COMENZAMOS:
15 de noviembre.
FINALIZAMOS:
23 de noviembre.
FESTIVIDAD: 24 de noviembre.
Antes de principiarla se procurará confesar y
comulgar; después, puesto de rodillas ante alguna imagen del Santo, se
persignará y dirá la Confesión general, y levantando el alma y corazón a Dios,
le pedirá sea para mayor gloria suya y bien de su alma lo que desea alcanzar
por medio de San Juan de la Cruz y su Novena; y con gran confianza de
conseguirlo dirá las oraciones siguientes.
Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre,
y del Hijo ✠,
y del Espíritu Santo. Amén.
CONFESIÓN GENERAL
Yo, pecador, me confieso a Dios todopoderoso, a la
Bienaventurada siempre Virgen María, al bienaventurado San Miguel Arcángel, al
bienaventurado San Juan Bautista, a los santos Apóstoles Pedro y Pablo, y a
todos los santos, que pequé gravemente de pensamiento, palabra y obra; por mi
culpa, por mi culpa, por mi gravísima culpa. Por eso, ruego a la Bienaventurada
siempre Virgen María, al bienaventurado San Miguel Arcángel, al bienaventurado
San Juan Bautista, a los santos Apóstoles Pedro y Pablo, y a todos los santos,
que roguéis por mí a Dios nuestro Señor. Amén.
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS.
Clementísimo Dios y Señor mío infinito, que por vuestra inmensa piedad
quisisteis que San Juan de la Cruz fuese desde niño inclinado a todo género de
virtudes, y por su ejercicio alcanzase ser muy amado de Vos y de vuestra
Santísima Madre, comunicándole muchas gracias y singulares favores; suplícoos
humildemente por su intercesión y merecimientos, me concedáis pureza de alma y
cuerpo, con las demás virtudes teologales y cardinales que este Santo glorioso
practicó toda su vida, para que imitándole en este ejercicio e inocencia de
costumbres, merezca como él, ser amparado de Vos y de vuestra Madre Santísima
en esta vida por gracia, y después gozaros para siempre en su compañía en la
Gloria. Amén.
DÍA PRIMERO - 15 DE NOVIEMBRE
Glorioso Padre San Juan de la Cruz, que desde vuestra infancia fuiste
tierno amante de María Santísima y de la Cruz de su Santísimo Hijo, mereciendo
con este amor ser protector singular de las almas afligidas y desconsoladas; Suplicóte,
Padre mío, interpongas tu ruego con Madre e Hijo para que me concedan fe viva,
esperanza cierta, caridad ferviente y amor tierno a la Cruz de mi Señor, con
cuyo ejercicio viva y muera amparado siempre de su gracia, y también consiga,
si me conviene, lo que pido en esta Novena. Amén.
—Rezar nueve Ave Marías.
GOZOS A SAN JUAN DE LA
CRUZ
Pues
sois Padre generoso
Del
reformado Carmelo,
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.
Apenas
naciste, Juan,
Cuando
Jesús y María
Te
dan la mano a porfía
Para
ser su capellán;
Los
dos de tu parte están
Para
hacerte venturoso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.
De
inocencia revestido
En
el primer sacrificio,
De
capellán el oficio
Hiciste
bien, y cumplido;
Por
ser más agradecido
Buscas
siempre lo penoso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.
La
cruz tomas por empresa
Del
reformado Carmelo,
Y
por subir más de vuelo
Te
descalzas con Teresa;
Si
esto a todos embelesa
A
ti te hizo más dichoso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.
De
la cumbre del Carmelo
Compasivo
al valle vas,
Y
a todo pobre le das
Por
sustento el pan del Cielo;
Todos
quedan con consuelo
De
verte tan dadivoso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.
Los
cojos y los quebrados,
Los
mancos y los tullidos,
Los
tristes más afligidos
Quedan
por ti consolados;
En
partos muy revesados
Socorres
más generoso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.
Son
de toda enfermedad
Tus
reliquias medicina,
Y
universal oficina
De
perenne sanidad;
A
todos con brevedad
Sanas
siempre prodigioso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.
Trabajos
y oposición
En
reformar padecéis,
Pero
todo lo vencéis
Con
paciencia y oración;
La
mayor contradicción
Sufrís
blando y cariñoso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.
En
las alas del amor
Y
espinas de penitencia
Subís,
Juan, a la eminencia
De
insigne reformador;
En
este divino ardor
Seguiste
a Elías celoso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.
De
Jesús en el costado
Tuviste,
Juan, la morada,
No
buscando gusto en nada
Fuera
de Jesús amado;
¡Oh
Querubín abrasado
De todos modos,
dichoso!
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.
A
Jesucristo imitaste
Negándote
a ti mismo,
Queriendo
ser uno mismo
En
la Cruz que tanto amaste;
En
ella pues te quedaste
De
más penas siempre ansioso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.
Por
tan crecidos fervores
Os
llegó Cristo a ofrecer
Coronas
al escoger;
Mas
tú eliges los mayores
Desprecios
y confusiones
Por
Jesucristo amoroso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.
Siguiendo
Juan este plan
En
Cristo Juan se ha trocado,
Y
Cristo crucificado
Vive
transformado en Juan;
Esta
gracia fue el imán
Que
os hizo, Juan, portentoso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.
Mil
veces afortunados
Dicen,
Juan, ser tus devotos,
Pues
logran por ti sus votos
En
favores duplicados;
Por
eso experimentados
Te
aclaman el poderoso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.
Pues
sois Padre generoso
Del
reformado Carmelo,
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.
℣. Ruega por nosotros, bienaventurado
padre San Juan de la Cruz.
℟. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.
ORACIÓN
Omnipotente Dios y Señor, que al bendito San Juan de la Cruz le
concediste ser amante fervoroso de los trabajos, desprecios y Cruz de vuestro
Santísimo Hijo, y una abnegación perfecta de sus pasiones y apetitos;
concédeme, Señor, por sus méritos y ruegos, que imitando yo aquí sus virtudes
merezca en el Cielo ser compañero de su gloria por los siglos de los siglos. Amen.
En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
DÍA SEGUNDO - 16 DE NOVIEMBRE
Por la señal...
Confesión general y Oración inicial...
Glorioso Santo y Padre mío San Juan de la
Cruz, que
siendo inocente en la vida, aún de pocos años, crucificaste tu cuerpo con
muchos rigores y penitencias por asemejarte en lo posible al que por nuestro
amor padeció en la Cruz; Suplicóte, Padre mío amantísimo, intercedas con
nuestro Señor Jesucristo me dé afición a la penitencia, con que satisfaga mis
muchas culpas, y gracia de padecer por su amor los trabajos y dolores que me
enviare, para que satisfaciendo las innumerables ofensas que le tengo hechas, y
purificada mi alma con tan saludable ejercicio, merezca llegar a gozarle por
siempre en tu compañía en la Gloria, y también alcance lo que pido, si me
conviene, en esta Novena. Amén.
—Rezar nueve Ave Marías.
—Los gozos y la Oración se rezarán
todos los días.
DÍA TERCERO - 17 DE NOVIEMBRE
Por la señal...
Confesión general y Oración inicial...
Amantísimo Padre mío San Juan de la Cruz, que por tu continua oración mereciste
renombre de Doctor extático, y luz especialísima para gobernar las almas y
adelantarlas en la virtud; te suplico humildemente que como Padre y Director
iluminado alumbres la mía con las luces de tu celestial doctrina, y la inclines
al ejercicio santo de la oración, con el cual, despegada de todo lo terreno,
llegue a amar a solo Dios y a solas las cosas del Cielo, y así alcance de su
Majestad perseverancia en el bien obrar, y también si me conviene la gracia que
le pido en esta Novena. Amén.
—Rezar nueve Ave Marías.
—Los gozos y la Oración se rezarán
todos los días.
DÍA CUARTO - 18 DE NOVIEMBRE
Por la señal...
Confesión general y Oración inicial...
Oh Padre mío amantísimo San Juan de la Cruz, espejo de paciencia y fortaleza,
que para gloria de Dios y por el bien de tu reforma sufriste innumerables
trabajos y penalidades, gloriándote como otro Pablo en los oprobios y
contradicciones; te suplico, Santo mío, me alcances de nuestro Señor que sufra
yo con paciencia e igualdad de ánimo todo lo que me fuere adverso, para que
padeciendo y amando por la gloria de mi Señor, se purifique mi alma de la
escoria de sus culpas y se adelante en las virtudes, con cuyo ejercicio merezca
alcanzar el premio prometido a los que padecen por Dios y su gloria con
fortaleza, y también consiga, si me conviene, la gracia que pido en esta
Novena. Amén.
—Rezar nueve Ave Marías.
—Los gozos y la Oración se rezarán
todos los días.
DÍA QUINTO - 19 DE NOVIEMBRE
Por la señal...
Confesión general y Oración inicial...
Glorioso Santo y Padre mío San Juan de la
Cruz, a quien por el gran poder que os
concedió nuestro Señor sobre los demonios, y por los muchos que expelisteis de
las almas y cuerpos, os llamaban el milagroso; suplícoos humildemente que
ejercitéis conmigo esta misma insigne caridad y compasión, alcanzándome de su
Divina Majestad, que me conceda victoria cumplida de cuantas asechanzas y
sugestiones me proponga el infernal enemigo, no sólo en la vida, sino mucho más
en la hora de la muerte, para que viviendo y muriendo fortalecido con esta
celestial gracia, llegue a lograr el premio que Dios tiene preparado a los
justos en su santísimo reino, y también alcance el favor que suplico, si me
conviene, en esta Novena. Amén.
—Rezar nueve Ave Marías.
—Los gozos y la Oración se rezarán
todos los días.
DÍA SEXTO - 20 DE NOVIEMBRE
Por la señal...
Confesión general y Oración inicial...
Glorioso Santo y Padre mío San Juan de la
Cruz, que
por tu pura y casta vida mereciste que Dios y su Madre Santísima te concediesen
la gracia de reprimir los movimientos y deseos impuros de los que te miraban, y
que por este medio y tu grande espíritu hicieses en muchas almas singulares
conversiones; Suplicóte, Padre mío, te duelas de mi flaqueza en esta materia, y
me alcances de Dios por medio de su Santísima Madre, me conceda castidad
perfecta, para que viviendo limpio en alma y cuerpo, les haga compañía por
eternidades en la Gloria, y consiga, si me conviene, lo que pido en esta
Novena. Amén.
—Rezar nueve Ave Marías.
—Los gozos y la Oración se rezarán
todos los días.
DÍA SÉPTIMO - 21 DE NOVIEMBRE
Por la señal...
Confesión general y Oración inicial...
Bendito y glorioso Padre mío San Juan de la
Cruz, que
por tu insigne humildad mereciste ser llamado el “Mínimo grande”, y
por tu excelsa sabiduría el “Doctor místico y
querúbico”; suplícote,
Padre amoroso, me alcances de Dios, sea yo humilde de corazón, para que
conociendo mi bajeza y defectos me aparte de las vanidades y honras mundanas, y
lleve resignado los desprecios que me hicieran; y así, caminando con la luz de
tu doctrina por la senda de la nada, llegue a poseerlo todo en Dios mediante su
divina gracia, y también lo que os suplico en esta Novena, si me conviene. Amén.
—Rezar nueve Ave Marías.
—Los gozos y la Oración se rezarán
todos los días.
DÍA OCTAVO - 22 DE NOVIEMBRE
Por la señal...
Confesión general y Oración inicial...
¡Oh Santo y glorioso Padre mío San Juan de la
Cruz! Con
razón te llaman Padre de pobres, remedio de enfermos y consolador de afligidos,
pues asi cuando vivías, como hoy por tus reliquias y estampas, obras en todos
mil maravillas; suplícote pues, Padre mío amoroso, que condoliéndote de mis
males y dolencias, uses conmigo de tus acostumbradas misericordias, y me
alcances de Dios el remedio y consuelo que necesito, para que alabando a su
Majestad por éste y los demás beneficios que me ha hecho, juntamente le dé
gracias por el particular que te pido y espero me conceda, si me conviene; en
esta Novena. Amén.
—Rezar nueve Ave Marías.
—Los gozos y la Oración se rezarán
todos los días.
DÍA NOVENO - 23 DE NOVIEMBRE
Por la señal...
Confesión general y Oración inicial...
Amable y excelso Padre mío San Juan de la
Cruz, que
por emular a nuestro dulce Redentor renunciaste hasta morir los alivios y
consuelos aún celestiales, y te abrazaste con gusto con los trabajos y
desprecios mayores, como se vio cuando el Señor te dijo: “Juan, ¿qué premios
quieres por tus trabajos?”, que
vos con generoso y soberano aliento le respondisteis: “Señor, padecer y ser
menospreciado por ti”; cuyo
deseo le fue tan agradable a su Majestad, que te concedió morir despreciado de
las criaturas, y penando en la Cruz de cinco llagas, pero honrado con la
presencia del mismo Criador; Suplícote, Padre amantísimo, me alcances del mismo
Señor, que imitándote yo en la vida y en la muerte, me aprovechen los méritos
de su sagrada Pasión, por la cual me perdone todos mis pecados y me conceda
perseverancia final en su gracia, mediante la cual pase a gozarle en vuestra
compañía por eternidades en la Gloria, y también el favor que le suplico, si me
conviene, en esta Novena. Amén.
—Rezar nueve Ave Marías.
—Los gozos y la Oración se rezarán
todos los días.
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