Novena
dispuesta por una Terciaria Franciscana devota de Santa Margarita de Cortona, e
impresa en México por José Antonio de Hogal en 1767, y reimpresa por los
herederos de José de Jauregui en 1795 con licencia eclesiástica. Los Gozos,
traducidos del catalán, son de la autoría de Octavio Saltor y Soler.
COMENZAMOS: 13 de febrero (14 en año bisiesto)
FINALIZAMOS: 21 de febrero.
FESTIVIDAD: 22 de febrero.
MOTIVO DE ESTA NOVENA
Hallándome (aunque indigna)
amante hija del Venerable Orden Tercero de mi Seráfico Padre San Francisco, me
compele la Hermandad con mi querida y siempre valedora Santa Margarita de Cortona,
Tercera, a que la reconozca según su vida intercesora mía: pues sin merecer su
Patrocinio, confieso con verdad le he hallado propicia en todos mis conflictos
de alma y cuerpo, y experimentada de lo que pueden sus ruegos ante la Majestad
Divina, deseo sea conocida, para que de todos sea invocada; y experimenten por
obras lo que yo les publicara con palabras, a no embarazarme la rudeza de
mujer; pero si para lo relativo me embaraza, eso mismo me esfuerza a que
muestre y explique las veras con que le amo, y lo agradecida que le vivo; y no
teniendo suficiencia mi persuasiva, fío mi verdad a su intercesión, en la que
verán un general antídoto contra todo mal, esmerándose más (como tan
caritativa) en sacar de sus culpas a los endurecidos pecadores, como lo
ejecutaba en vida alcanzándoles auxilios, para que saliesen de su mal estado.
Alcanzadlos ahora, Santa mía, en la Gloria para todos los nacidos, y
especialmente para la indigna devota que desea seas venerada para siempre. Amén.
NOVENA A LA
ÍNCLITA PENITENTE, DECHADO DE ALMAS ARREPENTIDAS, RICO TESORO Y SERÁFICA JOYA
DEL ORDEN TERCERO DE NUESTRO PADRE SAN FRANCISCO, SANTA MARGARITA DE CORTONA
—Puestos
los ojos ante el Tribunal de la Misericordia Divina, implorando la poderosa
intercesión de la Gloriosa Santa Margarita, dirá con todo fervor y confianza.
Por
la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos,
líbranos
Señor
✠ Dios
nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.
ACTO DE CONTRICIÓN
A tus Ojos tienes, Altísimo Señor, y en tu Santa Presencia, a quien más que todos te ha ofendido, quien no ha sabido darte gusto desde el instante que amaneció al uso de la razón, hasta el presente, en que abro los ojos, y veo los errados pasos en que ando: aquí está el alma, Señor, más desagraciada que pisa la tierra entre sus vivientes: ¿Cómo has sufrido tiranía tanta? ¿Cómo no has levantado la diestra para destruirme? ¿Qué palabras diré de desagravio a tus justas iras? ¡Oh!, y ¿cómo lloraré no comunes lagrimas por las fuentes de mis ojos? Si vertiera amargas fuentes de arrepentimiento, cada instante, millares de corazones derretidos por ellos; pero ya estoy, Soberano Padre, a tus migajas, como huérfano mendigo de tu Mesa; ya no salgo de Ti, sin Ti mismo; recibe este corazón arrepentido de su mala vida, que no será la vez primera. Ejemplo me da tu amada Margarita; recibe Señor, en tu amistad, a quien con veras del Alma se acoge a Ti, que si buscas dolor de los pecados, a mí me pesa infinitamente haberte ofendido, tan sin respeto a tus mismos ojos; y te doy palabra de no volver al cieno de mis pecados, recibe en desagravio de ellos aquellas arrepentidas cuanto amorosas lágrimas de tu querida mi devota Santa Margarita; y reciba en hora buena, en satisfacción de ellos todo cuanto padeciere hasta mi muerte, la cual confío en la Sangre de tu Hijo y mi amado JESÚS, será dichoso y agradable. Amén.
DÍA PRIMERO – 13 DE FEBRERO (14 en
año bisiesto)
Este día se considera por
el espacio de media hora con mucha reflexión, el miserable estado de la culpa,
por la cual de hija de Dios, queda el Alma su enemiga, como lo estuvo Santa
Margarita hacia los veinte y cuatro años de su edad, y no olvidándose el Señor
de su criatura, dispuso que su Galán saliese a un viaje, y acechado de sus
enemigos perdiera como perdió la vida, quedando su cuerpo oculto y escondido
entre unos asquerosos muladares, y cuando nuestra Santa le esperaba ansiosa
para continuar su mala vida, es instrumento esta desgracia para su bien y
nuestro aliento; pues el difunto entretenido todo en la tierra, solo se
divertía en cosas de ella, por lo que llevaba en su seguimiento un perrillo
(más leal a su amo, que nosotros a nuestro Criador), y viéndole sepultado en
aquel muladar, vuelve solo con el natural instinto, y tirando de las basquiñas
a su Señora, la quiere conducir al lugar, si desgraciado para uno, teatro de
luz y felicidad para otro; y continuando en su instancia, trató Margarita de
sosegarle ya con halagos, y ya con la comida; pero viendo que no bastaban
diligencias para que el sentido animal se sosegase; y echando menos a su
amante, se resolvió a seguir, y siguió el instinto de aquel bruto y habiendo
llegado al lugar en que se hallaba el cadáver, comenzó a escarbar hasta
descubrirle a Margarita el cuerpo que tanto amaba; pero ¡qué horroroso y deforme!, pues ni quien con amor lo miraba lo conocía. Pero, ¡oh Providencia de
todo un Dios!, que solo en tu
Sabiduría cabe volver el mal en bien: pues al registrar Santa Margarita aquel
deforme cuerpo, abrió los ojos a la luz del desengaño, convirtiéndose a su
Criador y resolviéndose a no servir más al mundo, cuyas transeúntes glorias
dejan indecibles amarguras.
—Alienta,
Alma, tu esperanza, alaba a Dios, que con tanta misericordia recibe a los
pecadores, haz un fervoroso Acto de Contrición y reza cinco Padre nuestros y
Ave Marías, en honra de la Pasión de Cristo, de quien fue muy amante nuestra
Santa, y después dirás:
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Margarita
Santísima, que en los primeros pasos de tu juvenil edad, abriste los
ojos para ver y huir el arriesgado golfo de la mundana vanidad: acuérdate desde
lo eminente de tu celestial habitación de quien hoy, no con mundanos elogios,
sí con fervorosas súplicas, alaba a aquel Divino Criador que supo de tan cruel
muerte sacar saetas de fuego que hirieran tu corazón, trayendo para sí la
preciosa Margarita de ti misma: acuérdate, Seráfica Margarita,
de los que humildes te rogamos seas nuestra intercesora en todas nuestras
miserias, siendo remedio en las necesidades espirituales y corporales de tus
devotos: atrae, Santa Gloriosa, con tus súplicas, al gremio de la Iglesia a
todos los Infieles, Herejes, Apóstatas y Cismáticos; reduce a la gracia a los
que están en pecado mortal, para que imiten la puntual obediencia con que te
convertiste a la voz de tu Amado; haz que todos le amemos y sirvamos como tú lo
hiciste. Amén.
GOZOS
Pues
mostráis en vuestra vida
Que
Dios levanta el corazón cuando cae,
Nuestra
Santa Margarita
Haced
suave el yugo del cuerpo.
Si
una madre cristiana
Os
criaba para el Cielo,
Cuando
la muerte os la demanda
Nace
en vos la llama rebelde.
Y
en el hogar nublado,
Ya
el amor no os complace.
Pecadora
Margarita,
Volved a
los sentidos la paz.
El
falso brillo de la riqueza
Y
los abismos del placer
En
vuestra alma hacen presa
Y
sacuden vuestra fe.
La
conchilla cruje, herida,
Y
la perla en tierra cae.
Pecadora
Margarita,
Volved a
los sentidos la paz.
Como
María de Madgala,
En
vos vibran carne y sangre.
La
ternura que el cuerpo exhala
Solo
tiene regusto de fango.
En
vano Dios os grita,
Vence
del mundo el rubio alud.
Pecadora
Margarita,
Volved a
los sentidos la paz.
Hasta
que en horas desoladas
Encontráis
del amante
Sus
despojos soterrados
Que
os mostraba el perro, aullando.
Si
caéis, entenebrecida,
Os
retorna un cielo más azul.
Pecadora
Margarita,
Volved a
los sentidos la paz.
Si
el don blanco de la inocencia
Malversasteis
locamente,
El
cíngulo de penitencia
Os
dio el gozo de su tormento.
Larga
prueba es exigida
De
quien el mal había hecho esclava.
Franciscana
Margarita,
Volved a
los sentidos la paz.
La
Tercera Orden os acogía
Y
en su claustro aún nuevo
Hacéis
perfecta la alegría
De
la guía de Francisco.
Si
de ceniza andáis vestida,
De
altos tesoros ganáis la llave.
Franciscana
Margarita,
Volved a
los sentidos la paz.
La
lección de Cristo aprendida
Con
tal fuerza habéis sellado
Que
Cortona os vio, cautivada,
Conseguir
la santidad.
El
heroísmo surge florido
Si
el Calvario el corazón atrae.
Franciscana
Margarita,
Volved a
los sentidos la paz.
Ya
os proclaman Milagrosa
Resucitados,
sanos, arrepentidos.
Enseñadnos
la senda austera
De
los que expían, redimidos.
Por
Jesús hacednos a medida
Y
a la Orden Tercera guiad.
Franciscana
Margarita,
Volved a
los sentidos la paz.
Pues
mostráis en vuestra vida
Que
Dios levanta el corazón cuando cae,
Nuestra
Santa Margarita
Haced
suave el yugo del cuerpo.
℣.
Ruega por nosotros, bienaventurada Santa Margarita.
℟.
Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
ORACIÓN
¡Oh Dios, que misericordiosamente sacaste a tu sierva Margarita del camino
ancho de la perdición, reduciéndola al estrecho sendero de la salvación eterna!
Concédenos por tu misma infinita misericordia que, pues no
tuvimos vergüenza de imitarla en sus desaciertos, tengamos la gloria de
seguirla en su penitencia. Por
Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
En el
nombre del Padre, y del Hijo ✠,
y del Espíritu
Santo. Amén.
DÍA SEGUNDO – 14 DE FEBRERO (15 en
año bisiesto)
Por
la señal…
Acto
de contrición.
Medítese
el excesivo amor que el Señor nos tiene para que no perdamos su amabilísima
vista por toda una eternidad; pues tanto solicita, y a nuestro modo de
entender, ruega con su amistad, pues cuando el Alma más obstinada le ofende, no
le deja perecer, sino que le proporciona los medios para que se vuelva a su
amistad. Ejemplos da Santa Margarita, que divertida en sus vanidades, le
proporciona su Majestad el que por medio de un perrillo encuentre el desengaño
para que se convierta, y al ver el cadáver, hirió su corazón con tal fuerza que
luego allí despreciando las galas y arrojando los lazos de su perdición,
prorrumpió en fervorosas voces, y hablándose a sí misma decía: «Oh
Margarita infeliz y desdichada, ¿a qué esperas? Cuando
ya el mundo cansado de que le sirvas, te deja, ¿tú
le buscas? Deja la vanidad, y vuelve en ti, que, si
tanto valor y esfuerzo has tenido para lo malo, no te has de acobardar para lo
bueno»; y
diciendo y haciendo, se volvió a su Señor, ¡pero qué trocada! Pues
como otra Magdalena, toda bañada en lágrimas, se arrojó a los Pies de Cristo,
segura en conseguir misericordia.
—Alaba a
Dios por lo mucho que nos ama, y haciendo Actos de Esperanza: reza cinco Padre
nuestros y Ave Marías, en honra de la Pasión de Cristo, de quien fue muy amante
nuestra Santa, y después dirás:
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Gloriosa arrepentida, espejo de amantes y
arrepentidos corazones, ya dejaste al mundo por los regalos
de tu verdadero Dueño, y casi sofocada en la suma confusión de tus muchas
culpas, cerraste los labios a la voz, y abriste puerta franca a las corrientes
de tus ojos, para que explicasen ellos lo que tu amoroso corazón sentía,
enseñándonos con tu ejemplo que, para amar a Dios, más los intensos afectos que
la armonía de las voces son ligeras alas que nos llevan al regazo y sosiego de
su gracia. Así lo ejecutaste y enseñaste. No te dedignes, Margarita
Santa, de continuar con nosotros tus súplicas ante el Señor, y tus favores a
tus devotos, concediéndoles un verdadero dolor de sus pecados y un excesivo
amor de Dios, y que, refrenando las pasiones, nos conservemos en gracia para
gozarnos contigo en la Gloria. Amén.
—Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
DÍA TERCERO – 15 DE FEBRERO (16 en
año bisiesto)
Por
la señal…
Acto
de contrición.
En este día se considera lo
que el mundo aborrece: la virtud y sus seguidores, ejemplo tenemos en nuestra
Santa, pues en el golfo de sus vanidades y culpas, era el objeto que se llevaba
tras de sí las voluntades; y convertida y despreciando lo caduco, aspira a lo
eterno, y siendo tan propicio el corazón de padre para un arrepentido hijo,
halla Santa Margarita al suyo inexorable al humano alivio, y cuando arrojada a
sus pies le pide perdón y espera abrigo como de padre, le halla riguroso no
solo en las palabras, sino que ejecutando crueles acciones le maltrata y arroja
inhumano, dando ejercicio a su paciencia y desengaño a los hombres, de que para
lo bueno hay muchos contradictores.
—Alaba a
Dios, que así ejercitó a su Sierva, y haz Acto de Fe alabando a Dios como tu
verdadero Padre; reza cinco Padre nuestros y Ave Marías, en honra de la Pasión
de Cristo, de quien fue muy amante nuestra Santa, y después dirás:
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Bendita Margarita, no
tiene mi lengua voces ni adecuadas explicaciones para dar gracias al Señor, que
con tal fuerza te llamó, infundiendo en tu varonil corazón tal fortaleza, que
no te pudo apartar de su Majestad la deshecha tempestad de trabajos que sobre
ti se llovieron; antes sí, inmutable a lo humano, solo te vestías de la gala
del amor para seguir a tu amado Dueño, hermoseando tu rostro con las perlas de
tus ojos para desagraviarle: por tu constante amor te
suplico me alcances del Señor esfuerzo en todos mis trabajos, constante firmeza
a los que siguen el camino de la perfección, y acierto a los que dirigen almas,
para que con tu ayuda consigamos todos la Gloria. Amén.
—Los Gozos
y la Oración se dirán todos los días.
DÍA CUARTO – 16 DE FEBRERO (17 en
año bisiesto)
Por
la señal…
Acto
de contrición.
Hoy se considera cuán
eficaz ha de ser la resolución que hemos de tomar para seguir el camino de la
virtud, pues nos advierte el Espíritu Santo que el resolverse el alma a seguir
la virtud y aparejarse para la tentación, todo ha de ser uno. Ejemplo tenemos
en Santa Margarita, pues resuelta a seguir a Cristo, se llegó a ver desamparada
de todo humano consuelo, arrojándola su padre de su casa por el temor de que
sus fervores y nueva vida fueran descrédito de su linaje: salió la Santa, y
sentada a la sombra de un árbol, clama a Dios favoreciera su desamparo. Acudió
el demonio transfigurado en ángel de luz, persuadiéndola con sensibles voces
que ya estaba desamparada de Dios, que por eso el mundo la desechaba, y que
siendo ya segura su perdición, se entregara a los placeres del mundo. Cuál
fuese la confusión de la Santa, mejor lo discurrirá el alma que mis voces lo
ponderen, pero alentando su confianza, clamó a Dios de lo íntimo de su corazón,
el Señor como Padre de misericordias, acudió a su sierva diciéndole amorosamente:
«Mujercilla
pusilánime», no temas, que contigo estoy en la tribulación, con cuya
voz serenó la borrasca, y quedó confundido el común enemigo.
—Reza
cinco Padre nuestros y Ave Marías, en honra de la Pasión de Cristo, de quien
fue muy amante nuestra Santa, alabando a Dios que no desampara a quien le
busca, haz Actos de Esperanza y di:
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Oh fina y fuerte
Margarita, valerosa mujer, que después de la grave tribulación en que el
enemigo te puso, y de un continuo llanto por la amargura que tu corazón padecía
con el temor de si perderías a tu Dueño, te guarneciste con el fortísimo escudo
de la virtud de la constancia, siendo perpetua seguidora de tu Soberano JESÚS, no espantándote lo áspero del camino que
emprendías: rendidamente te suplico alcances de Dios
esfuerzo a los atribulados, acierto para resistir a los enemigos, y gracia para
que te acompañemos en la Gloria. Amén.
—Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
DÍA QUINTO – 17 DE FEBRERO (18 en
año bisiesto)
Por
la señal…
Acto
de contrición.
En este día se
considera el amor con que el Señor facilita los caminos del Cielo para
alentarte a seguirlos, refleja cómo lo intima a Santa Margarita, se fuese a la
ciudad de Cortona, y allí en el convento de Nuestro Padre San Francisco, tomase
el hábito de Tercera, y sujeta a la obediencia de un hijo del Santo Evangelio,
soltase los vuelos de su valiente y esforzado corazón para que consiguiese la
deseada unión con su Majestad. ¡Oh dichosa mujer, y lo que correspondía a los Divinos
llamamientos!; pues sin la menor duda parte para Cortona, y después
de llegar al Convento y ejecutar puntual su mandato, emprende una vida toda del
Cielo, renunciando cuanto poseía de caducas riquezas, entregándose toda a la
contemplación, trocando las galas por ásperos cilicios y rigurosas disciplinas,
la cama regalada por el desnudo suelo, y los vestidos por un triste luto con
que siempre predicaba la oscuridad y tristeza que deja en el alma la culpa
cuando se mira uno desengañado.
—Alaba a
Dios en su Sierva, haz fervorosos Actos de contrición, y después de rezar cinco
Padre nuestros y Ave Marías, en honra de la Pasión de Cristo, de quien fue muy
amante nuestra Santa, y después dirás:
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Oh amante y fervorosa Margarita, oh
feliz y agraciado dechado de desengaños, ¿quién sabrá
explicar lo crecido de tus fervores? Pues resuelta a seguir a tu Dueño,
trocaste las delicadas galas por las rigurosas armas de la penitencia, no dando
a tu cuerpo descanso alguno, siendo tu mayor alivio el padecer por tu Amado. Alcánzame,
Gloriosa y querida Santa mía, que pues te he seguido en el pecar te imite en la
penitencia para desagraviar a tu amado Dueño; alcanza de su Bondad luz para
todas las almas que están en el triste y oscuro cautiverio de la culpa mortal,
para que, viviendo en su amistad y gracia, te acompañemos en las eternas
moradas de la Gloria. Amén.
—Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
DÍA SEXTO – 18 DE FEBRERO (19 en año bisiesto)
Por
la señal…
Acto
de contrición.
Hoy se considera cómo
las tribulaciones son el más seguro camino de la gloria y mientras más anhela
el alma a unirse con Dios, tiene más seguro el padecer, pues es la más rica
gala con que viste a sus Esposas. ¿Quién viendo a Santa Margarita, visitada de Dios y
dirigida por su Voluntad, no la juzgaría navegar en la nave del consuelo? No
así, pues habiendo partido a Cortona, como ayer vimos, perseveró dos años sin
poder conseguir el vestir el santo hábito de tercera, porque como la naturaleza
(pródiga en repartir) la hizo tan agraciada y hermosa, y se hallaba en la flor
de su edad de veinte y cinco años, prudentes y temerosos los padres de aquel
convento temían por su hermosura y su vida tan escandalosa en lo pasado que
fuera el descrédito de su Sagrado Orden, excediéndose a tanto este temor que ya
recelaban los religiosos de su trato, de modo que llegó el Prelado a señalar al
Director que le guiaba el escaso tiempo de media hora para su trato y
dirección, con los límites de que fuese solo de ocho a ocho días. Lo que
nuestra Santa se atribuló y penó con esta orden lo dejó en silencio, pues a su
doctísimo y siempre celebrado escritor, el ilustrísimo Damián Cornejo, le
faltaron voces para ponderarlo, y más cuando viendo el demonio la tribulación
de la valerosa Santa, arrojó al corazón del director terribles sugestiones
hasta llegar a decirle que no necesitaba le viesen mal en su comunidad por una
beata, y así que tenía por mejor el dejarla que con acuerdo todavía determinado
y que esta era la más conveniente resolución. ¡Oh paciencia invencible la de Margarita!
Y, ¡oh
benignidad infinita de Dios, que acompaña a las almas en la tribulación! Así
lo experimentó nuestra Santa, pues inspiró Dios al Prelado que precedía el
Capítulo General, que intimara al director como lo intimó, la asistencia de su
fiel Sierva. Clama a su Majestad encienda y aliente a los confesores, para que
guíen a las almas por el camino de la Cruz, y a estas les dé perseverancia en
su Santo Servicio.
—Reza
cinco Padre nuestros y Ave Marías, en honra de la Pasión de Cristo, de quien
fue muy amante nuestra Santa, y luego con todo fervor dirás lo siguiente:
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
¡Oh Admirable y Seráfica Margarita! ¡Oh varonil y constante mujer! Qué torpe se halla mi
lengua para publicar tu valor y alabar al Todopoderoso, que te escogió para
ejemplo de los atribulados: por el valor y constancia con que supiste vencer a
tus enemigos, te suplico alcances del Señor valor y
constancia a todas las almas, para que triunfen de sus enemigos, y con
resignada voluntad padezcan sin el menor engaño, sino que empuñando la espada
valerosa de la fortaleza te sigan; alcánzala para los cautivos, para que unidos
todos por la Divina gracia, nos juntemos en la Gloria. Amén.
—Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
DÍA SÉPTIMO – 19 DE FEBRERO (20 en año bisiesto)
Por
la señal…
Acto
de contrición.
En este día considera
cómo el edificio de la santidad se fabrica sobre el cimiento de una profunda
humildad, y sin esta se arruina y destruye el mejor edificio: ejemplo nos da
Santa Margarita, pues desde el día de su conversión se radicó tanto en esta
virtud que se admiraba que la sufrieran los vivientes en su compañía, siempre
anduvo con el rostro descubierto para que todos la conociesen por lo que había
sido, y llegaba a tanto el bajo concepto que de sí tenía, que con una soga al
cuello y el rostro descubierto, se entraba por la ciudad y plaza, y en alta voz
decía: «Moradores
de Cortona, ¿cómo sufrís en vuestra compañía
criatura tan mala como yo?». Y
hubiera publicado a gritos sus pecados si no la detuvieran los fuertes grillos
de la obediencia, porque con su profunda humildad le parecía sería despreciada
si fuese conocida: de este humilde y bajo conocimiento le resultó aquella
reñida y continuada guerra que tuvo con el enemigo, y estando un día
ejercitándose en sus acostumbrados fervores, le dio el demonio una recia
bofetada, y poniéndole la Santa la otra mejilla, le dijo con toda humildad: «A tan ruin
delincuente, tal verdugo: castiga con más rigor, que con eso quedará
desagraviado mi Señor». ¡Oh asombro de
humildad! Alcánzanos del Señor esta
preciosa virtud.
—Haz
muchos Actos de Humildad y conocimiento propio, y después de rezar cinco Padre
nuestros y Ave Marías, en honra de la Pasión de Cristo, de quien fue muy amante
nuestra Santa, dirás:
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
Oh Ardentísima Margarita, que
con más que adelantados quilates te acrisolaste oro purísimo en la fragua del
conocimiento propio y sin atender a los divinos favores, a que siempre te
reconocías pecadora: por lo mucho que mereciste por esta virtud, pues te llamó
el Señor segunda Magdalena, te suplico me alcances de su Majestad a mí
y a todos los que con amor te veneramos el que sepamos vencer el infernal monstruo
de la soberbia, para que sujetando las pasiones y amor propio, satisfaciendo a
la Divina Justicia, merezcamos el perdón de nuestros pecados, para acompañarte
en la Gloria. Amén.
—Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
DÍA OCTAVO – 20 DE FEBRERO (21 en
año bisiesto)
Por
la señal…
Acto
de contrición.
Considera
hoy cómo el Señor quiso padecer el amargo mar de su Santísima Pasión por
dejarnos a los pecadores segura esperanza del perdón, y que dibujásemos en
nuestro corazón por amor su Divina Imagen: así lo practicó Santa Margarita,
pues después de haberse ejercitado con mucho esmero en todas las virtudes, se
encendió de modo en el amor de su Esposo que le parecía poco cualquier padecer,
y llevada de la fuerza del Divino Amor, pidió con instancia al Señor le diera a
sentir los tormentos de su Pasión, y como tan misericordioso atendió a su
petición, y la mandó que el siguiente jueves asistiese a la iglesia, que quería
fuese en público para que fuese alabado en sus criaturas, que diese cuenta a su
Confesor y le intimase el que se hallase presente a la hora que comenzase a
padecer. Jueves a la misma hora en que el Señor comenzó a padecer, comenzó
Santa Margarita a experimentar y padecer todo cuanto el Señor padeció en el
discurso de su Pasión, hasta llegar el viernes a sentir el dolor que Jesucristo
tuvo al entregar a su Eterno Padre su Alma Santísima. Hizo este dolor tal
estrago en nuestra Santa, que al punto de las tres quedó como muerta, estando
toda la ciudad junta, que a la novedad de efectos tan desusados concurrieron, y
al verla expirar, se conmovieron dando sentidas voces de haber perdido a su luz
y Madre de atribulados: y lo más portentoso del caso fue que el Confesor llegó
a persuadirse había muerto, quedando este y todos admirados al ver a la Santa
puesta de rodillas y bañado el rostro de resplandores: y así perseveró hasta el
sábado en la noche, en que se restituyó a sus sentidos, con no poco regocijo de
los que la lloraban muerta. ¡Oh, y qué ejemplo tan raro de amor se nos ofrece aquí!,
pues no se contentó con meditar la Pasión de su amado JESÚS,
sino que pidió el padecerla y sentirla. ¿Quién podrá ponderar lo excesivo de su
amor? Pídele te lo alcance.
—En este
día a su imitación haz continuos Actos de Amor, y después de rezar cinco Padre
nuestros y Ave Marías, en honra de la Pasión de Cristo, de quien fue muy amante
nuestra Santa, dirás lo siguiente:
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
¡Oh Preciosa y
bella Margarita de los Cielos!, ¿qué lengua
podrá decir, o qué discurso ponderar lo crecido de tu amor? Con razón
diré, Santa mía, que excediste a la Magdalena, pues si de esta se pondera la
fina constancia con que acompañó a su amante Dueño sin apartarse del patíbulo,
tú, Santa Gloriosa, añadiendo quilates a este amor rindes la vida por imitar a
tu Amado, y en él mismo, como mejor ave fénix, renaciste para de nuevo padecer:
Pues, querida valedora y más que amante
Margarita, no te olvides de alcanzar de tu Dueño se logre en nosotros el
copioso fruto de la Redención, y que las Almas del Purgatorio, por tu
intercesión, tengan alivio en sus penas y vayan a gozar de Dios en tu compañía
a la Gloria. Amén.
—Los Gozos y la Oración se dirán todos los días.
DÍA NOVENO – 21 DE FEBRERO (22 en
año bisiesto)
Por
la señal…
Acto
de contrición.
En este día considera que
el camino del Cielo no se le da el premio al que comienza, sino al que
persevera hasta el fin: así lo acredita Santa Margarita, pues trabajó veinte y
cinco años después de su conversión con infatigable desvelo, aumentando cada
día más y más el fuego de su Divino amor, llegando hasta perder el juicio por
su Amado, pues después de haberle dado el Señor a sentir los dolores de su
Santísima Pasión, la mudó y transformó en otra amante Magdalena, por lo que
comenzó a buscar a Cristo resucitado con tales ansias, que no reservaba
criatura alguna a quien no preguntaba, precisando (por sus ansias) al Confesor
a que la encerrase en un aposento, pues la fuerza del amor la sacó de sí, y aun
encerrada no cesaba de instar, pidiendo le volviesen a su Dueño que le habían
hurtado. Se mantuvo en esta crecida pena hasta el Domingo, que se le apareció
Cristo Glorioso y resucitado, mereciendo estos favores lo crecido de su amor,
el que creció tanto y en tal grado que la rindió a la cama, y la fuerza de este
Divino incendio, sin otra enfermedad, le quitó la vida corporal para gozar la
eterna, que por su perseverancia había ya ganado. Aliéntate Alma, y a vista de este
prodigioso ejemplar, entregándote toda a Dios, desprecia al mundo y sigue a JESÚS.
—Reza
cinco Padre nuestros y Ave Marías, en honra de la Pasión de Cristo, de quien
fue muy amante nuestra Santa, y después dirás:
ORACIÓN PARA ESTE DÍA
¡Oh Margarita feliz! ¡Quién sabrá explicar lo crecido de tu Santidad! Pues
renunciando al mundo, solo te dedicaste a seguir una vida toda del Cielo, ¿cómo te elogiará mi fervor? Que te venera
Anacoreta por tus penitencias, y Mariposa por tu amor, pues siempre batías las
alas en lo más encumbrado del fuego de tu amor; ya, refugio mío, diste
satisfacción a Dios y ejemplo al mundo con tantas y tan singulares virtudes
cuantos fueron los mares de tus ojos y el indecible amor para con tu Divino
Esposo: ya descansas de la muy pesada tarea de la miserable vida humana llena
de virtudes y merecimientos, estás en compañía de aquel Sumo Bien que supiste
servir en tu dichosa vida. Ya están, Patrona mía, cumplidos tus santos deseos;
ya está saciado tu corazón con la vista del Omnipotente Dios, ya estás
dignamente colocada en el elevado Trono que fabricaste con tus aventajadas
virtudes. Ahora sí que es tiempo de que muestres lo mucho que vales para con el
Señor, favoreciéndonos con tu protección: Alcánzanos de su Majestad
cuanto te hemos pedido en estos días, y recibiendo lo poco que con deseo de
serviste hemos ejecutado: Esperamos el logro de nuestras peticiones, fiados en
tu caritativa intercesión, para alcanzar feliz muerte y eterna Gloria. Amén.
—Los Gozos
y la Oración se dirán todos los días.










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