera penitencia, y para todos la gracia final con que, logrando una dichosa muerte en vuestra gracia, os alaben con vuestro Hijo y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.

  

—Repita un Credo, en protestación de la Fe y veneración de los Santos Apóstoles que la propagaron por el mundo.

  

DÍA PRIMERO – 6 DE JULIO


ORACIÓN A LOS SANTOS APÓSTOLES SAN PEDRO Y SAN PABLO, PIDIENDO LAS VIRTUDES DE FE Y ESPERANZA


   Señor mío Jesucristo, mi vida, mi verdad y mi guía, que para serlo de todas las almas te dignasteis elevar al Santo Apóstol Pedro a la suprema dignidad de Pastor y cabeza de tu Iglesia Santa, primer fundamento y columna de la Fe, ilustrando para ello su entendimiento con las luces de tu divinidad, y a tu Santo Apóstol Pablo le transformasteis con las eficacias de tu gracia de perseguidor de tu Iglesia en Doctor de las gentes y maestro de ella, de lobo carnicero en oveja mansa, y de vaso de ira en vaso de elección para llevar por el mundo la gloria de tu santo Nombre: yo te suplico humildemente por los merecimientos de uno y otro, ilustréis mi entendimiento con un alto conocimiento de tu ser y perfecciones divinas, con una fe viva de todas las verdades católicas, para que yo las crea y defienda hasta dar por ellas la vida si fuere necesario, y que inflaméis con los auxilios de tu divina gracia mi voluntad, y alentéis mi esperanza para arreglar mis costumbres a tus santos mandamientos, para esperar con firmeza mi salvación eterna y hacer cosas grandes en tu servicio; y para que con más confianza lo desee, te pido por los méritos de los mismos Apóstoles Santos el favor y beneficio que solicito con este obsequio, si conviene para tu gloria y bien de mi alma, y si no conviene, resigna mi voluntad con la tuya perfecta y santa, y deseo se cumpla en mí en tiempo y eternidad. Amén.

 

—Deténgase un rato haciendo en silencio Actos de Fe y Esperanza, repitiendo y esforzando la petición de su necesidad.

  

GOZOS APOSTÓLICOS

  

Pues vuestros honores

Resuena el metro sonoro:

Sacro Apostólico Coro,

Rogad por los pecadores.

    

En vuestra virtud constante

Se afianza y asegura

La fábrica y hermosura

De la Iglesia militante,

Siempre quedará triunfante

Del Infierno y sus horrores:

Sacro Apostólico Coro,

Rogad por los pecadores.

    

Con vuestra sangre regada

Se crio la Iglesia Santa,

Y creciendo hermosa planta,

Da su fruta sazonada,

Con tal riego fecundada,

Se conserva en sus verdores:

Sacro Apostólico Coro,

Rogad por los pecadores.

    

Sois Príncipes eminentes,

Capitanes esforzados,

Del Cielo invictos soldados,

De la Iglesia Presidentes:

Sois sus Astros refulgentes,

Luminares mayores:

Sacro Apostólico Coro,

Rogad por los pecadores.

    

Con vuestra luz se ilumina

De la verdad la columna,

Como con el Sol la Luna

Brilla con vuestra Doctrina,

A todo el mundo encamina

Y lo preserva de errores:

Sacro Apostólico Coro,

Rogad por los pecadores.

    

JESÚS os formó Corderos,

Y como fuertes Leones

Vencisteis los Escuadrones

De los Lobos carniceros,

De los tiranos más fieros

Quebrantásteis los furores:

Sacro Apostólico Coro,

Rogad por los pecadores.

    

Con jueces os ha nombrado

El sumo Rey de los Reyes,

Para ejecutar sus leyes

En el Supremo Juzgado,

Todo os ha confiado

La gloria de sus honores:

Sacro Apostólico Coro,

Rogad por los pecadores.

    

Abrís las puertas del Cielo

A todos los hombres dignos,

Y la cierra a los indignos

El ardor de vuestro celo,

Seguro tiene el consuelo

Quien logra vuestros favores:

Sacro Apostólico Coro,

Rogad por los pecadores.

    

Con la obediencia debida

Se rinden luego veloces,

De vuestro imperio a las voces

El mal, salud, muerte y vida,

Tanto prodigio convida

A esperar bienes mayores:

Sacro Apostólico Coro,

Rogad por los pecadores.

  

Pues estas sacras memorias

Exaltan vuestros blasones,

Moved nuestros corazones

Para seguir vuestras glorias,

Vuestras sagradas victorias

Aumentan nuestros temores:

Sacro Apostólico Coro,

Rogad por los pecadores.

   

Pues de tantos loores

Es digno vuestro decoro:

Sacro Apostólico Coro,

Rogad por los pecadores.

  

Antífona: Vosotros, que dejasteis todo y me seguisteis, recibiréis el ciento y poseeréis la vida eterna.

. Anunciaron la obra de Dios.

. Y comprendieron sus hechos.

  

ORACIÓN

 

   Oh Dios, que diste el Espíritu Santo a tus Apóstoles, concede a tu pueblo el efecto de su piadosa petición, y a quienes diste la Fe, concédele también la paz.

  

   Protege, oh Señor, a tu pueblo, y conserva con perpetua protección a los que confían en el patrocinio de tus Apóstoles Pedro y Pablo, y los demás Apóstoles. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

  

Señor, pequé, tened misericordia de mí.

  

Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar, y la Virgen concebida sin pecado original.

  

En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.

  

jueves, 4 de julio de 2024

NOVENA EN HONOR A SAN FRANCISCO SOLANO.

 


Novena dispuesta en 1834 por el Padre Fray José Ramón de Jesús María Rojas Morales (“Padre Guatemala”) OFM, del Colegio de Cristo de Guatemala y misionero en Ica (Perú), y compilada por el Sr. Don Rafael María Taurel, miembro del Instituto Histórico de París y cónsul pontificio en el Perú, en la Colección de Obras selectas del Clero contemporáneo del Perú, tomo I, publicada en París por la librería de Antoine Mézin en 1853.



COMENZAMOS: 5 de julio.

FINALIZAMOS: 13 de julio.

FESTIVIDAD: 14 de julio.


NOVENA DEL GLORIOSÍSIMO SAN FRANCISCO SOLANO, PATRONO Y PROTECTOR DE LIMA Y DE LOS MARES DEL SUR.

 

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.

  

ACTO DE CONTRICIÓN


   TRINIDAD Beatísima, a quien adoro con toda la sumisión de mi espíritu, en quien tengo toda mi esperanza, en la vida y en la muerte, a quien amo, debo de amar, y deseo amar, con todo mi corazón, con toda mi alma y con todas mis fuerzas. Dios mío, Criador mío, Redentor mío, a quien tanto he ofendido, aquí tenéis, Señor, al mayor pecador que sufre vuestra paciencia. ¡Oh mi Dios!, ¡cómo pudiera yo aseguraros con las veras de los santos más penitentes, que me pesa de haberos ofendido! ¡Cómo pudiera borrar de mi alma todos mis delitos, aunque me costara la vida misma! ¡Ay, desgraciado de mí! Yo pude caer solo, porque me aparté de Ti, pero no puedo levantarme solo, porque no hay fuerza ninguna sin Ti. Conozco, Señor, que solo Vos sois el médico de un alma tan enferma como la mía: ella necesita vuestro auxilio, y con ansia lo desea; mi iniquidad sola me retrae; pero vuestra suma bondad y la protección de mi glorioso abogado y Patrón SAN FRANCISCO SOLANO, me alienta. Por la gloria pues que él os dio por el Evangelio que predicó, por el amor con que os sirvió, y por lo que Vos mismo amáis a vuestros amigos, tened, Señor, misericordia de mí, que soy un pobre pecador. Amén.

 

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

 

   Dios te salve, SOLANO prodigioso, verdadero siervo del Señor y esmero maravilloso de la gracia, Dios te salve, heredero del espíritu de los apóstoles; obrero de la viña del Supremo Agricultor, que con cultivo el más celoso, plantaste la semilla de la verdad en las tierras bárbaras de este Nuevo mundo. Dios te salve, hijo legítimo y retrato verdadero del llagado Serafín San FRANCISCO. Dios te salve, modelo de predicadores, compendio de virtudes, terror de perversos, y estímulo de fervorosos. Dios te salve, Patrón del Perú y singular protector de Lima, a quien todos acudimos con la mayor confianza en las más estrechas necesidades, en las que experimentamos visible tu protección, defendiéndonos de tempestades, rayos y terremotos. Yo, uno de tus más indignos siervos, acudo confiado a las aras de tu patrocinio, a tributarte el más reverente culto de mi veneración, y a pedirte el remedio de mis males, así espirituales como temporales.

 

   Desde ahora para siempre, ¡oh santo dichosísimo!, te elijo por mi especial patrón y abogado, porque sé eres uno de los más poderosos válidos para con el Rey de los cielos. No deseches, santo mío, los ruegos de quien humilde implora tu intercesión y auxilio. Atiende a los gemidos de un pobre que vive en este valle de lágrimas, rodeado de peligros, poseído de miserias, y lleno de tribulaciones. Alcánzame valor para que resista esforzado a los tres comunes enemigos, que incesantemente me acometen: el mundo, el demonio y la carne. Merezca yo por tu intercesión un fervoroso espíritu, para que, alentados los desmayos de mi tibieza, sirva a mi Dios con aquella exactitud que debo. Y por último consígueme, santo mío, lo que ahora especialmente te suplico, si ello cede en honra de Dios, agrado tuyo, y bien de mi alma. Amén.



DÍA PRIMERO – 5 DE JULIO

 

PRUDENCIA

 

   Considera cómo SAN FRANCISCO SOLANO, obedeciendo a la gracia de Dios, despreció lo vano frágil y perecedero de este mundo, por lo cierto, sólido y eterno del Cielo; por lo que puso todo su esmero en conservar la gracia del bautismo, dando a Dios las primicias de su razón cuando tú las diste al mundo.

   Llora tu desgracia, y humíllate para que merezcas el perdón de tu delito.

 

ORACIÓN

 

   ¡Oh mi Dios y amado Padre! El ejemplo de SAN FRANCISCO SOLANO me confunde: la gracia que él recibió en el bautismo es la misma que yo he recibido; pero si a él lo ha hecho santo, por el aprecio que hizo de ella, a mí me hace un criminal, por mi culpable descuido. Conozco, Señor, mi suma desgracia en haber prodigado tu misericordia, mas pues no eres menos poderoso para conservarla que para renovarla después de perdida, haced este nuevo prodigio: que la memoria de las virtudes de vuestro amabilísimo siervo excite mi pereza, me despierte del letargo de la culpa, y me prepare y merezca esa vuestra misericordia, de que me he hecho indigno, para que, siguiendo sus ejemplos, te amé y sirva con un corazón puro, y después te alabe en el cielo. Amén.


—Aquí se medita y se pide.

 

ORACIÓN QUE SAN FRANCISCO SOLANO SOLÍA HACER TODOS LOS DÍAS


   Mi buen Jesús, mi redentor y abrigo. ¿Qué tengo yo que Tú no me hayas dado? ¿Qué sé yo, que Tú no me hayas enseñado? ¿Qué valgo yo, si Tú no estás conmigo? Perdóname, Señor: sin vanidad me hiciste, y sin que te lo rogara, Tú me criaste; en criarme y redimirme mucho hiciste, menos obrarás de lo que obraste en perdonar la obra que tú hiciste. Pon los ojos, Señor, en mí y ten misericordia de mí, porque yo soy solo y pobre. Amén.


RESPONSORIO


Si buscas ahora prodigios,

Limpia el corazón de manchas,

Y te asistirá Solano,

Que los temblores espantan.

 

. Él sana males del cuerpo:

Si de miedo tiembla el alma,

La esfuerza, y con su alegría

Lo interior del pecho aplaca.

 

¡Oh gran FRANCISCO!, ven presto,

Y temblores embaraza:

Esto piden tus devotos,

Que entre estrellas hoy te ensalzan.

 

. Él sana males del cuerpo:

Si de miedo tiembla el alma,

La esfuerza, y con su alegría

Lo interior del pecho aplaca.

 

Al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo

La gloria sea dada.

. Él sana males del cuerpo:

Si de miedo tiembla el alma,

La esfuerza, y con su alegría

Lo interior del pecho aplaca.

  

ORACIÓN AL SANTO PARA TODOS LOS DÍAS

 

   SOLANO Santo, SOLANO virgen, SOLANO compasivo, SOLANO poderoso, sol refulgente del Perú, disipa con tus luces las tinieblas de nuestra ignorancia: calienta con tus rayos las frialdades de nuestra tibieza, comunica tus eficaces influencias a todos los que nos acogemos al sagrado patrocinio; y si no te desagrada lo que deseamos, alcánzanos de Dios el favor que te pedimos. Amén.

 

GOZOS DEL GLORIOSO SAN FRANCISCO SOLANO

  

Pues que nuestra salvación

Creemos lograr por tu mano:

Oh poderoso Solano,

Válganos tu intercesión.

   

Tú, SOLANO, eres la puerta

A donde todos llegamos,

Porque todos esperamos

Encontrarla siempre abierta:

Y pues es la fe tan cierta

De nuestra deprecación,

Oh poderoso Solano,

Válganos tu intercesión.

   

De tu admirable poder

Tenemos segura ciencia,

Porque la misma experiencia

Nos la ha dado a conocer:

Y pues el favorecer

Es tu peculiar blasón,

Oh poderoso Solano,

Válganos tu intercesión.

   

En mar y tierra demuestras

Los prodigios que hacer sabes:

Díganlo los peces y aves,

Y las indigencias nuestras:

Y pues nos das tantas muestras

De tu benéfico don,

Oh poderoso Solano,

Válganos tu intercesión.

   

Tan raro imperio practicas

Sobre todos animales,

Que a los más irracionales

Y feroces domesticas:

Y pues en esto te indicas

Apostólico varón,

Oh poderoso Solano,

Válganos tu intercesión.

   

Tanto el agua reverente

Te tributa obsequio amante,

Que o se mantiene constante:

O se para su corriente:

Y pues aun lo que no siente,

Te rinde veneración,

Oh poderoso Solano,

Válganos tu intercesión.

   

Con la lira que pulsabas

Cual Orfeo celestial,

Al fiero monstruo infernal

De los cuerpos ahuyentabas:

Y pues puedes lo que obrabas

Reducirlo a ejecución,

Oh poderoso Solano,

Válganos tu intercesión.

   

Potestad tan repetida

Muestras en todos asuntos,

Que aun los mismos difuntos

Los revocas a la vida:

Y pues todos tan pedida

Tenemos tu protección,

Oh poderoso Solano,

Válganos tu intercesión.

   

La lámpara en medicina

Nos mudas con tal deleite,

Que al contacto de su aceite

Toda enfermedad declina:

Y pues es tan peregrina

Y eficaz tu curación,

Oh poderoso Solano,

Válganos tu intercesión.

   

De los partos la violencia

Suavizar tu poder sabe,

Porque él vence la más grave

Y desahuciada dolencia:

Y pues con magnificencia

Aprobó Dios tu oración:

Oh poderoso Solano,

Válganos tu intercesión.

   

Cuando los campos afligen

Langosta que la mies tala,

En veloz fuga se exhala

Porque tu voz la corrige:

Y pues a ti se dirige

Toda nuestra petición,

Oh poderoso Solano,

Válganos tu intercesión.

   

De Dios tan enamorado

Viviste continuamente,

Que fuiste un Etna viviente

O serafín humanado:

Y pues a tan digno grado.

Te elevó tu devoción;

Oh poderoso Solano,

Válganos tu intercesión.

   

De inducir almas al Cielo

Fue tan firme tu conato,

Que no malograron rato

Los fervores de tu celo:

Y pues siempre fue este anhelo

El blanco de tu oración;

Oh poderoso Solano,

Válganos tu intercesión.

   

Solas las armas verbales

De tu lenguaje nativo

Vencieron enojo activo

De diversos nacionales:

Y pues maravillas tales

Supo hacer tu exhortación,

Oh poderoso Solano,

Válganos tu intercesión.

   

De lo poco que podemos

Batallar contra el demonio

Dan patente testimonio

Las culpas que cometemos:

Y pues de ti nos valemos

En tanta tribulación,

Oh poderoso Solano,

Válganos tu intercesión.

   

Atiende en fin con agrado

A Lima que leal te invoca,

Que a ti protegerla toca

Como a su buen abogado:

Y pues te habemos jurado

Por nuestro auspicio y patrón,

Oh poderoso Solano,

Válganos tu intercesión.

   

Pues por nuestra salvación

Creemos lograr por tu mano:

Oh poderoso Solano,

Válganos tu intercesión.

   

. Ruega por nosotros, Solano prodigioso.

. Para que nos hagamos dignos del premio glorioso.

 

ORACIÓN

 

   Dios y Señor nuestro, que por medio del bienaventurado SAN FRANCISCO SOLANO, trajiste a muchísimas gentes de la América al seno de la Iglesia católica, por sus méritos y ruegos te pedimos apartes tu indignación de nuestros pecados, y benigno infundas el temor de tu santísimo nombre sobre aquellas almas infieles que no te han conocido. Por nuestro Señor Jesucristo tu Hijo, que contigo y el Espíritu Santo vive y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

 

En el nombre del Padre, y del Hijo , y del Espíritu Santo. Amén.